En el episodio anterior leímos sobre el consejo que Balaam le dio al rey de Moab, y Balac envió a mujeres a seducir a los israelitas para hacerlos pecar. Como consecuencia, Dios trajo juicio sobre los moabitas y sobre Balaam, pero también sobre Israel por participar del pecado y no arrepentirse. Los israelitas no resistieron, sino que cayeron en la tentación.
Dios es grande en misericordia, pero no puede dejar pasar el pecado de quien no se arrepiente.
(Números 14:18) Jehová, tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable...
Dado que no hubo arrepentimiento entre los israelitas, llegó el momento de la justicia (Salmo 7:11-12). La consecuencia del pecado fue una plaga y mortandad que cayó sobre todo el pueblo.
PARA FRENAR LA PLAGA
La plaga se estaba extendiendo, y para frenarla, Moisés pidió a los jueces que se ajusticiara a los pecadores.
(Números 25:5) Entonces Moisés dijo a los jueces de Israel: Matad cada uno a aquellos de los vuestros que se han juntado con Baal-peor.
Dios también responsabilizó a los líderes por no poner un alto al pecado de los hombres de sus tribus (o tal vez ellos también estaban participando).
(Números 25:4) Y Jehová dijo a Moisés: Toma a todos los príncipes del pueblo, y ahórcalos ante Jehová delante del sol, y el ardor de la ira de Jehová se apartará de Israel.
DESCARO EN MEDIO DE LA CONGREGACIÓN
Mientras Moisés y los sacerdotes estaban preocupados por la plaga, y clamaban a Dios para detenerla, se hizo evidente que no todos estaban preocupados, ni arrepentidos. Los líderes y el pueblo se reunieron delante del Tabernáculo para buscar una solución. En ese momento, un israelita tuvo el descaro de pasar delante de todos acompañado de una mujer madianita.
(Números 25:6) Y he aquí un varón de los hijos de Israel vino y trajo una madianita a sus hermanos, a ojos de Moisés y de toda la congregación de los hijos de Israel, mientras lloraban ellos a la puerta del tabernáculo de reunión.
Eso demuestra la desfachatez de los israelitas que habían caído, porque ya no sólo pecaban escondidos en el campo o en los templos paganos, sino que habían llevado la iniquidad en medio de la congregación. Si no se detenía ese mal de inmediato, se corría el riesgo de que otros hicieran lo mismo, y eso traería aún más maldición.
JUSTICIA QUE DETUVO LA PLAGA
Todos quedaron pasmados ante el descaro del israelita que llevó a la madianita en medio del campamento, delante de todos, y luego la metió en su tienda.
Mientras todos estaban perplejos por lo que acababan de ver, un sacerdote se llenó del celo de Dios, y decidió actuar para detener el pecado y la maldición.
(Números 25:7) Y lo vio Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, y se levantó de en medio de la congregación, y tomó una lanza en su mano; 8 y fue tras el varón de Israel a la tienda, y los alanceó a ambos, al varón de Israel, y a la mujer por su vientre. Y cesó la mortandad de los hijos de Israel.
Aparentemente, el israelita y la madianita estaban juntos, porque de un solo golpe la lanza de Fines los atravesó y los mató.
La Biblia no habla de tomar la justicia en manos propias, sin juicio ni testigos. Sin embargo, el pecado fue descarado, delante de todos; por lo tanto, podría considerarse que toda la congregación fue testiga, y ya no había nada que confirmar sino sólo esperar la ejecución del juicio.
Un acto de justicia frenó la maldición. Lamentablemente, para ese entonces, ya habían muerto miles de israelitas.
(Números 25:9) Y murieron de aquella mortandad veinticuatro mil.
CELO DE DIOS Y EL CELO POR DIOS
Dios manifestó su aprobación de la acción de Finees, diciendo que su acción fue la que detuvo la plaga.
(Números 25:10-11) Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo: 11 Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, ha hecho apartar mi furor de los hijos de Israel, llevado de celo entre ellos; por lo cual yo no he consumido en mi celo a los hijos de Israel.
El Señor menciona dos celos que se manifestaron en esta historia:
a. EL CELO DE DIOS. Dios tiene una relación de pacto con Su Pueblo. Pero ellos estaban fallando no sólo al pecar sino sobre todo al cometer idolatría, que se considera como "adulterio espiritual".
b. EL CELO DE FINEES. La acción de Finees fue motivada por su amor por Dios. No fue un arrebato de ira, sino una acción de justicia para rectificar un mal que trae serias consecuencias.
EL CELO POR LA CASA DE DIOS
La Biblia nos da otro ejemplo de "Celo por Dios" cuando Jesús limpio el Templo, expulsado a los cambistas y vendedores que habían convertido la Casa de Dios es un mercado.
(Juan 2:13-16) Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, 14 y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. 15 Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; 16 y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.
Al ver lo que Jesús hizo en el Templo, los discípulos entendieron que no fue una acción de ira, sino de orden y justicia, pues lo clasificaron de "celo divino".
(Juan 2:17) Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume.
(ref. Salmo 69:9, Salmo 119:139)
PACTO DE PAZ
Otra forma en la que Dios afirmó la acción de Finees fue por el pacto especial que hizo con él como consecuencia.
