miércoles, 29 de abril de 2026

NUMEROS 19. Purificación con las cenizas de la Vaca Rojiza


En los capítulos anteriores, Dios dejó claro que los únicos que estaban autorizados para entrar al Tabernáculo eran los levitas. Las demás tribus podían acercarse sólo a la puerta para dejar allí sus ofrendas o sacrificios. 

Este capítulo (Números 19) enseña que, cuando un israelita se acercaba al Tabernáculo (o luego el Templo), debía asegurarse de llegar en estado de pureza ritual. 

La "pureza ritual" va más allá de la higiene o limpieza física, y tiene que ver con un estado de pureza espiritual. Es un asunto de santidad. Este tema se estudia detalladamente en Levítico, pero para efectos de este estudio debemos explicar lo siguiente: todo el que hubiera estado en contacto con muertos, quedaba en estado de "impureza ritual". En ese estado, no debía presentarse al Tabernáculo.
(Levítico 22:3) Diles: Todo varón de toda vuestra descendencia en vuestras generaciones, que se acercare a las cosas sagradas que los hijos de Israel consagran a Jehová, teniendo inmundicia sobre sí, será cortado de mi presencia. Yo Jehová. 

La intención del Señor al dar esta instrucción NO es "alejar" a Su Pueblo; más bien, quiere advertirnos que quien se acerque a Él, debe hacerlo en santidad. 
(1 Pedro 1:15-16) ...como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

En el versículo anterior, Pedro está citando Levítico, donde dice:
(Levítico 20:7-8) Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios. Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo Jehová que os santifico. 

La carta a los Hebreos también resalta la importancia de buscar la santidad para todo aquel que quiere acercarse a Dios. 
(Hebreos 12:14) Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

IMPURO POR CONTACTO CON MUERTO
En este capítulo, la Biblia explica cómo una persona cae en "estado de impureza ritual" cuando entra en contacto con muerto. Y cuando estaba "impuro", entonces debía evitar llegar al Tabernáculo durante siete días.
(Números 19:11) El que tocare cadáver de cualquier persona será inmundo siete días.
 
A continuación, la Biblia detalla cuáles son otras condiciones que llevan a un estado de impureza, aún cuando no se toque el cadáver:

a. Entrar en la tienda donde hay un muerto. 
(Números 19:14) Esta es la ley para cuando alguno muera en la tienda: cualquiera que entre en la tienda, y todo el que esté en ella, será inmundo siete días.

b. Tocar un recipiente con agua o alimentos que esté expuesto al aire, sin tapadera (pero si la tapadera está bien cerrada, no hay contaminación). 
(Números 19:15) Y toda vasija abierta, cuya tapa no esté bien ajustada, será inmunda.


c. Cualquiera que toque a un muerto con la mano o con espada. 

(Números 19:16) y cualquiera que tocare algún muerto a espada sobre la faz del campo, o algún cadáver, o hueso humano, o sepulcro, siete días será inmundo.


En la vida normal es casi imposible evitar el contacto con muertos, porque eventualmente alguien cercano puede morir. Esto no es cuestión de "pecado", sino de algo que nos separa de Dios. Esto es porque Dios es Vida, y no puede haber ni rastro de muerte delante de Él. 


La buena noticia es que hay una forma de purificarse, y esto es lo que la Biblia explica a continuación...


PROCESO DE PURIFICACIÓN

En este capítulo (Números 19), Dios explica el proceso de purificación  para todo israelita que quiere acercarse a Dios. Presenta las instrucciones para que todo aquel que haya caído en estado de impureza (heb. tamei) pueda purificarse con unas aguas especiales para alcanzar un estado de pureza ritual (heb. tahor). Ya limpio, podrá acercarse al Tabernáculo. 


Leamos ahora cuáles son las instrucciones que Dios da sobre este procedimiento especial...

(Números 19:1-2a) Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo: Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha prescrito...


La palabra "ordenanza" en hebreo es "Jok", que también puede traducirse como: estatuto. Por lo general, los mandamientos son instrucciones de Dios que tienen cierta lógica. En contraste un "Jok", traducido como "decreto o estatuto" se refiere a una orden dada por Dios que es difícil de entender, pues trasciende la razón humana. Debemos reconocer que hay cosas que Dios nos manda que no podemos entender. Un ejemplo de esto es la ordenanza de la ceremonia de las cenizas de una vaca rojiza y el agua de purificación. 


