viernes, 22 de mayo de 2026

NUMEROS 20:14-29. Bloqueo de Edom y Muerte de Aarón


Como mencionamos en el episodio anterior, el capítulo 20 marca el final de los 40 años en el desierto, y el inicio de la marcha hacia Canaán. Finalmente Dios permitirá que los israelitas entren a la Tierra Prometida. 

Aunque estaban en Cades, al sur de Canaán, Dios instruyó a Moisés que entraran por el este, al otro lado del río Jordán. Así como la generación anterior vivió un tipo de bautismo al cruzar el Mar Rojo (1 Cor. 10:1-2), también la nueva generación debía experimentar ese bautismo espiritual cruzando el Río Jordán. 


El problema con la nueva ruta es que tendrían que pasar por territorios poco amigables, como Edom, Moab y Amón. Estos territorios eran vecinos de los cananeos, y Dios instruyó a los israelitas que NO debían conquistarlos, ya que esas tierras fueron entregadas como heredad a ciertos parientes de los israelitas: 

* EDOM era territorio para Esaú y sus descendientes;

* MOAB y AMÓN eran territorios asignados para los hijos de Lot. 


Esta es la instrucción que Dios dio con respecto al territorio de EDOM: 

(Deuteronomio 2:4-5) Y manda al pueblo, diciendo: Pasando vosotros por el territorio de vuestros hermanos los hijos de Esaú, que habitan en Seir, ellos tendrán miedo de vosotros; mas vosotros guardaos mucho. 5 No os metáis con ellos, porque no os daré de su tierra ni aun lo que cubre la planta de un pie; porque yo he dado por heredad a Esaú el monte de Seir. 


Sobre los territorios de los hijos de Lot, la instrucción era similar: 


* MOAB: 

(Deuteronomio 2:9) Y Jehová me dijo: No molestes a Moab, ni te empeñes con ellos en guerra, porque no te daré posesión de su tierra; porque yo he dado a Ar por heredad a los hijos de Lot. 


* AMON: 

(Deuteronomio 2:19) Y cuando te acerques a los hijos de Amón, no los molestes, ni contiendas con ellos; porque no te daré posesión de la tierra de los hijos de Amón, pues a los hijos de Lot la he dado por heredad. 


Por instrucción de Dios, los israelitas sabían que no debían conquistar la tierras de Edom, Moab y Amón; sin embargo, debían pasar por allí en camino hacia la Tierra Prometida. 


En este capítulo leeremos sobre el paso por el territorio de Edom...


BLOQUEO DE EDOM

Para evitar problemas con los edomitas, Moisés mandó a unos emisarios para pedir permiso para atravesar su territorio, y apelaron al hecho de que eran parientes lejanos. 

(Números 20:14-17) Envió Moisés embajadores al rey de Edom desde Cades, diciendo: Así dice Israel tu hermano: Tú has sabido todo el trabajo que nos ha venido; 15 cómo nuestros padres descendieron a Egipto, y estuvimos en Egipto largo tiempo, y los egipcios nos maltrataron, y a nuestros padres; 16 y clamamos a Jehová, el cual oyó nuestra voz, y envió un ángel, y nos sacó de Egipto; y he aquí estamos en Cades, ciudad cercana a tus fronteras. 17 Te rogamos que pasemos por tu tierra. No pasaremos por labranza, ni por viña, ni beberemos agua de pozos; por el camino real iremos, sin apartarnos a diestra ni a siniestra, hasta que hayamos pasado tu territorio.


Los emisarios debían aclarar que sólo estaban de paso, y tendrían cuidado de no ser carga. Sin embargo, la respuesta de los edomitas fue poco amigable:

(Números 20:18) Edom le respondió: No pasarás por mi país; de otra manera, saldré contra ti armado.


Tal como Dios lo había advertido (Deu. 2:9), los edomitas tuvieron miedo de la gran multitud de israelitas pasando por su territorio, y ellos advirtieron que no querían verlos en sus tierras, y si se atrevía a pasar por allí, lo considerarían como un acto de agresión. 


