lunes, 5 de octubre de 2026

NUMEROS 26:52-65. Herencia territorial y Censo de los levitas

Números 26: Bible Art

En el episodio anterior leímos sobre el nuevo censo que Dios pidió para la nueva generación de israelitas. El objetivo era contar el número de varones mayores de 20 años, que formarían parte del ejército de Israel previo a la conquista de la Tierra Prometida. 

 

OTRO PROPÓSITO PARA EL CENSO

Al final del capítulo, la Biblia habla de otro propósito para este censo:

(Números 26:52-54) Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 53 A éstos se repartirá la tierra en heredad, por la cuenta de los nombres. 54 A los más darás mayor heredad, y a los menos menor; y a cada uno se le dará su heredad conforme a sus contados.


Otro propósito para el conteo de hombres es para saber qué cantidad de territorio se asignaría a cada tribu a la hora de repartir la Tierra Prometida. Para ser justos, la tribu que tuviera más hombres recibiría una porción mayor de territorio, de forma proporcional; y la que menos hombres tuviera, se le daría una menor extensión.


Los líderes debían hacer el cálculo de las proporciones del territorio que se asignaría a cada tribu, según su número. Sin embargo, la asignación final sería determinada "por suerte", lo que implica que Dios tendrá la última palabra en la decisión de la localidad que le tocaría a cada tribu (Números 34; Josué 11:23; Josué 14-19). 

(Números 26:55-56) Pero la tierra será repartida por suerte; y por los nombres de las tribus de sus padres heredarán. 56 Conforme a la suerte será repartida su heredad entre el grande y el pequeño.


La Tierra Prometida se dividiría entre todas las tribus, menos una: LEVI. 

A continuación explicaremos por qué...


LEVI NO SE CONTÓ CON LAS OTRAS TRIBUS


Hay dos razones por las que no se contó a la tribu de Levi junto a las demás tribus: 


1. Los levitas no debían participar en las batallas ni en la guerra. 


La tribu de Levi fue apartada para servir a Dios, y su misión era netamente espiritual. En cierta manera, lo que ellos hacían: servir en el Santuario, servir como jueces y enseñar la Torá, todo eso era un servicio espiritual para la comunidad. 


Aunque los levitas no peleaban en lo natural, podríamos decir que se encargaban de "la batalla espiritual" (Salmo 44:6-7; Zacarías 4:6; Efesios 6:11-18).

(2 Corintios 10:3-4) Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; 4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas.


2. A la tribu de Levi no le iba a ser asignado territorio para producción y cultivo, sino sólo ciudades donde habitar. (Nota: Este tema lo estudiaremos en detalle cuando lleguemos al capítulo 35 de Números.)


Esta medida ya se había tomado en el primer censo. La omisión de Levi en el censo no fue un error, sino que fue una instrucción específica de Dios:

(Números 1:47-49) Pero los levitas, según la tribu de sus padres, no fueron contados entre ellos; porque habló Jehová a Moisés, diciendo: Solamente no contarás la tribu de Leví, ni tomarás la cuenta de ellos entre los hijos de Israel.


La tribu de Levi fue apartada y escogida para un propósito especial: 

(Números 1:50-51) …sino que pondrás a los levitas en el tabernáculo del testimonio, y sobre todos sus utensilios, y sobre todas las cosas que le pertenecen; ellos llevarán el tabernáculo y todos sus enseres, y ellos servirán en él, y acamparán alrededor del tabernáculo. Y cuando el tabernáculo haya de trasladarse, los levitas lo desarmarán, y cuando el tabernáculo haya de detenerse, los levitas lo armarán; y el extraño que se acercare morirá.


Además de encargarse de todo lo del Tabernáculo, los levitas también se dedicaban a servir al pueblo como maestros, consejeros y jueces.


Por estas razones, el conteo de la tribu de Levi se hizo por aparte...


CENSO ESPECIAL DE LEVI

El conteo especial de la tribu de Levi dio el siguiente resultado: 

(Números 26:62) De los levitas fueron contados veintitrés mil, todos varones de un mes arriba; porque no fueron contados entre los hijos de Israel, por cuanto no les había de ser dada heredad entre los hijos de Israel.


En el nuevo censo, el número de levitas llegó a los 23,000. Su número se incrementó en mil, ya que el primer censo dio el resultado de 22,000 levitas (Num. 3:39).


Nótese que en el censo de los levitas, se contaban a los varones a partir de un mes de edad (a diferencia de las otras tribus, que se contaban a partir de los 20 años). En el estudio del capítulo 3 de Números explicamos que los levitas eran apartados desde niños para prepararse a cumplir su propósito especial de servir a Dios (referencia: NUMEROS 3c (3:11-16;39-51) Los Levitas y la Redención de los Primogénitos).