CEREMONIA DE LA VACA ROJIZA

Vayamos ahora a ver cuál es esta ceremonia especial que Dios instruyó: 

(Números 19:2b-6) ...Di a los hijos de Israel que te traigan una vaca alazana, perfecta, en la cual no haya falta, sobre la cual no se haya puesto yugo; 3 y la daréis a Eleazar el sacerdote, y él la sacará fuera del campamento, y la hará degollar en su presencia. 4 Y Eleazar el sacerdote tomará de la sangre con su dedo, y rociará hacia la parte delantera del tabernáculo de reunión con la sangre de ella siete veces; 5 y hará quemar la vaca ante sus ojos; su cuero y su carne y su sangre, con su estiércol, hará quemar. 6 Luego tomará el sacerdote madera de cedro, e hisopo, y escarlata, y lo echará en medio del fuego en que arde la vaca.


Hay varios elementos en estas instrucciones que se salen del patrón común de los sacrificios: 

a. Los sacrificios solían ser animales machos, pero en este caso es una hembra joven.

b. Ningún otro sacrificio se escoge por color, pero éste sí, ya que la vaca debe ser perfectamente rojiza (alazana o bermeja), sin pelos de otro color, y sin defectos. 

c. Todos los sacrificios debían hacerse dentro del Tabernáculo, pero éste sacrificio debía hacerse FUERA del campamento (o la ciudad). La historia revela que en tiempos del Templo, este sacrificio lo realizaban en el Monte de los Olivos. 

d. Este sacrificio debe consumirse en fuego por completo, como un holocausto, pero en este caso se debía incluir el estiércol (el cual se quitaba de los otros sacrificios).

e. Mientras la vaca se quemaba, se debían añadir al fuego otros elementos: madera de cedro, hisopo, e escarlata.


CENIZAS DE LA VACA ROJIZA

Lo más importante de este sacrificio eran las CENIZAS que quedaban luego de que la vaca era consumida por el fuego. Se designaba a un hombre para recoger estas cenizas y guardarlas. Luego, estas cenizas servían para el proceso de purificación ritual al mezclarlas con agua pura.

(Números 19:9) Y un hombre limpio recogerá las cenizas de la vaca y las pondrá fuera del campamento en lugar limpio, y las guardará la congregación de los hijos de Israel para el agua de purificación; es una expiación.


Esta Agua de Purificación servía para limpiar a aquel que hubiera caído en estado de "impureza ritual", específicamente cuando había entrado en contacto con un muerto. Esto era importante, porque quien estuviera en estado de "impureza" NO le era permitido acercarse al Tabernáculo. Pero esto podría ser remediado siendo "purificado" con las aguas con cenizas de la vaca alazana.


PASOS PARA LA PURIFICACIÓN

La Biblia detalla los pasos que deben tomarse para la purificación de una persona que estuvo en contacto con muerto. 


a. Se mezclan las cenizas de la vaca alazana con agua viva (corriente, no estancada), que servirán como "agua de purificación".

(Números 19:17) Y para el inmundo tomarán de la ceniza de la vaca quemada de la expiación, y echarán sobre ella agua corriente en un recipiente.


b. Purificación con el agua al tercer día y al séptimo día.

El tiempo en que una persona permanece en estado de impureza luego de entrar en contacto con muerto, es de 7 días. Pero el uso del agua de purificación debe hacerse en el tercer día, y luego en el séptimo día.(Números 19:12) Al tercer día se purificará con aquella agua, y al séptimo día será limpio; y si al tercer día no se purificare, no será limpio al séptimo día.


(Números 19:19a) Y el limpio rociará sobre el inmundo al tercero y al séptimo día...


c. Luego, debe lavar sus vestidos y bañarse. 

(Números 19:19b) ...y cuando lo haya purificado al día séptimo, él lavará luego sus vestidos, y a sí mismo se lavará con agua, y será limpio a la noche.


d. También se debe rociar el lugar donde estuvo el muerto, además de todas las personas que estuvieron en ese lugar.  

(Números 19:18) y un hombre limpio tomará hisopo, y lo mojará en el agua, y rociará sobre la tienda, sobre todos los muebles, sobre las personas que allí estuvieren, y sobre aquel que hubiere tocado el hueso, o el asesinado, o el muerto, o el sepulcro.