(Números 25:12) Por tanto diles: He aquí yo establezco mi pacto de paz con él; 13 y tendrá él, y su descendencia después de él, el pacto del sacerdocio perpetuo, por cuanto tuvo celo por su Dios e hizo expiación por los hijos de Israel.
El pacto de Dios con Finees se extendía también a su descendencia. Todo su linaje será beneficiario del "Pacto del sacerdocio perpetuo". La razón es porque Finees hizo lo que todo sacerdote debía hacer: defender el orden de Dios y hacer justicia.
Parece extraño que Dios le otorgue el “Pacto de Paz” a un hombre que actuó tan violentamente. Para entenderlo, debemos conocer el concepto de "paz" en la Biblia. En otros idiomas, el concepto de paz implica generalmente: ausencia de guerra y conflicto. En hebreo, la palabra para paz es: "Shalom", que literalmente significa: completo, perfecto. Sólo se alcanza ese estado de "shalom" cuando hagamos la perfecta voluntad de Dios. A veces necesitamos entrar en guerra para alcanzar la tranquilidad. Y en tiempos de Moisés, los israelitas sólo podrían alcanzar la paz cuando hubieran entrado a la Tierra Prometida, vencido a los enemigos, y vivieran en el orden de Dios.
PACTO DE PAZ EN EL MILENIO
El profeta Ezequiel recibió una revelación de un "pacto de paz" que Jesús hará con su pueblo cuando Él venga y establezca su Reino en la Tierra.
(Ezequiel 37:24-28) Y mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un pastor. Andarán en mis decretos y guardarán mis estatutos y los pondrán por obra. 25 Y habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob, en la cual habitaron vuestros padres, en ella habitarán ellos, y sus hijos, y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo David les será príncipe para siempre. 26 Y haré con ellos pacto de paz, pacto perpetuo será con ellos; y los estableceré, y los multiplicaré, y pondré mi santuario en medio de ellos para siempre. 27 Y estará en ellos mi tabernáculo, y yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. 28 Y sabrán las naciones que yo Jehová santifico a Israel, estando mi santuario en medio de ellos para siempre.
Ese estado perfecto y completo (heb. Shalom) que Dios desea para nosotros sólo lo podremos alcanzar cuando el Mesías regrese y establezca Su Reino en la Tierra.
MENCIÓN DE LOS NOMBRES
Un dato curioso en esta historia es que la Biblia menciona los nombres de los pecadores, lo cual es inusual porque muchas veces no se menciona con efecto de "borrar su memoria". En este caso, la Biblia lo menciona, no para su gloria sino para su vergüenza.
(Números 25:14-15) Y el nombre del varón que fue muerto con la madianita era Zimri hijo de Salu, jefe de una familia de la tribu de Simeón. 15 Y el nombre de la mujer madianita muerta era Cozbi hija de Zur, príncipe de pueblos, padre de familia en Madián.
Por otro lado, la Biblia menciona sus nombres porque quiere resaltar el hecho de que ambos eran líderes de sus comunidades. El israelita era líder de una de las familias de la tribu de Simeón. La moabita era hija de uno de los príncipes de Madián. Esta unión podría traer repercusiones políticas, además de espirituales. Si un líder de Israel se unía con una princesa de Madián, podría considerarse como una alianza diplomática entre Israel y Madián. Eso podría considerarse como otro pecado serio, porque Dios claramente había dicho que no se unieran con los pueblos paganos porque los llevaría a pecar.
(Éxodo 34:12-16) Guárdate de hacer alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, para que no sean tropezadero en medio de ti. 13 Derribaréis sus altares, y quebraréis sus estatuas, y cortaréis sus imágenes de Asera. 14 Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es. 15 Por tanto, no harás alianza con los moradores de aquella tierra; porque fornicarán en pos de sus dioses, y ofrecerán sacrificios a sus dioses, y te invitarán, y comerás de sus sacrificios; 16 o tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus dioses, harán fornicar también a tus hijos en pos de los dioses de ellas.
Lastimosamente el pueblo no atendió a la advertencia de Dios. Tal como Él dijo, y sucedió tal como advirtió. Y la Biblia dice que el Señor se manifestó como Dios celoso por tal traición de su pueblo.
DECLARADOS COMO ENEMIGOS
Hasta ese momento, Israel había evitado conflicto con los moabitas y madianitas. De hecho, Dios les había dicho que sólo pidieran permiso para pasar por su territorio y no pelearan con ellos. Pero tras este incidente, Dios ordenó un cambio en las relaciones diplomáticas hacia Moab:
(Números 25:16-18) Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 17 Hostigad a los madianitas, y heridlos, 18 por cuanto ellos os afligieron a vosotros con sus ardides con que os han engañado en lo tocante a Baal-peor, y en lo tocante a Cozbi hija del príncipe de Madián, su hermana, la cual fue muerta el día de la mortandad por causa de Baal-peor.
Pero debido a que ellos se constituyeron en piedra de tropiezo para Israel, entonces Dios los declaró como enemigos.
En el próximo episodio (Números 26), leeremos sobre el censo que Dios mandó a hacer a los israelitas, y por qué...
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