FAMILIAS DE LEVI

En el censo de la tribu de Levi, se identificaron varias familias en el árbol genealógico de la tribu. Entre ellas debían organizarse para servir de forma ordenada en el Tabernáculo. 

(Números 26:57-58) Los contados de los levitas por sus familias son estos: de Gersón, la familia de los gersonitas; de Coat, la familia de los coatitas; de Merari, la familia de los meraritas. 58 Estas son las familias de los levitas: la familia de los libnitas, la familia de los hebronitas, la familia de los mahlitas, la familia de los musitas, la familia de los coreítas. Y Coat engendró a Amram.


Más adelante en la historia, cuando se llegó a construir el Templo, las distintas familias de levitas se organizaron para poder tomar turnos en el servicio en el Templo en Jerusalén.  


LINAJE DE AARON

En el censo de los levitas también se hace mención especial de la familia de Aarón:

(Números 26:59-60) La mujer de Amram se llamó Jocabed, hija de Leví, que le nació a Leví en Egipto; ésta dio a luz de Amram a Aarón y a Moisés, y a María su hermana. 60 Y a Aarón le nacieron Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.


Se hace una mención especial de la familia de Aarón porque Dios los escogió exclusivamente para ser sacerdotes, lo cual ya estudiamos en el capítulo 3 (referencia: NUMEROS 3b (3.1-10,38). Rol de la Familia de Aarón).


Era un gran privilegio ser sacerdote entre los levitas, pero también conlleva una gran responsabilidad, porque requiere un nivel alto de santidad. Por eso la Biblia menciona el caso de dos hijos de Aarón: Nadab y Abiú, quienes murieron por un descuido en su servicio en el Tabernáculo (Levítico 10:1-2). 

(Números 26:61) Pero Nadab y Abiú murieron cuando ofrecieron fuego extraño delante de Jehová.


LUGAR DEL CENSO

Al final del capítulo 26, se señala cuál es el lugar donde se llevó a cabo el censo: 

(Números 26:63) Estos son los contados por Moisés y el sacerdote Eleazar, los cuales contaron los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordán frente a Jericó.


El lugar es relevante porque se encontraban en el preciso lugar donde cruzarán el río Jordán para entrar a la Tierra Prometida, justamente a la altura de Jericó.  


UNA NUEVA GENERACIÓN + DOS

La Biblia termina este capítulo explicando que este censo es completamente nuevo, pues no se incluye a ninguno de los contados en el primer censo, excepto dos hombres:

(Números 26:64-65) Y entre éstos ninguno hubo de los contados por Moisés y el sacerdote Aarón, quienes contaron a los hijos de Israel en el desierto de Sinaí. 65 Porque Jehová había dicho de ellos: Morirán en el desierto; y no quedó varón de ellos, sino Caleb hijo de Jefone y Josué hijo de Nun.


De la "generación del desierto", que salió de Egipto siendo adultos, todos ellos murieron en el desierto. Sólo sobrevivieron Josué y Caleb, porque sólo ellos tuvieron fe en Dios para vencer a los gigantes y conquistar Canaán. También Moisés y Aarón creyeron, pero ellos no entraron por el incidente cuando Moisés golpeó la Roca (Números 20:2-13). 


La nueva generación tiene ahora la oportunidad de cumplir su propósito y alcanzar las promesas de Dios. 


*** 


Enlace a otros capítulos: NUMEROS




domingo, 27 de septiembre de 2026

NUMEROS 26:1-51. Censo de la Nueva Generación


En el capítulo anterior leímos sobre la mortandad que vino a Israel como consecuencia del pecado con las moabitas, y cómo la plaga se detuvo por el celo de Finees. 
Luego de eso, Dios ordenó que se hiciera un nuevo censo de las tribus de Israel, y también explicó el objetivo de este conteo: 
(Números 26:1-2) Aconteció después de la mortandad, que Jehová habló a Moisés y a Eleazar hijo del sacerdote Aarón, diciendo: 2 Tomad el censo de toda la congregación de los hijos de Israel, de veinte años arriba, por las casas de sus padres, todos los que pueden salir a la guerra en Israel.

El propósito del nuevo censo era contar a los hombres que tuvieran edad para ir a la guerra (de 20 años para arriba). Con esto, Dios estaba dando a entender que pronto llegaría el momento de entrar a la Tierra Prometida; por lo tanto, los israelitas debían organizar un ejército y alistar a todos los hombres mayores de 20 años, para prepararse para la guerra de conquista. 