RIESGO DE CONTAMINACIÓN

Si alguien está impuro, y lo sabe, y aún así se presenta al Tabernáculo, la consecuencia es muy seria: 

(Números 19:13) Todo aquel que tocare cadáver de cualquier persona, y no se purificare, el tabernáculo de Jehová contaminó, y aquella persona será cortada de Israel; por cuanto el agua de la purificación no fue rociada sobre él, inmundo será, y su inmundicia será sobre él.


Si alguien lleva aunque sea un rastro de muerte cuando va al Tabernáculo, esto contamina el Santuario, y ese descuido lo condena la Torá severamente.

(Números 19:20) Y el que fuere inmundo, y no se purificare, la tal persona será cortada de entre la congregación, por cuanto contaminó el tabernáculo de Jehová; no fue rociada sobre él el agua de la purificación; es inmundo.


DE PURO A IMPURO, Y VICEVERSA

Un detalle interesante de esta ceremonia es que los sacerdotes que realizaban el sacrificio, y el hombre que cargaba las cenizas, todos ellos debían estar "puros" para realizar la ceremonia. Pero luego de hacer su trabajo, se consideraba que caían en estado de "impureza ritual". 

(Números 19:7-8) El sacerdote lavará luego sus vestidos, lavará también su cuerpo con agua, y después entrará en el campamento; y será inmundo el sacerdote hasta la noche. 8 Asimismo el que la quemó lavará sus vestidos en agua, también lavará en agua su cuerpo, y será inmundo hasta la noche. 


(Números 19:10) Y el que recogió las cenizas de la vaca lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la noche; y será estatuto perpetuo para los hijos de Israel, y para el extranjero que mora entre ellos.


Es interesante ver que la persona que estaba "pura" se hizo "impura" luego de realizar este procedimiento; sin embargo, su impureza sólo dura unas horas, hasta la noche. 

(Números 19:21) Les será estatuto perpetuo; también el que rociare el agua de la purificación lavará sus vestidos; y el que tocare el agua de la purificación será inmundo hasta la noche.


Es una impureza temporal (hasta la noche); sin embargo, debe cuidarse de lo que toca en ese tiempo, porque podría transferir la impureza ritual a lo que toque.

(Números 19:22) Y todo lo que el inmundo tocare, será inmundo; y la persona que lo tocare será inmunda hasta la noche.


Lo más notable es que, esas cenizas que hicieron "impuro al puro", luego serán las que se usarán para hacer "puro al que estaba impuro".  


CUMPLIMIENTO EN EL MESÍAS

En un sentido espiritual, este sacrificio de la vaca alazana revela la obra redentora de Jesús. El murió en la cruz como el sacrificio perfecto, para pagar por los pecados del hombre. El que era puro y justo, se hizo impuro con el fin de salvarnos y limpiarnos. 

(2 Corintios 5:21) Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. 


En la carta a los Hebreos se hacer referencia a las cenizas de la vaca rojiza, y la compara con el sacrificio de Jesús, que nos purifica.

(Hebreos 9:13-14) Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, 14 ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?


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viernes, 24 de abril de 2026

NUMEROS 18:20-32. Porción para los sacerdotes y levitas


En este episodio continuamos el estudio del capítulo 18 de Números...

Ya leímos que los sacerdotes recibían parte de las ofrendas y sacrificios, como recompensa por su labor en el Tabernáculo. Pero hay algo que Dios señala que los levitas no van a recibir: tierra como heredad. 
(Números 18:20a) Y Jehová dijo a Aarón: De la tierra de ellos no tendrás heredad, ni entre ellos tendrás parte...

Desde este momento, Dios informa a la tribu de Levi que ellos no van a recibir territorio cuando entren a la Tierra Prometida. Esto podría parecer una "desventaja" para los levitas, pero ellos iban a recibir una mejor heredad: estar cerca de la Presencia de Dios. 
(Números 18:20b) ...Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel.

Aunque las familias de la tribu de Levi no recibirán territorio para producir, sí tendrán lugar para vivir. En el capítulo 35 de Números, la Biblia dice que les fueron asignadas 48 ciudades levitas donde puedan habitar. De esa forma, los levitas no se verán en la necesidad de dedicarse a trabajar en la tierra para producir su sustento, porque su trabajo es en relación al Tabernáculo, además de servir como escribas, maestros de la Palabra de Dios, consejeros y jueces.