A pesar de la negativa, los israelitas todavía apelaron, aclarando que no serían carga, sino que aún estaban dispuestos a pagarles por cualquier inconveniente. También aclararon que ellos iban a limitarse transitar por la vía comercial. Atravesando Edom había una vía pública conocida como "Calzada de los reyes", donde pasaban las caravanas que iban desde el Mar Rojo hasta Damasco.

(Números 20:19) Y los hijos de Israel dijeron: Por el camino principal iremos; y si bebiéremos tus aguas yo y mis ganados, daré el precio de ellas; déjame solamente pasar a pie, nada más.


Lamentablemente, los edomitas no cedieron en nada. 

(Números 20:20-21) Pero él respondió: No pasarás. Y salió Edom contra él con mucho pueblo, y mano fuerte. 21 No quiso, pues, Edom dejar pasar a Israel por su territorio, y se desvió Israel de él.


Debido al bloqueo de los edomitas, los israelitas tuvieron que dar la vuelta alrededor del territorio, en lugar de pasar por la ruta principal, que era la más cómoda y directa. 


MUERTE DE AARON

Mientras que los israelitas bordeaban el territorio de Edom, pasaron por el Monte Hor. En ese preciso lugar, Dios tenía una cita con Aarón...

(Números 20:22-24) Y partiendo de Cades los hijos de Israel, toda aquella congregación, vinieron al monte de Hor. 23 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón en el monte de Hor, en la frontera de la tierra de Edom, diciendo: 24 Aarón será reunido a su pueblo, pues no entrará en la tierra que yo di a los hijos de Israel, por cuanto fuisteis rebeldes a mi mandamiento en las aguas de la rencilla.


Llegó el día en que Dios llamó a Aarón ante su Presencia. No fue por casualidad ni accidental, sino que Dios marcó ese día para llevarse a Aarón. Podríamos decir que hizo una cita con él. 


En la cultura bíblica, la muerte se toma como un evento natural que todos debemos enfrentar. Y aquí queda claro cómo Dios decide en el día de cada uno. 


Lo que llamamos "muerte", la Biblia lo llama: "reunirse a su pueblo, con los padres" y también lo llama "dormir". Es una transición de la vida en este mundo a la vida eterna. Para los creyentes en Dios, es un momento de esperanza, porque nos lleva a Dios y a reunirnos con los que ya se han adelantado a la vida después de la muerte. Pablo habla de esta esperanza a la vida eterna:

(1 Tesalonicenses 4:13-14) Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. 


Dios no se llevó de sorpresa a Aarón, sino que anunció el momento de su partida porque era necesario hacer la transferencia de liderazgo a su hijo, Eleazar, quien asumiría el rol de sumo sacerdote a partir de ese día.


TRANSFERENCIA DEL SUMO SACERDOCIO

Dios dio las instrucciones de lo que debía hacer Aarón con su hijo Eleazar, para la transferencia del sumo sacerdocio: 

(Números 20:25-26) Toma a Aarón y a Eleazar su hijo, y hazlos subir al monte de Hor, 26 y desnuda a Aarón de sus vestiduras, y viste con ellas a Eleazar su hijo; porque Aarón será reunido a su pueblo, y allí morirá.


También Moisés debía participar, para despedirse y ayudar en la transición. 

(Números 20:27-28) Y Moisés hizo como Jehová le mandó; y subieron al monte de Hor a la vista de toda la congregación. 28 Y Moisés desnudó a Aarón de sus vestiduras, y se las vistió a Eleazar su hijo; y Aarón murió allí en la cumbre del monte, y Moisés y Eleazar descendieron del monte.


DUELO NACIONAL

Aunque la Biblia habla de forma natural sobre la muerte, también toma en consideración que la gente que queda atrás necesita un tiempo para hacer duelo y procesar la separación del ser querido. Por eso vemos que los israelitas se tomaron un tiempo para hacer duelo por la partida de Aarón. Fue un evento nacional porque él era un líder nacional.

(Números 20:29) Y viendo toda la congregación que Aarón había muerto, le hicieron duelo por treinta días todas las familias de Israel.


Al igual que sus hermanos, también Moisés morirá antes de entrar a Canaán, pero su partida debía esperar, porque él también tendría que transferir su liderazgo al líder que guiaría a los israelitas a la conquista de la Tierra Prometida (y eso está descrito hasta el final de Deuteronomio y a principios del libro de Josué). 