Aunque esto era algo novedoso para esa generación, en realidad era lo mismo que Dios pidió de sus padres cuarenta años atrás (Números 1:2-3). La única diferencia es que ahora el sumo sacerdote era Eleazar, pues su padre Aarón ya había fallecido. 
(Números 26:3-4) Y Moisés y el sacerdote Eleazar hablaron con ellos en los campos de Moab, junto al Jordán frente a Jericó, diciendo: 4 Contaréis el pueblo de veinte años arriba, como mandó Jehová a Moisés y a los hijos de Israel que habían salido de tierra de Egipto.

Recordemos que la generación anterior fue censada poco tiempo después de salir de Egipto, pero toda esa generación ya había fallecido. Ellos debieron entrar a la Tierra Prometida, y pero no lo hicieron por falta de fe. 

Ahora era necesario hacer un nuevo censo, porque los números del censo anterior ya no aplicaban a la nueva generación. Y será interesante ver si los números son similares, o cambiaron durante la travesía por el desierto en esos cuarenta años (al final veremos una tabla comparativa de los resultados de los dos censos). 

CENSO POR TRIBUS
Comenzaremos viendo el resultado del conteo por cada tribu. Haremos comentario si hay algo que se deba resaltar: 

* TRIBU DE RUBEN = 43,730
(Números 26:5-8) Rubén, primogénito de Israel; los hijos de Rubén: de Enoc, la familia de los enoquitas; de Falú, la familia de los faluitas; 6 de Hezrón, la familia de los hezronitas; de Carmi, la familia de los carmitas. 7 Estas son las familias de los rubenitas; y fueron contados de ellas cuarenta y tres mil setecientos treinta. 8 Los hijos de Falú: Eliab.

Los siguientes versículos hacen una mención que vale la pena resaltar, y es la muerte de Datán y Abiram. Ellos eran los rubenitas que se unieron a la rebelión de Coré, y con ellos murieron muchos familiares. Esto es relevante porque explica la razón de la notable disminución en el número de hombres de Rubén, es decir: 2,770 menos.
(Números 26:9-10) Y los hijos de Eliab: Nemuel, Datán y Abiram. Estos Datán y Abiram fueron los del consejo de la congregación, que se rebelaron contra Moisés y Aarón con el grupo de Coré, cuando se rebelaron contra Jehová; 10 y la tierra abrió su boca y los tragó a ellos y a Coré, cuando aquel grupo murió, cuando consumió el fuego a doscientos cincuenta varones, para servir de escarmiento.

Por lo general, el número de una generación a otra se multiplica, porque una pareja solía tener más de un hijo. Sin embargo, veremos que no todas las tribus crecieron, sino que algunas aún disminuyeron en número. 

MENCIÓN DE LOS HIJOS DE CORÉ
Al resaltar el hecho que muchos rubenitas murieron por la rebelión de Coré, la Biblia también menciona el hecho de que los hijos de Coré NO murieron.
(Números 26:11) Mas los hijos de Coré no murieron.

La Biblia deja claro que los hijos de Coré no se unieron a la rebelión de su padre en contra de Moisés y Aarón (Números 16), y por eso se salvaron de morir. Coré logró reclutar muchos descontentos, pero en su propia casa no pudo convencer a sus hijos de unirse a su rebelión. Contrario al mal ejemplo de su padre, los hijos de Coré siguieron sirviendo a Dios con humildad, en el ministerio que el Señor les había asignado (es decir, cuidando los objetos del santuario, transportándolos, y apoyando a los sacerdotes del linaje de Aarón). 

Vale la pena mencionar que los descendientes de Coré escribieron varios Salmos: 42, 44-49, 84-85, 87-88. Leeremos un versículo que representa bien la actitud humilde y fiel de los hijos de Coré: 
(Salmo 84:10) Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.

Los Hijos de Coré reconocieron que era más importante buscar a Dios que que pretender una posición de liderazgo político. Entre los descendientes de los hijos de Coré está el Profeta Samuel, quien fue uno de los jueces más importantes de Israel (1 Crónicas 6:31-38). Samuel no buscó protagonismo político, aunque pudo hacerlo porque era amado por el pueblo. Más bien, Samuel hizo la transición entre la época de los jueces a los reyes, y como profeta ungió a los dos primeros reyes de Israel: Saúl y David.

Regresemos ahora al conteo de las otras tribus: 

* TRIBU DE SIMEON = 22,200
(Números 26:12-14) Los hijos de Simeón por sus familias: de Nemuel, la familia de los nemuelitas; de Jamín, la familia de los jaminitas; de Jaquín, la familia de los jaquinitas; 13 de Zera, la familia de los zeraítas; de Saúl, la familia de los saulitas. 14 Estas son las familias de los simeonitas, veintidós mil doscientos.