Si los levitas no tenían tierras para producir, ¿de dónde vendría su sustento? En los siguientes versículos, Dios señala de dónde vendrá la provisión para los levitas y los sacerdotes...

DIEZMO PARA LOS LEVITAS
Para el sustento de los levitas, Dios determinó que les fuera asignado el diezmo de las demás tribus.
(Números 18:21) Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión.

Todos los israelitas debían entregar a Dios el diezmo, es decir, el diez por ciento de todo lo que producían. Ellos lo entregaban a Dios, y a su vez el Señor se los endosaba a los levitas, como paga por su servicio a Él. Esa es parte de su heredad.
(Números 18:24) Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de Israel, que ofrecerán a Jehová en ofrenda; por lo cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán heredad.

Como ya mencionamos, las demás tribus sólo podían llegar hasta la puerta del Tabernáculo, y no podían entrar más allá. Allí recibían los levitas las ofrendas y los sacrificios, y los sacerdotes los presentaban ante Dios.  
(Números 18:22-23) Y no se acercarán más los hijos de Israel al tabernáculo de reunión, para que no lleven pecado por el cual mueran. Mas los levitas harán el servicio del tabernáculo de reunión, y ellos llevarán su iniquidad; estatuto perpetuo para vuestros descendientes; y no poseerán heredad entre los hijos de Israel.

DIEZMO DE LOS DIEZMOS
A su vez, los levitas también debían apartar un diez por ciento del diezmo que reciben, y entregárselo a los sacerdotes (Aarón y su descendencia). A este diezmo de los levitas se le llama: "diezmo de los diezmos".
(Números 18:25-27) Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Así hablarás a los levitas, y les dirás: Cuando toméis de los hijos de Israel los diezmos que os he dado de ellos por vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos en ofrenda mecida a Jehová el diezmo de los diezmos. Y se os contará vuestra ofrenda como grano de la era, y como producto del lagar.

Aunque los levitas no tengan tierra de cultivo ni produzcan, ellos darán su propio diezmo de los diezmos que reciban de todo el pueblo. 
(Números 18:28) Así ofreceréis también vosotros ofrenda a Jehová de todos vuestros diezmos que recibáis de los hijos de Israel; y daréis de ellos la ofrenda de Jehová al sacerdote Aarón.

LO MEJOR PARA LAS OFRENDAS 

Sobre las ofrendas, se hace una aclaración: si el pueblo se propone entregar una ofenda al Señor, ésta debe ser la mejor porción, y no las sobras o lo arruinado. 
(Números 18:29-30) De todos vuestros dones ofreceréis toda ofrenda a Jehová; de todo lo mejor de ellos ofreceréis la porción que ha de ser consagrada. Y les dirás: Cuando ofreciereis lo mejor de ellos, será contado a los levitas como producto de la era, y como producto del lagar.

Es lamentable tener que decir esto, pero hay personas que no les importa dejar sus sobras para Dios, cuando debería siempre ser lo mejor para Él. 

La Biblia da un ejemplo de las ofrendas deficientes en Malaquías: 
(Malaquías 1:6-9) El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? Y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre? En que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿En qué te hemos deshonrado? En que pensáis que la mesa de Jehová es despreciable. Y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás acepto? dice Jehová de los ejércitos. Ahora, pues, orad por el favor de Dios, para que tenga piedad de nosotros. Pero ¿cómo podéis agradarle, si hacéis estas cosas? dice Jehová de los ejércitos. 

Entregar una ofrenda miserable a Dios equivale a menospreciarlo y deshonrarlo. La ofrenda para Dios no es lo que sobre, sino debe ser siempre la mejor porción. 

Tanto los diezmos como las ofrendas son entregadas simbólicamente a Dios, pero el Señor determinó que esa porción será la remuneración para los levitas y sacerdotes por su trabajo espiritual que hacen en beneficio de toda la comunidad de Israel. La parte de los sacrificios que les corresponde a los sacerdotes, lo deben comer en el Tabernáculo, pero las demás ofendas y diezmos lo pueden llevar a sus casas para compartirlo con sus familias. 
(Números 18:31-32) Y lo comeréis en cualquier lugar, vosotros y vuestras familias; pues es vuestra remuneración por vuestro ministerio en el tabernáculo de reunión. Y no llevaréis pecado por ello, cuando hubiereis ofrecido la mejor parte de él; y no contaminaréis las cosas santas de los hijos de Israel, y no moriréis.