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viernes, 15 de mayo de 2026

NUMEROS 20:1-13. Moisés golpeó la roca



En el capítulo 20, llegamos al final de los cuarenta años de dar vueltas en el desierto. Ya casi toda la "generación del desierto" había muerto, es decir, los israelitas que salieron de Egipto siendo adultos. 

El fin de la generación del desierto está representado simbólicamente con la muerte de los dos hermanos de Moisés: Miriam y Aarón. 
(Números 20:1) Llegaron los hijos de Israel, toda la congregación, al desierto de Zin, en el mes primero, y acampó el pueblo en Cades, y allí murió María, y allí fue sepultada.

Este capítulo comienza mencionando la muerte de Miriam...y termina con la muerte de Aarón (los comentarios de este último lo dejaremos para el final, porque está conectado con los acontecimientos del resto de este capítulo.)

DE NUEVO EN CADES
Es muy significativo el lugar al que llegaron: Cades. Este era el lugar donde 40 años antes habían acampado los israelitas esperando entrar a la Tierra Prometida (Num. 13:26). 

La pregunta es: ¿cómo va a actuar la nueva generación, ahora que les toca a ellos entrar a Canaán? Como veremos a continuación, la reacción no fue la ideal, ya que protestaron por la falta de agua...

PROTESTA POR A FALTA DE AGUA
Cuando los israelitas llegaron de nuevo a las puertas de Canaán (en Cades), no estaban pensando en entrar a la Tierra Prometida, sino que se distrajeron por la falta de agua. 

A lo largo de todos esos años que vivieron en el desierto, los israelitas tuvieron agua constantemente. La Biblia dice que dondequiera que acampaban, milagrosamente aparecía la Roca de donde salía agua.
(Isaías 48:21) No padecieron sed cuando El los condujo por los desiertos; hizo que brotara agua de la roca para ellos, partió la peña, y las aguas corrieron.

(Salmo 105:41) Abrió la roca, y brotaron las aguas; corrieron como un río en tierra seca.

Pablo identifica esta Roca de Agua como una imagen de Jesús, quien es fuente de agua viva. 
(1 Corintios 10:4) y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de una roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo.

Dondequiera que el pueblo acampaba, allí aparecía la roca milagrosamente; y de esta roca salía agua para dar de beber a todos. Pero en ese día que llegaron a Cades, ya no salió agua de la roca.

Era natural que pidieran agua porque la necesitaban para sobrevivir en el desierto. Pero, la pregunta es: ¿lo pidieron o lo demandaron? Veamos cuál fue la reacción de la congregación ante la falta de agua:
(Números 20:2-5) Y porque no había agua para la congregación, se juntaron contra Moisés y Aarón. 3 Y habló el pueblo contra Moisés, diciendo: ¡Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová! 4 ¿Por qué hiciste venir la congregación de Jehová a este desierto, para que muramos aquí nosotros y nuestras bestias? 5 ¿Y por qué nos has hecho subir de Egipto, para traernos a este mal lugar? No es lugar de sementera, de higueras, de viñas ni de granadas; ni aun de agua para beber.

Aquí vemos que el patrón de rebeldía y murmuración no había desaparecido con el cambio de generación: 
> De nuevo, se rebelaron contra Moisés y Aarón. 
> De nuevo, desearon morir en el desierto.
> De nuevo, desearon regresar a Egipto; pues aunque eran esclavos, allí tenían comida y bebida.  

LA PRUEBA SE REPITE
La falta de agua no era algo nuevo, ya que la generación anterior también había pasado por una prueba similar, cuando acababan de salir de Egipto. Cuarenta años antes, los israelitas también se encontraron sin agua en el desierto, pero en esa ocasión fue en Refidim, cerca del Monte Sinaí. 
(Éxodo 17:1-3) Toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin por sus jornadas, conforme al mandamiento de Jehová, y acamparon en Refidim; y no había agua para que el pueblo bebiese. 2 Y altercó el pueblo con Moisés, y dijeron: Danos agua para que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por qué altercáis conmigo? ¿Por qué tentáis a Jehová?  3 Así que el pueblo tuvo allí sed, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?

