EL EXTRANJERO HARÁ IGUAL QUE EL NATURAL
Luego de explicar la ley de las ofrendas que acompañan a los sacrificios, Dios señala que esta instrucción no es sólo para los israelitas de sangre, sino también para todo gentil que se haya unido a ellos.
(Números 15:13-14) Todo natural hará estas cosas así, para ofrecer ofrenda encendida de olor grato a Jehová. Y cuando habitare con vosotros extranjero, o cualquiera que estuviere entre vosotros por vuestras generaciones, si hiciere ofrenda encendida de olor grato a Jehová, como vosotros hiciereis, así hará él.
Las leyes que encontramos en la Torá (Pentateuco) fueron dadas a los israelitas, el pueblo que Dios escogió para manifestarse primero en la Tierra. Sin embargo, aquí deja claro que estas instrucciones también aplican a todo aquel que se una al Reino de Dios.
(Números 15:15-16) Un mismo estatuto tendréis vosotros de la congregación y el extranjero que con vosotros mora; será estatuto perpetuo por vuestras generaciones; como vosotros, así será el extranjero delante de Jehová. Una misma ley y un mismo decreto tendréis, vosotros y el extranjero que con vosotros mora.
En el momento en que Dios forma al pueblo de Israel, también el Señor contempla a gente de otros pueblos que se unirán a Israel, porque creerán en Jehová. A ellos también se les dará la oportunidad de hacer ofrendas a Dios. No sólo eso, sino que se espera todo lo mismo de ellos también. Como dice este pasaje: "Un mismo estatuto trendrán...", porque si quieren unirse al Reino de Dios, debe vivir según el orden y las leyes de Dios.
Pablo entendió esto, y en Efesios explica que ya no son dos pueblos: judíos y gentiles, sino uno solo. El gentil que crea en el Mesías es considerado como ciudadano del Pueblo de Dios (Efesios 2:11-22).
(Efesios 2:12-16) En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.
Lo que Jesús abolió fue la enemistad entre judíos y gentiles. También dice que abolió "la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas", y eso se refiere a los mandamientos hechos por los hombres (NO los que Dios dió, porque esos siguen vigentes). Por lo tanto, si un gentil se une al pueblo de Dios, ya no será considerado como "extraño", sino como parte de la familia de Dios.
(Efesios 2:19) Así pues, ya no sois extraños ni extranjeros, sino que sois conciudadanos de los santos y sois de la familia de Dios.
Ser ciudadano y conciudadano implica que deben someterse al orden del Reino.
PECADO QUE SE PERDONA, Y EL QUE NO SE PERDONA
En este capítulo, Dios habla de otro punto que interesaba mucho a la nueva generación, porque si Dios no perdonó la rebelión de "la generación del desierto", ¿será posible que tampoco les perdonará a ellos si fallan?
No es una pregunta loca, porque sabemos que todo ser humano falla. Y si los padres fallaron, ellos tambien podrían hacerlo. Pero aquí es donde Dios explica al pueblo la diferencia entre: pecado por yerro y el pecado por soberbia...
PECADO POR YERRO
Dios sabe que todo ser humano va a pecar eventualmente, porque somos humanos (y aún no hemos sido transformados). Pero Dios enseña a su pueblo que si la falta es por error o ignorancia, el pecado puede ser cubierto:
(Números 15:22-26) Y cuando errareis, y no hiciereis todos estos mandamientos que Jehová ha dicho a Moisés, todas las cosas que Jehová os ha mandado por medio de Moisés, desde el día que Jehová lo mandó, y en adelante por vuestras edades, si el pecado fue hecho por yerro con ignorancia de la congregación, toda la congregación ofrecerá un novillo por holocausto en olor grato a Jehová, con su ofrenda y su libación conforme a la ley, y un macho cabrío en expiación. Y el sacerdote hará expiación por toda la congregación de los hijos de Israel; y les será perdonado, porque yerro es; y ellos traerán sus ofrendas, ofrenda encendida a Jehová, y sus expiaciones delante de Jehová por sus yerros. Y será perdonado a toda la congregación de los hijos de Israel, y al extranjero que mora entre ellos, por cuanto es yerro de todo el pueblo.
Esta es la instrucción para cubrir la falta que cometiere toda la congregación. Pero si se trata del pecado de un individuo, la forma de expiar es la siguiente:
(Números 15:27-28) Si una persona pecare por yerro, ofrecerá una cabra de un año para expiación. Y el sacerdote hará expiación por la persona que haya pecado por yerro; cuando pecare por yerro delante de Jehová, la reconciliará, y le será perdonado.
De nuevo, la Biblia explica que esta instrucción aplica tanto al israelita de sangre como a los gentiles que se han unido al pueblo de Dios, porque son considerados como uno solo.
(Números 15:29) El nacido entre los hijos de Israel, y el extranjero que habitare entre ellos, una misma ley tendréis para el que hiciere algo por yerro.
Esta es la forma de cubrir un pecado por yerro o por ignorancia. Y en forma espiritual, apunta a Jesús quien murió como paga de nuestros pecados.
(1 Juan 2:1-2) Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.
Ahora... ¿Qué pasa si alguien peca con intencionalidad? La Biblia señala que el trato será muy diferente...
PECADO INTENCIONAL
Dios explica que si el pecado es intencional, con soberbia y en rebelión abierta, la consecuencia será el siguiente:
(Números 15:30-31) Mas la persona que hiciere algo con soberbia, así el natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será cortada de en medio de su pueblo. Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y menospreció su mandamiento, enteramente será cortada esa persona; su iniquidad caerá sobre ella.