En el siguiente episodio estudiaremos el capítulo 19 de Números, donde aún se tocan otros temas de santidad.

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viernes, 17 de abril de 2026

NUMEROS 18:1-19. Rol de los sacerdotes y levitas


En los capítulos anteriores, estudiamos sobre la rebelión de Coré, quien retó la legitimidad del liderazgo de Moisés y Aarón. Coré aparentaba luchar por la igualdad de derechos, pero en el fondo lo que parecía moverlo era la ambición. Quería gozar de los derechos que tenían los sacerdotes, pero nunca se puso a pensar en las grandes responsabilidades que conlleva el sacerdocio.

Luego de castigar a los rebeldes, Dios dejó claro que Él mismo había escogido a Aarón y sus hijos (y sus descendientes, de generación en generación) para ser sacerdotes. No fue un nombramiento de nepotismo, ni una elección democrática, sino que fue una elección divina

La epístola a los Hebreos explica que el llamado para el sacerdocio es un honor que uno no toma para sí mismo, sino que Dios lo asigna. 
(Hebreos 5:4) Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón. 

Hebreos también resalta la gran responsabilidad que viene con el puesto de sacerdotes, que es par servir a Dios y al pueblo, pero requiere un alto nivel de santidad (Hebreos 5:1-4). 

El sacerdocio no sólo conlleva "derechos", sino que también trae grandes responsabilidades, y de esto habla Dios a Aarón en este capítulo (Números 18)...

LA CARGA DE LOS SACERDOTES
Al explicar el rol de los sacerdotes, Dios pone énfasis primero en la gran responsabilidad de este cargo, y hasta después menciona los privilegios.  Una de las tareas más importantes de los sacerdotes era oficiar en los sacrificios. Sólo Aarón y sus hijos (los sacerdotes) estaban autorizados para realizar los sacrificios en el Altar del Holocausto, y sólo ellos podían entrar en el Lugar Santo y Santísimo. Cualquiera que no fuera sacerdote y se atreviera a entrar, podría morir. 

El mensaje de Dios para Aarón comienza resaltando la gran responsabilidad espiritual que implica realizar los sacrificios. Cualquier israelita que necesitaba presentar un sacrificio a Dios, debía llevarlo al Tabernáculo, pero NO podían entrar sino sólo lo dejaba a la puerta. Sólo los levitas podían entrar al Tabernáculo, así que ellos recibían las ofrendas de las demás tribus en la puerta. 

En el caso de los sacrificios por pecado e iniquidad, el oferente debía imponer las manos sobre el animal que iba a ser sacrificado en su nombre, y debía confesar sus pecados a oídos del animal. El oferente estaba consciente que el animal iba a morir en su lugar para expiar por sus pecados. Luego de la confesión, los sacerdotes recibían al animal, lo cargaban al Altar del Holocausto, y lo sacrificaban como expiación. Este proceso era serio y delicado, y por eso debía tratarse con mucha santidad. 
(Números 18:1) Jehová dijo a Aarón: Tú y tus hijos, y la casa de tu padre contigo, llevaréis el pecado del santuario; y tú y tus hijos contigo llevaréis el pecado de vuestro sacerdocio.

El verbo que se traduce como "llevar" en hebreo es "Nasah", que también se traduce como: levantar, cargar. Literalmente los sacerdotes levantaban y cargaban el sacrificio de la puerta al Altar, y eso era cosa santa. 

Aplicación espiritual>> Esta práctica de "confesión y sacrificio" en el Tabernáculo es una sombra de la obra de Redención de Jesús. Lo que sucedía en lo natural, lleva a la aplicación espiritual. 

Todos hemos pecado, y deberíamos morir al acercarnos a Dios, porque "la paga del pecado es muerte" (Romanos 6:23). Pero Dios da la oportunidad de salvación a todo el que crea en Jesús. Confesamos los pecados ante el Cordero de Dios, y creemos que Él murió para expiar por todo aquel que crea en Él (1 Pedro 1:18-19; 1 Juan 2:2).
(Romanos 3:23-26) por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

(1 Pedro 3:18) Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.

APOYO DE LOS LEVITAS A LOS SACERDOTES
Aunque los sacerdotes tenían la exclusividad de oficiar en los sacrificios, eso no quiere decir que ellos lo hacían todo. Dios mandó que las demás familias de levitas sirvieran como asistentes en sus labores. 
(Números 18:2) Y a tus hermanos también, la tribu de Leví, la tribu de tu padre, haz que se acerquen a ti y se junten contigo, y te servirán; y tú y tus hijos contigo serviréis delante del tabernáculo del testimonio.

