domingo, 15 de octubre de 2017

TABERNÁCULO (V): Lugar Santo


La primera habitación del Santuario se conoce como: “Lugar Santo”. Sólo los sacerdotes podían entrar allí, después de lavarse pies y manos en la Fuente de Bronce.

PUERTA AL SANTUARIO (Ex. 26:36-37)
La puerta de entrada al santuario también era una cortina de colores semejantes al Velo interior, pero no tenía bordado de querubines.
(Exo. 36:37-38) Hizo también el velo para la puerta del tabernáculo, de azul, púrpura, carmesí y lino torcido, obra de recamador; y sus cinco columnas con sus capiteles; y cubrió de oro los capiteles y las molduras, e hizo de bronce sus cinco basas.

Esta puerta recibe el siguiente nombre en hebreo: Masaj, que significa: cubierta, cortina, colgado.

Esta puerta es similar a la entrada principal, que está hecha de lino y bordada con los colores azul, púrpura, carmesí. La diferencia reside en su tamaño (4.6 x 4.6 m.), siendo la puerta exterior la mitad de la altura, pero el doble del ancho. La Puerta al Santuario era más angosta, pero más alta, lo cual nos recuerda el siguiente versículo:
(Mateo 7:14) Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

MUEBLES DEL LUGAR SANTO:
En contraste con el Atrio, donde el metal preferido era el bronce, en el Santuario dominaba el oro, el cual representativo de lo divino. En el Lugar Santo se encontraban los siguientes muebles:

1.    La Mesa de los Panes
2.    El Candelabro
3.    El Incensario de oro

A continuación, describiremos cada uno:

1. MESA DE LOS PANES (Exo. 25:23-30; Exo. 37:10-16)
Al entrar al Lugar Santo, a la derecha (hacia el norte) se encontraba una pequeña mesa (aprox. 1 metro de largo, y 0.50 metros de ancho). Esta debía ser elaborada con madera de acacia, y luego debía ser cubierta con un baño de oro. La orilla de la mesa debía llevar una cornisa, también hecha de oro. La mesa también debía llevar unos anillos en las cabezas de las cuatro patas para poder transportarla, con la ayuda de barras doradas para no tocarlas.



La mesa iba acompañada de otros implementos, que serían útiles para el servicio de los sacerdotes en la mesa, que incluía libaciones:
(Éxodo 25:29) Harás también sus platos, sus cucharas, sus cubiertas y sus tazones, con que se libará; de oro fino los harás.

El propósito principal de la mesa está descrito en el siguiente versículo:
(Éxodo 25:30) Y pondrás sobre la mesa el pan de la proposición delante de mí continuamente.

El “Pan de la Proposición” también es llamado “Pan de la Presencia”, ya que era el pan que los sacerdotes comían en la presencia de Dios. En hebreo se le conoce como: “Lejem Panim”, que literalmente significa: Pan al Rostro.  

Sobre la Mesa se colocaban doce panes sin levadura, en representación de cada una de las doce tribus de Israel. Estos panes eran comidos por los sacerdotes de turno el día de reposo (heb. Shabat), y ese día eran reemplazados por nuevos (1 Cro. 9:32; Lev. 24:5-9). 

Los panes se colocaban sobre la mesa en dos hileras (seis en cada una), y encima de cada hilera se ponía una cuchara con incienso.
(Lev. 24:7) Pondrás también sobre cada hilera incienso puro, y será para el pan como perfume, ofrenda encendida a Jehová.

El incienso es símbolo de las oraciones (Apoc. 5:8), y representa la comunión con Dios.

En general, la mesa representa el lugar donde uno comparte con la familia y con los amigos. Es un lugar de comunión y unidad. En un sentido espiritual, la mesa de los panes representa tanto nuestra comunión con Dios (incienso) y también el compañerismo con los hermanos (los panes). Jesús dijo que donde dos o más estén reunidos en Su Nombre, allí estará Él en medio (Mat. 18:20).

En nuestro progreso espiritual, el Señor espera que aprendamos a vivir en armonía y en paz los unos con los otros.
(1 Juan 4:21) Y este mandamiento tenemos de El: que el que ama a Dios, ame también a su hermano.
(1 Juan 1:6-7) Si decimos que tenemos comunión con El, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad; mas si andamos en la luz, como Él está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado.

Por otro lado, como parte de la santificación en la comunión con los hermanos, también está el mensaje de que nos cuidemos con quien nos juntamos.
(1 Corintios 5:9-11) En mi carta os escribí que no anduvierais en compañía de personas inmorales; no me refería a la gente inmoral de este mundo, o a los avaros y estafadores, o a los idólatras, porque entonces tendríais que salir del mundo. Sino que en efecto os escribí que no anduvierais en compañía de ninguno que, llamándose hermano, es una persona inmoral, o avaro, o idólatra, o difamador, o borracho, o estafador; con ése, ni siquiera comáis.