Ante la falta de agua, el pueblo protestó y se quejaron del liderazgo de Moisés; ademas, manifestaron su deseo de regresar a Egipto. 

Ahora veamos cuál fue la solución que Dios dió en ese momento:
(Éxodo 17:5-6) Y Jehová dijo a Moisés: Pasa delante del pueblo, y toma contigo de los ancianos de Israel; y toma también en tu mano tu vara con que golpeaste el río, y ve. 6 He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel.

REPRISE EN CADES
Es importante recordar lo que pasó en Refidim (Exodo 17), porque en Cades pasará algo muy similar con la nueva generación (Números 20).

Seguramente Moisés y Aaron recordaban lo que pasó en Refidim, cuando les faltó el agua (Exodo 17). Ya conocían el patrón; sin embargo, ellos buscaron a Dios para ver qué debían en esta ocasión. 
(Números 20:6) Y se fueron Moisés y Aarón de delante de la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión, y se postraron sobre sus rostros; y la gloria de Jehová apareció sobre ellos.

El problema era el mismo: No salía agua de la Roca. 
La solución fue similar, pero debemos notar que hubo cierta variación en las instrucciones: 
(Números 20:7-8) Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 8 Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias.

La variación era que en lugar de golpear la roca, Moisés debía hablarle. 

LO QUE MOISÉS HIZO
Moisés siguió las instrucciones que Dios le dió hasta cierto punto...pero luego desvarió:
(Números 20:9-11) Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó. 10 Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña? 11 Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias.

Analicemos los puntos en los que Moisés se salió del libreto en esta situación: 
a. En lugar de hablar a la roca, Moisés le habló al pueblo. 

b. "¡Oíd ahora, rebeldes!" 
Moisés reprendió al pueblo, llamándolos "rebeldes". Tal vez tenía razón porque ellos se estaban quejando y rebelando. Pero lo delicado es que Moisés no aclaró QUIEN decía esas palabras.  

Moisés solía hablar al pueblo en nombre de Dios, y los israelitas así lo oían. Pero en esta ocasión, él habló de su propio corazón, y no aclaró que estaba hablando a título personal, en lugar de hablar en Nombre de Dios.

c. "¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?"
Esta pregunta revela otra grave error de Moisés, pues da la impresión que él y Aarón eran los que les darán agua, en lugar de atribuir el milagro a Dios por completo. 

d. "Golpeó la peña con su vara dos veces"
El texto no dice exactamente por qué razón Moisés golpeó la roca. Algunos dicen que simplemente repitió lo mismo que había hecho en Refidim, sin pensarlo; otros dicen que remató con la roca porque estaba enojado.

A pesar de la irregularidad de las acciones de Moisés, Dios ejecutó su milagro para darle de beber al pueblo. 
(Números 20:11)...y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias.

CONSECUENCIAS PARA MOISÉS
Aunque Dios hizo el milagro, los errores cometidos por Moisés, con la aprobación tácita de Aarón, trajeron serias consecuencias para ellos:
(Números 20:12) Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado. 

El dictamen de Dios fue severo: Moisés no liderará al pueblo en la entrada a la Tierra Prometida. 
La razón: Porque no santificaron a Dios delante de los israelitas. 

¿En qué sentido no lo santificaron? Volvamos a resaltar las acciones de Moisés, para entender por qué no santificaron a Dios y lo hicieron quedar mal ante el pueblo: 
> Moisés no obedeció, porque no hizo lo que Dios le dijo, golpeando la roca en lugar de hablarle. 
> En lugar de hablar a la roca, le habló al pueblo, pero no las palabras de Dios sino de su propio corazón--sin aclarar que era su propia opinión.
> Al hacer la pregunta: "¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?", daba la impresión que Moisés y Aarón estaban haciendo el milagro, en lugar de dar todo el crédito a Dios.

En todos estos puntos, Moisés no santificó a Dios, y por eso el Señor no permitió que él llevara al pueblo a la Tierra Prometida. 

MENSAJE ESPIRITUAL
También hay un mensaje espiritual en esta historia: 
Simbólicamente, Moisés representa la Ley. En un sentido espiritual, no podemos acceder a la salvación por guardar la ley, porque "no hay justo, ni aún uno" (Rom. 3:10; Ecl. 7:20).

