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| Josué, sucesor de Moisés |
Luego del censo, Israel entró en un período de transición, en preparación para entrar a Canaán. Se acercaba el tiempo determinado para entrar y conquistar la Tierra Prometida.
VE LA TIERRA DESDE LEJOS
En cuanto a Moisés, él sabía que no entraría. Sin embargo, Dios lo llamó para que viera la Tierra Prometida desde lejos:
(Números 27:12-13) Jehová dijo a Moisés: Sube a este monte Abarim, y verás la tierra que he dado a los hijos de Israel. 13 Y después que la hayas visto, tú también serás reunido a tu pueblo, como fue reunido tu hermano Aarón.
Lo lógico hubiera sido que Moisés guiara a Israel en la conquista, pero Dios le recuerda la razón por la que él y su hermano Aarón no iban a entrar, a pesar de que fueron los líderes del pueblo de Israel por los cuarenta años que pasaron en el desierto. La razón es la siguiente:
(Números 27:14) Pues fuisteis rebeldes a mi mandato en el desierto de Zin, en la rencilla de la congregación, no santificándome en las aguas a ojos de ellos. Estas son las aguas de la rencilla de Cades en el desierto de Zin.
Moisés se caracterizó siempre por interceder por el pueblo de Israel, y pedir misericordia a pesar de sus faltas. Lo interesante es que Moisés no pidió a Dios que cambiara su decisión sobre su propio error. En lugar de pedir clemencia para él mismo, Moisés pensó en el pueblo, como lo hace un pastor que vela por su rebaño:
(Números 27:15-17) Entonces respondió Moisés a Jehová, diciendo: 16 Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón sobre la congregación, 17 que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor.
Una de las razones por las que Dios escogió a Moisés para dirigir al pueblo de Israel es por su corazón de pastor. Por eso, le pidió al Señor que nombrara a un sustituto adecuado para cubrir esa necesidad. Por supuesto, Dios ya tenía eso contemplado...
DIOS ELIGE AL SUCESOR DE MOISÉS
A continuación, Dios señaló quien sustituiría a Moisés como líder de Israel:
(Números 27:18-20) Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; 19 y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos. 20 Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca.
La transición debía ser antes de la muerte de Moisés, para que el pueblo supiera de antemano quien era el elegido. El nombramiento se haría delante de la congregación, para que todos fueran testigos. También participaría el sumo sacerdote, dándole credibilidad espiritual.
La Biblia usa una frase interesante al referirse a la transmisión de autoridad. Moisés debía poner sus manos sobre Josué, en señal de transferencia, y usa la frase: "pondrás tu dignidad". En hebreo se usa la palabra "Hod", que también se puede traducir como: esplendor, majestad, grandeza, honor, excelencia. Luego de cuarenta años en el desierto, los israelitas ya habían reconocido la dignidad del liderazgo de Moisés, y con la imposición de manos delante de todos, se busca transmitir el mensaje de que Josué debía recibir el mismo reconocimiento y honor.
POR ELECCIÓN DIVINA Y CON EL CONSEJO DEL SACERDOTE
Era importante que la transferencia de autoridad se hiciera en público, para que quedara claro que la elección no la hizo Moisés, sino que fue Dios mismo.
El gobierno diseñado por Dios no es "una democracia", sino un gobierno dirigido por Dios (que algunos llaman "teocracia"). Las decisiones principales las toma Dios, y él elige a personas que servirán como líderes delante del pueblo, en representación del Señor. Por eso, es importante la instrucción sobre la relación entre el líder y el sumo sacerdote.
Josué servirá como general del ejército en el tiempo de conquista, y luego como gobernante administrativo. Pero su tarea no la hará solo, ya que contará con el consejo del Sumo Sacerdote.
(Números 27:21) El se pondrá delante del sacerdote Eleazar, y le consultará por el juicio del Urim delante de Jehová; por el dicho de él saldrán, y por el dicho de él entrarán, él y todos los hijos de Israel con él, y toda la congregación.
Josué debía buscar el consejo del Sumo Sacerdote, que en ese momento era Eleazar, hijo de Aarón. Específicamente, Dios instruye a Josué que consulte con el sumo sacerdote antes de salir a la guerra. No sólo se trata de consultarlo para obtener sabiduría espiritual, sino para que el sumo sacerdote debía consultar a Dios para que Él dirigiera la estrategia.
El texto hace mención del "Juicio del Urim", que se refiere a una forma en que el sumo sacerdote consultaba a Dios, especialmente en decisiones difíciles en las que se necesitaba confirmar la voluntad de Dios. Esto era parte del diseño de Dios para el Tabernáculo, y lo encontramos en Éxodo:
(Éxodo 28:30) Y pondrás en el pectoral del juicio Urim y Tumim, para que estén sobre el corazón de Aarón cuando entre delante de Jehová; y llevará siempre Aarón el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón delante de Jehová.
"Urim y Tumim" eran dos piedras que el sumo sacerdote guardaba dentro del Pectoral sacerdotal. La Biblia no explica exactamente la forma en que se usaban (sólo en la tradición rabínica); sin embargo, sí hay varias referencias bíblicas en las que líderes usaron esas piedras especiales para consultar a Dios en temas importantes (Esdras 2:63; Nehemías 7:65; 1 Samuel 28:6).
TAL COMO DIOS DIJO
Moisés siguió las instrucciones tal como Dios le dijo, para efectuar la transferencia de liderazgo a Josué. Lo hizo delante de todo el pueblo, como testimonio.
(Números 27:22-23) Y Moisés hizo como Jehová le había mandado, pues tomó a Josué y lo puso delante del sacerdote Eleazar, y de toda la congregación; 23 y puso sobre él sus manos, y le dio el cargo, como Jehová había mandado por mano de Moisés.
Aunque Josué fue reconocido como el sucesor de Moisés, él no asumió de inmediato el liderazgo sino debía esperar hasta que Moisés muriera. Todavía debían pasar los eventos de Deuteronomio, que incluye la repetición de la Torá a la nueva generación. Al final de Deuteronomio leemos sobre la muerte de Moisés, y después de eso Josué asumió su rol como líder de Israel. Mientras tanto, Josué vivirá un tiempo de entrenamiento y transición.
MENSAJE PROFÉTICO
Hay un mensaje profético escondido en el nombre de Josué. Su nombre en hebreo es Yehoshua, que significa: Yehova salva. Hay otra versión compacta de este nombre en hebreo: Yeshua, que también significa Dios salva. En español se traduce como: Jesús.
Es significativo que haya sido Josué y no Moisés quien guió a Israel para entrar a la Tierra Prometida, porque transmite un mensaje espiritual: Moisés representa la Ley de Dios (heb. Torá), mientras que el nombre de Josué apunta hacia Jesús quien trae salvación. Esto es un paralelo espiritual porque la Biblua enseña que al Reino de Dios no podemos entrar por las obras de la ley (porque no hay nadie justo), sino que sólo podemos entrar por la fe en la obra redentora de Jesús en la cruz, quien murió para perdón de nuestros pecados. Luego de ser salvos, vivimos en obediencia como fruto de la salvación.
Aunque provoque tristeza el hecho de que Moises no entró a la Tierra Prometida, recordemos que eventualmente él estará allí. De hecho, los evangelios nos cuentan que Jesús vio a Moisés y a Elías en el Monte de la Transfiguración, que está en la Tierra de Israel (Mateo 17; Marcos 9; Lucas 9). Y en la resurrección de los santos, veremos a Moisés junto a los demás patriarcas y padres de la fe.
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