Este orden ya lo habíamos estudiado en el capítulo tres, cuando leímos sobre el censo de los levitas, pero evidentemente había necesidad de repetirlo y aclararlo.
(Números 3:5-9) Y Jehová habló a Moisés, diciendo: Haz que se acerque la tribu de Leví, y hazla estar delante del sacerdote Aarón, para que le sirvan, y desempeñen el encargo de él, y el encargo de toda la congregación delante del tabernáculo de reunión para servir en el ministerio del tabernáculo; y guarden todos los utensilios del tabernáculo de reunión, y todo lo encargado a ellos por los hijos de Israel, y ministren en el servicio del tabernáculo. Y darás los levitas a Aarón y a sus hijos; le son enteramente dados de entre los hijos de Israel.

El trabajo de mantener el Tabernáculo era muy pesado, especialmente en relación a los sacrificios; por ello, Dios determinó que los demás levitas debían servir como asistentes a los sacerdotes; pero deja queda claro que sólo los sacerdotes (del linaje de Aarón) podían oficiar un sacrificio, y los demás levitas les ayudarían. La Biblia lo llama "servir y guardar lo que ordenen". 
(Números 18:3) Y guardarán lo que tú ordenes, y el cargo de todo el tabernáculo; mas no se acercarán a los utensilios santos ni al altar, para que no mueran ellos y vosotros.

Esto era lo que le molestaba a Coré, porque no quería servir, sino ser servido. Pero él no contempló la santidad del servicio sacerdotal, y por eso murió. 

NINGÚN EXTRAÑO SE ACERCARÁ
Todos los levitas podían entrar en el Tabernáculo, pero sólo los sacerdotes podían: ofrecer sacrificios, entrar al Lugar Santo y ser candidatos para Sumo Sacerdote. 
(Números 18:4) Se juntarán, pues, contigo, y tendrán el cargo del tabernáculo de reunión en todo el servicio del tabernáculo; ningún extraño se ha de acercar a vosotros.

Por otro lado, las demás tribus no podían ni siquiera entrar al Tabernáculo (Num. 18:22). Como ya lo mencionamos, cuando llevaban sus ofrendas y sacrificios, las presentaban en la puerta, y los levitas las recibían. En esa posición, los levitas estaban encargados de guardar la puerta del Tabernáculo, para que no entrara quien no debía.
(Números 18:5-6) Y tendréis el cuidado del santuario, y el cuidado del altar, para que no venga más la ira sobre los hijos de Israel. Porque he aquí, yo he tomado a vuestros hermanos los levitas de entre los hijos de Israel, dados a vosotros en don de Jehová, para que sirvan en el ministerio del tabernáculo de reunión.

FUNCIONES DE AARÓN Y SUS HIJOS
Luego de aclarar que los levitas asistirán a los sacerdotes, el Señor señala lo que Él espera de Aarón y sus hijos, como sacerdotes. 
(Números 18:7) Mas tú y tus hijos contigo guardaréis vuestro sacerdocio en todo lo relacionado con el altar, y del velo adentro, y ministraréis. Yo os he dado en don el servicio de vuestro sacerdocio; y el extraño que se acercare, morirá.

Además de ser los únicos a quienes les era permitido oficiar en los sacrificios, también sólo ellos podrían entrar en el Lugar Santo, luego de lavarse los pies y las manos. Allí en el santuario, los sacerdotes estaban encargados de mantener encendida la luz del Candelabro (Menorá), además cuidar la Mesa de los Panes de la Proposición y el Altar de Incienso. 

CUIDADO Y USO DE LAS OFRENDAS
A continuación, Dios detalla lo que los sacerdotes deben hacer con los sacrificios, ofrendas y diezmos. Algunos sacrificios se quemaban por completo en el Altar (holocaustos y ofrendas encendidas), pero otros eran reservados para consumo de los sacerdotes. 
(Números 18:8-10) Dijo más Jehová a Aarón: He aquí yo te he dado también el cuidado de mis ofrendas; todas las cosas consagradas de los hijos de Israel te he dado por razón de la unción, y a tus hijos, por estatuto perpetuo. Esto será tuyo de la ofrenda de las cosas santas, reservadas del fuego; toda ofrenda de ellos, todo presente suyo, y toda expiación por el pecado de ellos, y toda expiación por la culpa de ellos, que me han de presentar, será cosa muy santa para ti y para tus hijos. En el santuario la comerás; todo varón comerá de ella; cosa santa será para ti.