El líder elegido para guiar al pueblo a la Tierra Prometida fue Josué (Deu. 3:28; 31:7,23). Su nombre en hebreo es Yeshoshua, que significa: "Jehová es salvación". El diminutivo de este nombre es: Yeshua (Jehová salva), que es el nombre hebreo de Jesús. En un sentido espiritual, sabemos que la salvación sólo puede venir por Jesús. 
(1 Juan 4:14, LBLA) Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió al Hijo para ser el Salvador del mundo.

En el próximo episodio terminaremos de estudiar el capítulo 20, donde se habla del primer obstáculo en el camino hacia la Tierra Prometida, y concluye con la muerte de Aarón...

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miércoles, 29 de abril de 2026

NUMEROS 19. Purificación con las cenizas de la Vaca Rojiza


En los capítulos anteriores, Dios dejó claro que los únicos que estaban autorizados para entrar al Tabernáculo eran los levitas. Las demás tribus podían acercarse sólo a la puerta para dejar allí sus ofrendas o sacrificios. 

Este capítulo (Números 19) enseña que, cuando un israelita se acercaba al Tabernáculo (o luego el Templo), debía asegurarse de llegar en estado de pureza ritual. 

La "pureza ritual" va más allá de la higiene o limpieza física, y tiene que ver con un estado de pureza espiritual. Es un asunto de santidad. Este tema se estudia detalladamente en Levítico, pero para efectos de este estudio debemos explicar lo siguiente: todo el que hubiera estado en contacto con muertos, quedaba en estado de "impureza ritual". En ese estado, no debía presentarse al Tabernáculo.
(Levítico 22:3) Diles: Todo varón de toda vuestra descendencia en vuestras generaciones, que se acercare a las cosas sagradas que los hijos de Israel consagran a Jehová, teniendo inmundicia sobre sí, será cortado de mi presencia. Yo Jehová. 

La intención del Señor al dar esta instrucción NO es "alejar" a Su Pueblo; más bien, quiere advertirnos que quien se acerque a Él, debe hacerlo en santidad. 
(1 Pedro 1:15-16) ...como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

En el versículo anterior, Pedro está citando Levítico, donde dice:
(Levítico 20:7-8) Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios. Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo Jehová que os santifico. 

La carta a los Hebreos también resalta la importancia de buscar la santidad para todo aquel que quiere acercarse a Dios. 
(Hebreos 12:14) Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

IMPURO POR CONTACTO CON MUERTO
En este capítulo, la Biblia explica cómo una persona cae en "estado de impureza ritual" cuando entra en contacto con muerto. Y cuando estaba "impuro", entonces debía evitar llegar al Tabernáculo durante siete días.
(Números 19:11) El que tocare cadáver de cualquier persona será inmundo siete días.
 
A continuación, la Biblia detalla cuáles son otras condiciones que llevan a un estado de impureza, aún cuando no se toque el cadáver:

a. Entrar en la tienda donde hay un muerto. 
(Números 19:14) Esta es la ley para cuando alguno muera en la tienda: cualquiera que entre en la tienda, y todo el que esté en ella, será inmundo siete días.

b. Tocar un recipiente con agua o alimentos que esté expuesto al aire, sin tapadera (pero si la tapadera está bien cerrada, no hay contaminación). 
(Números 19:15) Y toda vasija abierta, cuya tapa no esté bien ajustada, será inmunda.


c. Cualquiera que toque a un muerto con la mano o con espada. 

(Números 19:16) y cualquiera que tocare algún muerto a espada sobre la faz del campo, o algún cadáver, o hueso humano, o sepulcro, siete días será inmundo.


En la vida normal es casi imposible evitar el contacto con muertos, porque eventualmente alguien cercano puede morir. Esto no es cuestión de "pecado", sino de algo que nos separa de Dios. Esto es porque Dios es Vida, y no puede haber ni rastro de muerte delante de Él. 


La buena noticia es que hay una forma de purificarse, y esto es lo que la Biblia explica a continuación...