* TRIBU DE GAD = 40,500
(Números 26:15-18) Los hijos de Gad por sus familias: de Zefón, la familia de los zefonitas; de Hagui, la familia de los haguitas; de Suni, la familia de los sunitas; 16 de Ozni, la familia de los oznitas; de Eri, la familia de los eritas; 17 de Arod, la familia de los aroditas; de Areli, la familia de los arelitas. 18 Estas son las familias de Gad; y fueron contados de ellas cuarenta mil quinientos.

* TRIBU DE JUDÁ = 76,500
(Números 26:19-22) Los hijos de Judá: Er y Onán; y Er y Onán murieron en la tierra de Canaán. 20 Y fueron los hijos de Judá por sus familias: de Sela, la familia de los selaítas; de Fares, la familia de los faresitas; de Zera, la familia de los zeraítas. 21 Y fueron los hijos de Fares: de Hezrón, la familia de los hezronitas; de Hamul, la familia de los hamulitas. 22 Estas son las familias de Judá, y fueron contados de ellas setenta y seis mil quinientos.

* TRIBU DE ISACAR = 64,300
(Números 26:23-25) Los hijos de Isacar por sus familias; de Tola, la familia de los tolaítas; de Fúa, la familia de los funitas; 24 de Jasub, la familia de los jasubitas; de Simrón, la familia de los simronitas. 25 Estas son las familias de Isacar, y fueron contados de ellas sesenta y cuatro mil trescientos.

* TRIBU DE ZABULON = 60,500
(Números 26:26-27) Los hijos de Zabulón por sus familias: de Sered, la familia de los sereditas; de Elón, la familia de los elonitas; de Jahleel, la familia de los jahleelitas. 27 Estas son las familias de los zabulonitas, y fueron contados de ellas sesenta mil quinientos.

HERENCIA DE JOSÉ 
A continuación se menciona a "los hijos de José": 
(Números 26:28) Los hijos de José por sus familias: Manasés y Efraín.

Es interesante que se haga mención de José, ya que no hay una tribu a su nombre. La razón es porque a él le fue dada una doble porción como primogénito (1 Crónicas 5:1; Génesis 48:5-6); por ende, le fueron asignadas dos tribus: Manasés y Efraín. 

* TRIBU DE MANASES = 52,700
(Números 26:29-34) Los hijos de Manasés: de Maquir, la familia de los maquiritas; y Maquir engendró a Galaad; de Galaad, la familia de los galaaditas. 30 Estos son los hijos de Galaad: de Jezer, la familia de los jezeritas; de Helec, la familia de los helequitas; 31 de Asriel, la familia de los asrielitas; de Siquem, la familia de los siquemitas; 32 de Semida, la familia de los semidaítas; de Hefer, la familia de los heferitas. 33 Y Zelofehad hijo de Hefer no tuvo hijos sino hijas; y los nombres de las hijas de Zelofehad fueron Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa. 34 Estas son las familias de Manasés; y fueron contados de ellas cincuenta y dos mil setecientos.

Nota: La historia de Zelofehad la estudiaremos en Números capítulo 27. 

* TRIBU DE EFRAIN = 32,500
(Números 26:35) Estos son los hijos de Efraín por sus familias: de Sutela, la familia de los sutelaítas; de Bequer, la familia de los bequeritas; de Tahán, la familia de los tahanitas. 36 Y estos son los hijos de Sutela: de Erán, la familia de los eranitas. 37 Estas son las familias de los hijos de Efraín; y fueron contados de ellas treinta y dos mil quinientos. Estos son los hijos de José por sus familias.

* TRIBU DE BENJAMIN = 45,600
(Números 26:38-41) Los hijos de Benjamín por sus familias: de Bela, la familia de los belaítas; de Asbel, la familia de los asbelitas; de Ahiram, la familia de los ahiramitas; 39 de Sufam, la familia de los sufamitas; de Hufam, la familia de los hufamitas. 40 Y los hijos de Bela fueron Ard y Naamán: de Ard, la familia de los arditas; de Naamán, la familia de los naamitas. 41 Estos son los hijos de Benjamín por sus familias; y fueron contados de ellos cuarenta y cinco mil seiscientos.

* TRIBU DE DAN = 64,400
(Números 26:42-43) Estos son los hijos de Dan por sus familias: de Súham, la familia de los suhamitas. Estas son las familias de Dan por sus familias. 43 De las familias de los suhamitas fueron contados sesenta y cuatro mil cuatrocientos.