2. CANDELABRO (Ex. 25:31-39; Exo. 37:17-24)
A la izquierda del Lugar Santo estaba localizado el Candelabro (heb. Menorá). Éste tenía siete lámparas de aceite, y estaba hecho de oro sólido, esculpido de una sola pieza. A diferencia de los otros muebles, que no tienen decoraciones, ésta tiene detalles en forma de frutos y flores.

El propósito del candelabro era iluminar el Lugar Santo; era la única fuente de luz, ya que allí no había ventanas. La luz debía arder continuamente, sin apagarse. Y el combustible que alimentaba la luz no provenía de velas sino de aceite de olivas, el cual debía ser provisto por el pueblo mismo.
(Levítico 24:1-4) Habló Jehová a Moisés, diciendo: Manda a los hijos de Israel que te traigan para el alumbrado aceite puro de olivas machacadas, para hacer arder las lámparas continuamente. Fuera del velo del testimonio, en el tabernáculo de reunión, las dispondrá Aarón desde la tarde hasta la mañana delante de Jehová; es estatuto perpetuo por vuestras generaciones. Sobre el candelero limpio pondrá siempre en orden las lámparas delante de Jehová.

Los sacerdotes estaban encargados de alimentar las lámparas con aceite cada mañana y tarde. Y el fuego que encendía las lámparas debía provenir del Altar del Holocausto (que es donde cayó el fuego del cielo). Dios provee del fuego original, pero el pueblo está encargado de mantener la llama viva.

Aplicación Mesiánica>> La Menorá es una imagen del Mesías (Juan 1:9). Jesús dijo:
(Juan 8:12) Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

En Apocalipsis explica lo que representan las siete lámparas:
(Apoc. 4:5) Del trono salían relámpagos, voces y truenos; y delante del trono había siete lámparas de fuego ardiendo, que son los siete Espíritus de Dios.

Más adelante, explica que el Cordero de Dios tiene los siete Espíritus de Dios (Apoc 5:6), y el profeta Isaías nombra cuales son:
(Isaías 11:1-2) Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces.  Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. 

En un sentido espiritual, el candelabro representa la luz de Dios que ilumina nuestras vidas, y lo hace de varias formas: la luz de la palabra, la revelación espiritual y el reflejo de la luz.

a. la Palabra.
La fuente más evidente de luz espiritual para un creyente proviene de la Palabra de Dios. El salmo lo señala con claridad:
(Salmo 119:105) Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino.

b. Revelación.
Además de la revelación de la Palabra, Dios también nos da revelación profética, que la Biblia compara también con una luz en medio de las tinieblas.
(2 Pedro 1:19-21) Y así tenemos la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en prestar atención como a una lámpara que brilla en el lugar oscuro, hasta que el día despunte y el lucero de la mañana aparezca en vuestros corazones. Pero ante todo sabed esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal, pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu Santo hablaron de parte de Dios.

c. El Reflejo.
Sabemos que Jesús es la luz, pero Él también nos llama a que nosotros seamos luz al mundo.
(Efesios 5:8-10) porque antes erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de la luz (porque el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad), examinando qué es lo que agrada al Señor.

Somos luz al mundo cuando reflejamos lo que hemos recibido del Señor, y vivimos como Él manda.
(Mateo 5:14-16) Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar; ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa. Así brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas acciones y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.


3. INCENSARIO (Ex. 30:1-10)
El Incensario también es conocido como “Altar de Oro”. Su estructura está hecha de madera de acacia, pero está cubierto de oro puro.
(Éxodo 30:1-3) Harás asimismo un altar para quemar el incienso; de madera de acacia lo harás. Su longitud será de un codo, y su anchura de un codo; será cuadrado, y su altura de dos codos; y sus cuernos serán parte del mismo. Y lo cubrirás de oro puro, su cubierta, sus paredes en derredor y sus cuernos; y le harás en derredor una cornisa de oro.

También debía tener anillos de oro y barras para transportarlo (Exo. 30:4-5).

El propósito de este altar era para quemar el incienso todos los días. Los sacerdotes se turnaban para servir en el Lugar Santo y quemar el incienso, al igual que alimentar la Menorá con aceite. Esto debía hacerse cada mañana y cada tarde.
(Éxodo 30:7-9) Y Aarón quemará incienso aromático sobre él; cada mañana cuando aliste las lámparas lo quemará. Y cuando Aarón encienda las lámparas al anochecer, quemará el incienso; rito perpetuo delante de Jehová por vuestras generaciones. No ofreceréis sobre él incienso extraño, ni holocausto, ni ofrenda; ni tampoco derramaréis sobre él libación.

Mientras más adentro se avance en el Tabernáculo, más cerca se está de Dios…pero también más santo es el lugar, y con más cuidado deben hacerse las cosas, guardando de hacer las cosas como Dios manda (Deu. 12:32). En la Biblia hay un ejemplo de dos sacerdotes que no siguieron las instrucciones de Dios en su servicio en el Tabernáculo, y esto les costó la vida:
(Levítico 10:1-2) Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová. 