En Levítico se detalla específicamente cuales eran las piezas de los sacrificios que debían ser apartadas para el consumo de los sacerdotes (Levítico 6-7). En Números se aclara que no era para todos, sino para los que estaban de turno sirviendo, ya que no podía comerse fuera del Tabernáculo. 

Era importante aclarar esto, para que el pueblo supiera que los sacerdotes tenían permitido comer parte de los sacrificios, y no era algo que se habían recetado. Esta comida para los sacerdotes era parte de la porción que Dios les daba a este grupo apartado para Su servicio. 

OTRAS OFRENDAS PARA LOS SACERDOTES
Además de la parte asignada de los sacrificios animales, también se les asignaba a los sacerdotes otras ofrendas de grano, vino, aceite, etc. 

A continuación está la lista de las ofrendas que recibían los sacerdotes. Estas podían llevarlas a su casa para compartir con su familia. Pero, dado que era "cosa santa", sólo podían comer los que estaban en estado de pureza ritual.

a. Ofrendas elevadas y mecidas.
(Números 18:11) Esto también será tuyo: la ofrenda elevada de sus dones, y todas las ofrendas mecidas de los hijos de Israel, he dado a ti y a tus hijos y a tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; todo limpio en tu casa comerá de ellas.

b. Ofrendas y primicias del aceite, vino y trigo
(Números 18:12-13) De aceite, de mosto y de trigo, todo lo más escogido, las primicias de ello, que presentarán a Jehová, para ti las he dado. Las primicias de todas las cosas de la tierra de ellos, las cuales traerán a Jehová, serán tuyas; todo limpio en tu casa comerá de ellas.

c. Ofrendas por el cumplimiento de votos.
(Números 18:14) Todo lo consagrado por voto en Israel será tuyo.

d. Ofrenda por la consagración del primogénito.
(Números 18:15-18) Todo lo que abre matriz, de toda carne que ofrecerán a Jehová, así de hombres como de animales, será tuyo; pero harás que se redima el primogénito del hombre; también harás redimir el primogénito de animal inmundo. De un mes harás efectuar el rescate de ellos, conforme a tu estimación, por el precio de cinco siclos, conforme al siclo del santuario, que es de veinte geras. Mas el primogénito de vaca, el primogénito de oveja y el primogénito de cabra, no redimirás; santificados son; la sangre de ellos rociarás sobre el altar, y quemarás la grosura de ellos, ofrenda encendida en olor grato a Jehová. Y la carne de ellos será tuya; como el pecho de la ofrenda mecida y como la espaldilla derecha, será tuya.

e. Ofrendas elevadas
(Números 18:19) Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren a Jehová, las he dado para ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; pacto de sal perpetuo es delante de Jehová para ti y para tu descendencia contigo.


En el próximo episodio terminaremos de estudiar lo que Dios habló sobre la porción dada a los sacerdotes y levitas...

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jueves, 9 de abril de 2026

NUMEROS 17. Vara de Aarón

 

Bible Art

En el capítulo anterior leímos sobre la rebelión de Coré y los rubenitas. Dios castigó a los rebeldes que querían usurpar la autoridad que el Señor había delegado en Moisés y Aarón. La tierra se abrió y fuego cayó del cielo para consumir a los rebeldes. 

Aún así, el pueblo no estaba convencido de la legitimidad de la autoridad de Aarón. Para callar las dudas que aún quedaban, Dios convocó a los líderes de las tribus para una prueba final que aclararía la voluntad de Dios. 
(Números 17:1-3) Luego habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel, y toma de ellos una vara por cada casa de los padres, de todos los príncipes de ellos, doce varas conforme a las casas de sus padres; y escribirás el nombre de cada uno sobre su vara. Y escribirás el nombre de Aarón sobre la vara de Leví; porque cada jefe de familia de sus padres tendrá una vara.

La vara es símbolo de autoridad. Dios pidió que el líder de cada tribu inscribiera su nombre en su vara, y luego la llevaran a la tienda de reunión. Allí debían dejarlas, y Dios se manifestaría esa misma noche para ejecutar su prueba final. 
(Números 17:4-5) Y las pondrás en el tabernáculo de reunión delante del testimonio, donde yo me manifestaré a vosotros. Y florecerá la vara del varón que yo escoja, y haré cesar de delante de mí las quejas de los hijos de Israel con que murmuran contra vosotros.

