(Números 22:21-22) Así Balaam se levantó por la mañana, y enalbardó su asna y fue con los príncipes de Moab. Y la ira de Dios se encendió porque él iba; y el ángel de Jehová se puso en el camino por adversario suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos criados suyos.
TENTADO POR LA RIQUEZA
¿Por qué Balaam aceptó ir a Moab? Si Dios ya le había dicho que no, ¿por qué insistió? Evidentemente fue tentado por la gran recompensa que el rey de Moab le había ofrecido. Esto queda confirmado con lo explica Pedro en su segunda carta, en el contexto de una crítica a los falsos profetas cuya motivación es el dinero, y no la gente:
(2 Pedro 2:15, LBLA) Abandonando el camino recto, se han extraviado, siguiendo el camino de Balaam, el hijo de Beor, quien amó el pago de la iniquidad.
(1 Timoteo 6:9-10) Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; 10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
LA CODICIA LO CEGÓ, Y EL ASNA LO DESPERTÓ
La Biblia describe a Balaam como un profeta que tenía "ojos abiertos" (Num. 24:3,15), que espiritualmente implica que él podía percibir cosas que no todos podían ver. Sin embargo, en esta ocasión su vista espiritual le falló porque la codicia lo cegó, siguiendo su deseo en lugar de la revelación de Dios.
En su camino hacia Moab, Dios intentó detener a Balaam en varias ocasiones, pero el profeta no entendió. Curiosamente, el Señor usó al asna sobre la cual estaba montado para hacerlo reaccionar. Parece irónico que Dios use a un animal que se caracteriza por su terquedad para mostrarle al profeta sobre su necedad.
Veamos ahora las tres ocasiones en que Dios se interpuso en el camino de Balaam...
TRES BLOQUEOS DEL ANGEL
Aunque Balaam trató de justificar su ida a Moab, Dios conocía el corazón del profeta, y por eso se opuso. El Angel de Jehová se paró en el camino de Balaam para frenar su avance. El Ángel llevaba una espada desenvainada, que implica una oposición mortal; si continuaban avanzando, podrían morir.
Tres veces el Angel se puso en el camino de Balaam, pero el profeta no se dio cuenta. Quien lo vio fue el asna, y ésta fue la que evitó el choque mortal.
Leamos ahora cuáles fueron estas tres ocasiones en que el asna trató de evadir el choque con el Angel:
1. PRIMERA EVASIÓN
(Numeros 22:23) Y el asna vio al ángel de Jehová, que estaba en el camino con su espada desnuda en su mano; y se apartó el asna del camino, e iba por el campo. Entonces azotó Balaam al asna para hacerla volver al camino.
2. SEGUNDA EVASIÓN
(Números 22:24-25) Pero el ángel de Jehová se puso en una senda de viñas que tenía pared a un lado y pared al otro. 25 Y viendo el asna al ángel de Jehová, se pegó a la pared, y apretó contra la pared el pie de Balaam; y él volvió a azotarla.
3. TERCERA EVASIÓN
(Números 22:26-27) Y el ángel de Jehová pasó más allá, y se puso en una angostura donde no había camino para apartarse ni a derecha ni a izquierda. 27 Y viendo el asna al ángel de Jehová, se echó debajo de Balaam; y Balaam se enojó y azotó al asna con un palo.
EL ANIMAL LE HABLÓ
En ese punto, Dios le dio habla al animal. Tal vez ese milagro haría reaccionar al profeta:
(Números 22:28) Entonces Jehová abrió la boca al asna, la cual dijo a Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has azotado estas tres veces?
(Números 22:29) Y Balaam respondió al asna: Porque te has burlado de mí. ¡Ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te mataría!
(Números 22:30) Y el asna dijo a Balaam: ¿No soy yo tu asna? Sobre mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este día; ¿he acostumbrado hacerlo así contigo? Y él respondió: No.
SE LE ABRIERON LOS OJOS
En el momento en que el profeta abrió su alma a escuchar la voz de la razón, poniendo a un lado su deseo, allí comenzó a percatarse de la realidad. En ese momento de sinceridad, Dios obró su milagro y le mostró a Balaam la realidad espiritual:
(Números 22:31) Entonces Jehová abrió los ojos de Balaam, y vio al ángel de Jehová que estaba en el camino, y tenía su espada desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia, y se inclinó sobre su rostro.
(Números 22:32-33) Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has azotado tu asna estas tres veces? He aquí yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí. 33 El asna me ha visto, y se ha apartado luego de delante de mí estas tres veces; y si de mí no se hubiera apartado, yo también ahora te mataría a ti, y a ella dejaría viva.
BALAAM REACCIONA
Balaam finalmente reaccionó ante la confrontación del Angel, y admitió su falta.
(Números 22:34) Entonces Balaam dijo al ángel de Jehová: He pecado, porque no sabía que tú te ponías delante de mí en el camino; mas ahora, si te parece mal, yo me volveré.
(2 Pedro 2:15-16, LBLA) Abandonando el camino recto, se han extraviado, siguiendo el camino de Balaam, el hijo de Beor, quien amó el pago de la iniquidad, 16 pero fue reprendido por su transgresión, pues una muda bestia de carga, hablando con voz humana, reprimió la locura del profeta.
(Números 22:35) Y el ángel de Jehová dijo a Balaam: Ve con esos hombres; pero la palabra que yo te diga, esa hablarás. Así Balaam fue con los príncipes de Balac.
Porque esta historia no sólo se trata de un profeta, sino de un pueblo y de la historia profética de Dios. Además del trato personal con el profeta, Dios va a aprovechar esta situación y usará a Balaam para dejarnos unas grandes lecciones y pronunciar unas profecías importantes sobre el pueblo de Israel, cuyo cumplimento no sólo era para ese tiempo sino aún para los tiempos finales. (Esto lo veremos en los próximos capítulos...)
ENCUENTRO DE BALAAM CON EL REY BALAC
Luego de la corrección, Balaam siguió su camino, y finalmente llegó al encuentro con Balac, rey de Moab.
(Números 22:36-37) Oyendo Balac que Balaam venía, salió a recibirlo a la ciudad de Moab, que está junto al límite de Arnón, que está al extremo de su territorio. 37 Y Balac dijo a Balaam: ¿No envié yo a llamarte? ¿Por qué no has venido a mí? ¿No puedo yo honrarte?
(Números 22:38) Balaam respondió a Balac: He aquí yo he venido a ti; mas ¿podré ahora hablar alguna cosa? La palabra que Dios pusiere en mi boca, esa hablaré.
En ese momento, seguramente el rey no entendió la dimensión de estas palabras, pero pronto descubrirá que el profeta no podrá proferir la maldición que quería porque el Dios de Israel puso un cerco de protección alrededor de Su Pueblo (como lo veremos en los próximos capítulos).
PREPARACIÓN PARA LA MISIÓN
El primer lugar al que el rey Balac llevó a Balaam fue a Quiriat-huzot.
(Números 22:39) Y fue Balaam con Balac, y vinieron a Quiriat-huzot.
(Números 22:40) Y Balac hizo matar bueyes y ovejas, y envió a Balaam, y a los príncipes que estaban con él.
(Números 22:41) El día siguiente, Balac tomó a Balaam y lo hizo subir a Bamot-baal, y desde allí vio a los más cercanos del pueblo.
Bamot-baal era un lugar alto desde donde se podía observar no sólo el territorio de Moab, sino también el valle donde estaban acampados los israelitas. Era un lugar estratégico para la misión que Balac quería encomendar a Balaam.
En el próximo capítulo veremos lo que pasará con esta misión...
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