El fuego que se debía usar para encender el incensario era con las brasas del Altar de Bronce (Lev. 16:12), cuyo fuego original provenía del Cielo mismo (Lev. 9:24). Pero los hijos de Aarón usaron otra fuente de fuego. La Biblia no dice por qué lo hicieron, pero ya sea por descuido o por despecho, la consecuencia de su error fue seria: ellos murieron. Según la tradición judía, el fuego consumió los cuerpos de los sacerdotes, pero quedaron intactas las vestiduras. Cuando Moisés le informó a Aarón la razón de la muerte de sus hijos, él lo aceptó con humildad, sabiendo que Dios tenía la razón.
(Lev. 10:3) Entonces dijo Moisés a Aarón: Esto es lo que habló Jehová, diciendo: En los que a mí se acercan me santificaré, y en presencia de todo el pueblo seré glorificado. Y Aarón calló.

RECETA DEL INCIENSO
Así como no se podía usar cualquier tipo de fuego para encender el incienso en el Santuario, tampoco se podía usar cualquier tipo de incienso aromático. El incienso para el Altar de Oro estaba hecho de una receta especial que Dios mismo dictó.
(Éxodo 30:34-36) Dijo además Jehová a Moisés: Toma especias aromáticas, estacte y uña aromática y gálbano aromático e incienso puro; de todo en igual peso, y harás de ello el incienso, un perfume según el arte del perfumador, bien mezclado, puro y santo. Y molerás parte de él en polvo fino, y lo pondrás delante del testimonio en el tabernáculo de reunión, donde yo me mostraré a ti. Os será cosa santísima.

a. Estacte (heb. Nataf, lit. gota). Literalmente significa: “gota”. Es un aceite que es extraído de una planta, en cuyas ramas se hacían cortes, y su aceite aromático destila en gotas. Algunos lo relacionan con el bálsamo de Galaad.

b. Uña aromática (heb. Shejelet, lit. rugido). Viene de las escamas de una concha de moluscos de la región. Cuando se quema, produce un olor agradable. De este mismo molusco se obtiene el color púrpura, también utilizado en el Tabernáculo.

c. Gálbano (heb. Jelbená). Es una resina obtenido de las ramas quebradas de un árbol de la región (bubon gumniferum), que despide un perfume especial.

d. Incienso puro (heb. Leboná: blanco). Está hecho de la resina de unos árboles de la región. Se obtiene haciendo incisiones en la corteza del árbol, y la resina sale en gotas, que se conoces como: “lágrimas”. El incienso se quema con facilidad y despide bastante humo, y despide un aroma a bálsamo.

Luego de dar la receta, Dios instruyó que no se usara en otro lado, ya que era para uso exclusivo del Tabernáculo.
(Éxodo 30:37-38) Como este incienso que harás, no os haréis otro según su composición; te será cosa sagrada para Jehová. Cualquiera que hiciere otro como este para olerlo, será cortado de entre su pueblo.

FRENTE AL VELO
El Altar del Incienso era el último mueble en el Lugar Santo, y estaba colocado justo al frente del Velo que separaba el Lugar Santo del Lugar Santísimo.

Este fue el lugar donde Zacarías recibió la visita de un ángel que le informó que sus oraciones habían sido contestadas, y él y su esposa tendrían un hijo muy especial: Juan el Bautista (Luc. 1:5-25).

La Biblia dice que el incienso representa las oraciones:
(Salmo 141:2) Suba mi oración delante de ti como el incienso, el don de mis manos como la ofrenda de la tarde.
(Apocalipsis 5:8) ...copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos.

Así como los sacerdotes quemaban incienso mañana y tarde, así el Señor quiere que Su Pueblo ore en todo momento.
(Efesios. 6:18) orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.
(I Tes. 5:17) Orad sin cesar.

En Apocalipsis se nos revela que las oraciones de los santos van a jugar un papel muy importante en los eventos de los últimos tiempos, y tomarán un lugar protagonista en el séptimo sello:
(Apoc. 8:3-5) Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos. Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto.


Estudios de otros capítulos de este libro: Éxodo
Clase virtual de este libro: Audio de Éxodo
También en Video de YouTube (Canal: Cita Divina)


7 comentarios:

  1. Como abastecía al tabernaculo durante los 40 años en el desierto?

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  2. Excelente estudio Bendiciónes saludos a la distancia

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  3. Buen estudio .. muy acordes las citas bíblicas la gloria y la honrra sea para el señor .

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  4. Gracias muy completo el estudio.Gracias por profundizar Dios le de más sabiduría y conocimiento.

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  5. Muy bueno exelente explicacion y completa bendiciones y gracias

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  6. Me gusta mucho este estudio

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