Moisés explicó al pueblo sobre la prueba que Dios había determinado hacer. Y, de esa forma, demostraría con una señal indiscutible que Él había escogido a Aarón como sumo sacerdote. 
(Números 17:6-7) Y Moisés habló a los hijos de Israel, y todos los príncipes de ellos le dieron varas; cada príncipe por las casas de sus padres una vara, en total doce varas; y la vara de Aarón estaba entre las varas de ellos. Y Moisés puso las varas delante de Jehová en el tabernáculo del testimonio.

Los líderes de cada tribu dejaron sus varas en el Tabernáculo, y al día siguiente fueron testigos de un gran milagro:
(Números 17:8) Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras.

Dios hizo un milagro que nadie podría refutar, porque era imposible que alguien pudiera conseguir una vara con hojas, flores y frutos en medio del desierto. Este milagro sirvió de testimonio ante todo el pueblo.
(Números 17:9) Entonces sacó Moisés todas las varas de delante de Jehová a todos los hijos de Israel; y ellos lo vieron, y tomaron cada uno su vara.

El milagro no sólo era para un día, sino que serviría de testimonio a través del tiempo, porque la vara floreciente debía ser guardada dentro del Arca del Testimonio, junto a las Tablas del Pacto y el tazón con el maná. 

A partir de ese momento, nadie tendría el derecho de poner en tela de juicio la autoridad de Aarón. El Señor dejó claro que Él escogió a Aarón y a sus hijos para ser sacerdotes en el Tabernáculo, y posteriormente en el Templo. Y dió la vara floreciente como señal. 
(Números 17:10) Y Jehová dijo a Moisés: Vuelve la vara de Aarón delante del testimonio, para que se guarde por señal a los hijos rebeldes; y harás cesar sus quejas de delante de mí, para que no mueran.

Al final, el Señor deja claro dos objetivos del milagro de la vara floreciente de Aarón: 
1. Callar las murmuraciones sobre la autoridad de Aarón y Moisés; 
2. Advertir al pueblo que nadie se atreviera a acercarse al Lugar Santo y Santísimo, porque allí sólo podrían entrar los sacerdotes (y aún ellos, sólo después de santificarse). 

Una razón por la que Dios escogió a Moisés para ser el líder de Israel es porque él siempre hacía lo que Dios le mandaba. 
(Números 17:11) E hizo Moisés como le mandó Jehová, así lo hizo.

Al ver todas las señales que Dios hizo delante del pueblo, finalmente sobre ellos vino el temor del Señor.
(Números 17:12-13) Entonces los hijos de Israel hablaron a Moisés, diciendo: He aquí nosotros somos muertos, perdidos somos, todos nosotros somos perdidos. Cualquiera que se acercare, el que viniere al tabernáculo de Jehová, morirá. ¿Acabaremos por perecer todos? 

Los límites que Dios pone no son de "rechazo", sino de advertencia, porque si alguien se acerca sin la necesaria santidad, pueden morir en el proceso.  

Por eso, Dios escogió a una tribu que debía vivir en un nivel más alto de santidad que las demás tribus. Y ellos serían los encargados de manejar las cosas santas del Tabernáculo. Coré y los 250 líderes rebeldes pretendieron entrar al Santuario sin santificarse, y sin la autorización de Dios, y murieron por eso. 

La invitación de Dios para todo Su Pueblo es "ser santos como Él es Santo". 
(1 Pedro 1:15-17) ...como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación.

El proceso de santificación comienza con la salvación, que viene por la fe en Jesús, el Cordero de Dios que nos limpia de todo pecado. Pero luego de ser salvos, Dios espera que vivamos una vida de obediencia, en santidad. Es un proceso, pero la invitación es para todo aquel que quiera acercarse al Señor. 
(1 Pedro 1:18-19) sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación. 

La salvación viene por una confesión de fe; pero la santidad es un proceso a través del cual somos perfeccionados y transformados a la imagen del Señor. 
(1 Pedro 1:22-23) Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro; siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. 

En el próximo capítulo, Dios se extiende en este tema, explicando el rol especial de los levitas y los sacerdotes (Levítico 18)...

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