* TRIBU DE ASER = 53,400
(Números 26:44-47) Los hijos de Aser por sus familias: de Imna, la familia de los imnitas; de Isúi, la familia de los isuitas; de Bería, la familia de los beriaítas. 45 Los hijos de Bería: de Heber, la familia de los heberitas; de Malquiel, la familia de los malquielitas. 46 Y el nombre de la hija de Aser fue Sera. 47 Estas son las familias de los hijos de Aser; y fueron contados de ellas cincuenta y tres mil cuatrocientos.

Es extraño que se mencione el nombre de una mujer: Sera, hija de Aser, especialmente en el contexto del conteo de los varones que irán a la guerra. Probablemente se refiera a que los hijos de Sera se incluyen en el linaje de Aser, y no del esposo, a quien no se menciona. La única otra referencia de Sera en la Biblia está en Génesis 46:17.

* TRIBU DE NEFTALI = 45,400
(Números 26:48-50) Los hijos de Neftalí, por sus familias: de Jahzeel, la familia de los jahzeelitas; de Guni, la familia de los gunitas; 49 de Jezer, la familia de los jezeritas; de Silem, la familia de los silemitas. 50 Estas son las familias de Neftalí por sus familias; y fueron contados de ellas cuarenta y cinco mil cuatrocientos.

TOTAL DEL CENSO
El censo de la Nueva Generación dio el resultado de 601,730. 
(Números 26:51) Estos son los contados de los hijos de Israel, seiscientos un mil setecientos treinta.

Recordemos que este número representa a los varones mayores de 20 años, que tienen edad suficiente para participar en la guerra. Este número no incluye a los niños, jóvenes ni mujeres. También se excluye a los levitas, porque ellos tendrán su propio censo (que estudiaremos en el próximo episodio). 

Ahora hagamos una comparación entre el primer censo de la generación anterior y este censo con la Nueva Generación, y notaremos algunas diferencias...

COMPARACIÓN ENTRE LOS DOS CENSOS
Si comparamos los dos censos (Números 1 & 26), notaremos que no hubo un crecimiento numérico, a pesar de que ya habían pasado 40 años. Por lo menos, uno esperaría que la población se duplicara con el cambio de generación, pero eso no fue lo que sucedió. 


1° CENSO

Generación del desierto

2° CENSO (Num. 26)

Nueva Generación

Diferencial 

Rubén

46,500

43,730

- 2,770

Simeón  

59,300

22,200

- 37,100

Gad

45,650

40,500

- 5,150

Judá

74,600

76,500

+ 1,900

Isacar

54,400

64,300

+ 9,900

Zebulón

57,400

60,500

+ 3,100

José (Manasés)

40,500

52,700

+ 12,200

José (Efraín)

32,200

32,500

+ 300

Benjamín 

35,400

45,600

+ 10,200

Dan

62,700

64,400

+ 1,700

Asher

41,500

53,400

+ 11,900

Neftalí

53,400

45,400

- 8,000


TOTAL: 


603,550


601,730


- 1,820 


En algunas tribus se ve un aumento normal, tal como en las tribus de Isacar, Manasés, Benjamín y Aser. Pero las tribus que sufrieron notable disminución son las de: Rubén, Simeón, Gad y Neftalí. Esta baja en el número de varones no se debe a la falta de nacimientos, sino a la muerte desmedida de ciertos grupos, sobre todo en la tribu de Simeón. 

La Biblia no dice explícitamente la razón de la disminución de ciertas tribus, pero podemos inferir que muchos murieron por haber participado en las rebeliones que provocaron muchas muertes. Por ejemplo, muchos rubenitas murieron en la rebelión de Coré (no sólo los padres, sino también los hijos). 

La tribu que más varones perdió fue la de Simeón. En el primer censo, la tribu de Simeón contaba con 59,300 guerreros, y era la tercera tribu más grande de Israel. Pero para el segundo censo, su número cayó a 22,200, llegando a ser la tribu menor. 

Esa puede ser una de las razones por las que se menciona por nombre al israelita que llevó a la madianita en medio del campamento, y quien fue ajusticiado por el sacerdote Finees (Números 25). Zimri era líder de la tribu de Simeón, y aparentemente muchos simeonitas siguieron su mal ejemplo.
(Números 25:14) Y el nombre del varón que fue muerto con la madianita era Zimri hijo de Salu, jefe de una familia de la tribu de Simeón. 


En el próximo episodio, estudiaremos la segunda parte del capítulo 26, que habla sobre el censo de los levitas y el tema de la repartición de tierras... 

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Enlace a otros capítulos: NUMEROS

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