PROCESO DE PURIFICACIÓN

En este capítulo (Números 19), Dios explica el proceso de purificación  para todo israelita que quiere acercarse a Dios. Presenta las instrucciones para que todo aquel que haya caído en estado de impureza (heb. tamei) pueda purificarse con unas aguas especiales para alcanzar un estado de pureza ritual (heb. tahor). Ya limpio, podrá acercarse al Tabernáculo. 


Leamos ahora cuáles son las instrucciones que Dios da sobre este procedimiento especial...

(Números 19:1-2a) Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo: Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha prescrito...


La palabra "ordenanza" en hebreo es "Jok", que también puede traducirse como: estatuto. Por lo general, los mandamientos son instrucciones de Dios que tienen cierta lógica. En contraste un "Jok", traducido como "decreto o estatuto" se refiere a una orden dada por Dios que es difícil de entender, pues trasciende la razón humana. Debemos reconocer que hay cosas que Dios nos manda que no podemos entender. Un ejemplo de esto es la ordenanza de la ceremonia de las cenizas de una vaca rojiza y el agua de purificación. 


CEREMONIA DE LA VACA ROJIZA

Vayamos ahora a ver cuál es esta ceremonia especial que Dios instruyó: 

(Números 19:2b-6) ...Di a los hijos de Israel que te traigan una vaca alazana, perfecta, en la cual no haya falta, sobre la cual no se haya puesto yugo; 3 y la daréis a Eleazar el sacerdote, y él la sacará fuera del campamento, y la hará degollar en su presencia. 4 Y Eleazar el sacerdote tomará de la sangre con su dedo, y rociará hacia la parte delantera del tabernáculo de reunión con la sangre de ella siete veces; 5 y hará quemar la vaca ante sus ojos; su cuero y su carne y su sangre, con su estiércol, hará quemar. 6 Luego tomará el sacerdote madera de cedro, e hisopo, y escarlata, y lo echará en medio del fuego en que arde la vaca.


Hay varios elementos en estas instrucciones que se salen del patrón común de los sacrificios: 

a. Los sacrificios solían ser animales machos, pero en este caso es una hembra joven.

b. Ningún otro sacrificio se escoge por color, pero éste sí, ya que la vaca debe ser perfectamente rojiza (alazana o bermeja), sin pelos de otro color, y sin defectos. 

c. Todos los sacrificios debían hacerse dentro del Tabernáculo, pero éste sacrificio debía hacerse FUERA del campamento (o la ciudad). La historia revela que en tiempos del Templo, este sacrificio lo realizaban en el Monte de los Olivos. 

d. Este sacrificio debe consumirse en fuego por completo, como un holocausto, pero en este caso se debía incluir el estiércol (el cual se quitaba de los otros sacrificios).

e. Mientras la vaca se quemaba, se debían añadir al fuego otros elementos: madera de cedro, hisopo, e escarlata.


CENIZAS DE LA VACA ROJIZA

Lo más importante de este sacrificio eran las CENIZAS que quedaban luego de que la vaca era consumida por el fuego. Se designaba a un hombre para recoger estas cenizas y guardarlas. Luego, estas cenizas servían para el proceso de purificación ritual al mezclarlas con agua pura.

(Números 19:9) Y un hombre limpio recogerá las cenizas de la vaca y las pondrá fuera del campamento en lugar limpio, y las guardará la congregación de los hijos de Israel para el agua de purificación; es una expiación.


Esta Agua de Purificación servía para limpiar a aquel que hubiera caído en estado de "impureza ritual", específicamente cuando había entrado en contacto con un muerto. Esto era importante, porque quien estuviera en estado de "impureza" NO le era permitido acercarse al Tabernáculo. Pero esto podría ser remediado siendo "purificado" con las aguas con cenizas de la vaca alazana.


PASOS PARA LA PURIFICACIÓN

La Biblia detalla los pasos que deben tomarse para la purificación de una persona que estuvo en contacto con muerto. 


a. Se mezclan las cenizas de la vaca alazana con agua viva (corriente, no estancada), que servirán como "agua de purificación".

(Números 19:17) Y para el inmundo tomarán de la ceniza de la vaca quemada de la expiación, y echarán sobre ella agua corriente en un recipiente.


b. Purificación con el agua al tercer día y al séptimo día.