Cuando alguien peca con soberbia, la Biblia dice que esto ULTRAJA al Señor. La palabra que se traduce como "ultraja" en hebreo es: Gadaf, que tambien se puede traducir como: blasfemar, hacer vil.
Alguien que peca contra Dios, a pesar de saber que eso le ofende y aún así no le importa, ése es un pecado intencional y en rebelión. Y ese pecado no tiene perdón porque es una afrenta contra Dios. Es considerado como una blasfemia.
Jesús hizo referencia a la blasfemia que no recibe perdón:
(Mateo 12:31) Por eso os digo: todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada.
Este pecado con soberbia fue lo que lo que cometió la "generación del desierto", ya que lo hicieron adrede, en rebelión y sin arrepentimiento. Por ello, su pecado no fue perdonado, y la consecuencia fue que no entraron a la promesa sino que murieron en el desierto.
A continuación, la Biblia presenta un ejemplo de este pecado con soberbia, no por ignorancia sino en rebeldía contra la ley de Dios...
UN EJEMPLO DEL PECADO CON SOBERBIA
La siguiente historia parecería desconectada de la narrativa, pero se entiende cuando se sabe que es un ejemplo del pecado por soberbia. El ejemplo es en relación al mandamiento de guardar el día de reposo. Un hombre no lo respetó, y salió a trabajar a escondidas:
(Números 15:32-34) Estando los hijos de Israel en el desierto, hallaron a un hombre que recogía leña en día de reposo. Y los que le hallaron recogiendo leña, lo trajeron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación; y lo pusieron en la cárcel, porque no estaba declarado qué se le había de hacer.
Hasta ese momento, nadie se había atrevido a faltar a esa ley, por pena del castigo. Pero parece que a ese hombre no le importó, y salió a recoger leña, precisamente en el día en que estaba prohibido. Lo hizo en rebelión, a pesar de que Dios ya había advertido de la consecuencia, tal como está escrito en Éxodo:
(Exodo 31:14-15) Así que guardaréis el día de reposo, porque santo es a vosotros; el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella persona será cortada de en medio de su pueblo. Seis días se trabajará, mas el día séptimo es día de reposo consagrado a Jehová; cualquiera que trabaje en el día de reposo, ciertamente morirá.
Moisés y el pueblo conocían la ley, pero tenían duda sobre cómo aplicarla exactamente. Por ello, Moisés le preguntó a Dios lo que se debía hacer con tal persona. Y ésta fue la respuesta de Dios:
(Números 15:35-36) Y Jehová dijo a Moisés: Irremisiblemente muera aquel hombre; apedréelo toda la congregación fuera del campamento. Entonces lo sacó la congregación fuera del campamento, y lo apedrearon, y murió, como Jehová mandó a Moisés.
Ese hombre creyó que podía salirse con la suya y hacer lo que quisiera sin recibir las consecuencias. Creyó que podría engañar a sus hermanos, y retar la orden de Dios. Pero el Señor lo expuso, y pagó el precio de su soberbia y rebelión. Como dice la Biblia: "No os engañéis; Dios no puede ser burlado" (Gálatas 6:7). Y de paso, su caso sirvió de ejemplo para todo Israel.
¿Creen que el pueblo se olvidaría luego de presenciar tal castigo? Pensariamos que no, pero la memoria se desvanece con el tiempo, y por eso Dios les dio una ayuda visual para que se recordaran de obedecer sus mandamientos...
FRANJAS EN LOS BORDES (heb. Tzitzit)
Dios sabe que la gente es olvidadiza, y por ello instruyó a su pueblo a que lleve en su ropa una señal que servirá como recordatorio.
(Números 15:37-38) Y Jehová habló a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel, y diles que se hagan franjas en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones; y pongan en cada franja de los bordes un cordón de azul.
Lo que se traduce al español como "franjas o flecos", en hebreo se conoce como "Tzitzit". Son hilos enlazados que forman flecos en las puntas del manto que se usaba en esos tiempos. Es algo que sobresale de la vestidumbre, y se hace visible para servir como recordatorio:
(Números 15:39-41) Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyáis. Para que os acordéis, y hagáis todos mis mandamientos, y seáis santos a vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios.
Esta señal servirá como recordatorio a las generaciones posteriores para que no olviden de obedecer a Dios, y así eviten cometer el error de sus padres, quienes se rebelaron contra el Señor.
También en Deuteronomio se hace referencia a los Tzitzit:
(Deut. 22:12) Te harás flecos en las cuatro puntas de tu manto con que te cubras.
En los evangelios queda evidente que Jesús llevaba en su manto estos flecos, porque cuentan el caso en que una mujer enferma que estiró su mano para tocarlos, y fue sanada (Lucas 8:43-47):
(Lucas 8:43-44) Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre.
Esa mujer no fue la única que fue sanada al tocar el borde del manto de Jesús, sino tambien muchos otros, según cuenta Marcos:
(Marcos 6:56) Y dondequiera que El entraba en aldeas, ciudades o campos, ponían a los enfermos en las plazas, y le rogaban que les permitiera tocar siquiera el borde de su manto; y todos los que lo tocaban quedaban curados.
En el próximo episodio comenzaremos un nuevo capítulo: Números 16, y veremos que pasó con la generación del desierto...
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Enlace a otros capítulos: NUMEROS
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