El tiempo en que una persona permanece en estado de impureza luego de entrar en contacto con muerto, es de 7 días. Pero el uso del agua de purificación debe hacerse en el tercer día, y luego en el séptimo día.(Números 19:12) Al tercer día se purificará con aquella agua, y al séptimo día será limpio; y si al tercer día no se purificare, no será limpio al séptimo día.


(Números 19:19a) Y el limpio rociará sobre el inmundo al tercero y al séptimo día...


c. Luego, debe lavar sus vestidos y bañarse. 

(Números 19:19b) ...y cuando lo haya purificado al día séptimo, él lavará luego sus vestidos, y a sí mismo se lavará con agua, y será limpio a la noche.


d. También se debe rociar el lugar donde estuvo el muerto, además de todas las personas que estuvieron en ese lugar.  

(Números 19:18) y un hombre limpio tomará hisopo, y lo mojará en el agua, y rociará sobre la tienda, sobre todos los muebles, sobre las personas que allí estuvieren, y sobre aquel que hubiere tocado el hueso, o el asesinado, o el muerto, o el sepulcro.


RIESGO DE CONTAMINACIÓN

Si alguien está impuro, y lo sabe, y aún así se presenta al Tabernáculo, la consecuencia es muy seria: 

(Números 19:13) Todo aquel que tocare cadáver de cualquier persona, y no se purificare, el tabernáculo de Jehová contaminó, y aquella persona será cortada de Israel; por cuanto el agua de la purificación no fue rociada sobre él, inmundo será, y su inmundicia será sobre él.


Si alguien lleva aunque sea un rastro de muerte cuando va al Tabernáculo, esto contamina el Santuario, y ese descuido lo condena la Torá severamente.

(Números 19:20) Y el que fuere inmundo, y no se purificare, la tal persona será cortada de entre la congregación, por cuanto contaminó el tabernáculo de Jehová; no fue rociada sobre él el agua de la purificación; es inmundo.


DE PURO A IMPURO, Y VICEVERSA

Un detalle interesante de esta ceremonia es que los sacerdotes que realizaban el sacrificio, y el hombre que cargaba las cenizas, todos ellos debían estar "puros" para realizar la ceremonia. Pero luego de hacer su trabajo, se consideraba que caían en estado de "impureza ritual". 

(Números 19:7-8) El sacerdote lavará luego sus vestidos, lavará también su cuerpo con agua, y después entrará en el campamento; y será inmundo el sacerdote hasta la noche. 8 Asimismo el que la quemó lavará sus vestidos en agua, también lavará en agua su cuerpo, y será inmundo hasta la noche. 


(Números 19:10) Y el que recogió las cenizas de la vaca lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la noche; y será estatuto perpetuo para los hijos de Israel, y para el extranjero que mora entre ellos.


Es interesante ver que la persona que estaba "pura" se hizo "impura" luego de realizar este procedimiento; sin embargo, su impureza sólo dura unas horas, hasta la noche. 

(Números 19:21) Les será estatuto perpetuo; también el que rociare el agua de la purificación lavará sus vestidos; y el que tocare el agua de la purificación será inmundo hasta la noche.


Es una impureza temporal (hasta la noche); sin embargo, debe cuidarse de lo que toca en ese tiempo, porque podría transferir la impureza ritual a lo que toque.

(Números 19:22) Y todo lo que el inmundo tocare, será inmundo; y la persona que lo tocare será inmunda hasta la noche.


Lo más notable es que, esas cenizas que hicieron "impuro al puro", luego serán las que se usarán para hacer "puro al que estaba impuro".  


CUMPLIMIENTO EN EL MESÍAS

En un sentido espiritual, este sacrificio de la vaca alazana revela la obra redentora de Jesús. El murió en la cruz como el sacrificio perfecto, para pagar por los pecados del hombre. El que era puro y justo, se hizo impuro con el fin de salvarnos y limpiarnos. 

(2 Corintios 5:21) Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. 


En la carta a los Hebreos se hacer referencia a las cenizas de la vaca rojiza, y la compara con el sacrificio de Jesús, que nos purifica.

(Hebreos 9:13-14) Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, 14 ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?


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