miércoles, 16 de agosto de 2017

EXODO 31. Artistas y Dia de Reposo




MAESTROS DE LA OBRA
(Ref. Exo. 35.30--36.1)
Muchas personas participaron en la construcción del Tabernáculo, pero sólo dos fueron escogidas por nombre: Bezaleel y Aholiab. Dios los escogió a ambos para dirigir la obra, no sólo por sus aptitudes artisticas sino sobre todo por su buena disposición espiritual.
(Éxodo 31:1-11) Habló Jehová a Moisés, diciendo: Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte, para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de madera; para trabajar en toda clase de labor. Y he aquí que yo he puesto con él a Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; y he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado; el tabernáculo de reunión, el arca del testimonio, el propiciatorio que está sobre ella, y todos los utensilios del tabernáculo, la mesa y sus utensilios, el candelero limpio y todos sus utensilios, el altar del incienso, el altar del holocausto y todos sus utensilios, la fuente y su base, los vestidos del servicio, las vestiduras santas para Aarón el sacerdote, las vestiduras de sus hijos para que ejerzan el sacerdocio, el aceite de la unción, y el incienso aromático para el santuario; harán conforme a todo lo que te he mandado.

Es evidente que Dios les dio a estos dos hombres la habilidad que se necesitaba para crear el Tabernáculo. Pero, más que la “habilidad artística”, lo que Dios espera de sus siervos es completa obediencia. Por eso, al final de este párrafo, el Señor señala que los escogió porque ellos “harán conforme a todo lo que te he mandado” (Exo. 30:11).


DÍA DE REPOSO COMO SEÑAL
El último mensaje que Dios le habló a Moisés antes de entregarle las Tablas de la Ley fue acerca del día de reposo. El Señor le dijo que el hecho de “guardar el día de reposo” (heb. Shabat) serviría como una señal:
(Éxodo 31:12-13) Habló además Jehová a Moisés, diciendo: Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.

“Santificar” (heb. Kadash) significa: apartar para un propósito especial. Guardar el día de reposo es una señal que marca la diferencia entre el Pueblo de Dios y las demás naciones.

A continuación, Dios expresa cuán en serio Él toma el día de reposo:
(Éxodo 31:14-15) Así que guardaréis el día de reposo, porque santo es a vosotros; el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella persona será cortada de en medio de su pueblo. Seis días se trabajará, mas el día séptimo es día de reposo consagrado a Jehová; cualquiera que trabaje en el día de reposo ciertamente morirá.

Tal vez suene demasiado drástico la pena de muerte, pero si Dios lo dijo, es por algo. En este mensaje, hay una gran lección espiritual…

Lección espiritual:
En el mandato sobre el día de reposo hay una revelacón de la obra redentora del Mesías:

Así como los israelitas le fallaron a Dios con el pecado del Becerro de Oro, también todos los creyentes le hemos fallado a Dios, aún después de ser salvos por fe. La Biblia dice que “no hay nadie justo, ni aún uno” (Rom. 3:10; Ecl. 7:20). También dice que “la paga del pecado es muerte”; y ante esto, todos merecemos morir. Pero, por su gracia, Dios nos perdonó (Rom. 6:23); sin embargo, el Señor no nos perdona para que cada uno haga lo que quiera, sino que nos da otra oportunidad para que regresar a Él y vivir como Él manda. Pablo lo explica de la siguiente manera:
(Romanos 6:15-18) ¿Entonces qué? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? ¡De ningún modo! ¿No sabéis que cuando os presentáis a alguno como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, ya sea del pecado para muerte, o de la obediencia para justicia? Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, os hicisteis obedientes de corazón a aquella forma de enseñanza a la que fuisteis entregados; y habiendo sido libertados del pecado, os habéis hecho siervos de la justicia.

Y más adelante sigue diciendo:
(Romanos 6:22-23) Pero ahora, habiendo sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como resultado la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Éste es nuestro reposo: saber que la salvación es regalo de Dios, ya que nosotros no podemos alcanzarla por mérito propio. Dios nos manda a que hagamos nuestra parte (“seis días trabajarás”), pero al final de todo descansamos en el conocimiento que nuestra salvación no depende de que seamos perfectos, sino de la bondad de Dios (“el séptimo día decansarás”). Por eso Jesús dijo que “nuestra carga es liviana”.
(Mateo 11:28-30) Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

En la tradición hebrea, se identifica la Torá (la Ley de Dios) como “el yugo” que deben llevar todos los que pertenecen al Pueblo de Dios. Jesús tomó esta idea como referencia para explicar que, aunque llevemos este “yugo de obediencia”, la carga no es pesada porque nuestra salvación no depende de que seamos “perfectos” sino por la gracia de Dios—y éste es nuestro reposo.

Por el contrario, si alguien sigue “haciendo obra en el día de reposo”, creyendo que sus buenas obras le ganarán la salvación (en lugar de confiar en la obra redentora de Jesús en la cruz), entonces encontrará la muerte, porque nadie puede alcanzar la salvación por sus propias obras (Gal. 2:16; Gal.3:11; Fil. 3:9; 2 Cor. 5:21).

Esta es la revelación que recordamos, repasamos y celebramos en el día de reposo (heb. Shabat).

PACTO PERPETUO
La señal del día de reposo no era sólo para los israelitas que atravesaron el desierto en camino a la Tierra Prometida. Los siguientes versículos señalan que el Shabat es parte del Pacto perpetuo, eterno, para ser guardado de generación en generación.
(Éxodo 31:16-17) Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo. Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.

El profeta Isaías señala que el día de reposo también servirá como señal de la fe para los extranjeros que crean en Jehová como su Dios.
(Isaías 56:6-7) Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo para no profanarlo, y abracen mi pacto, yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.

El Shabat es la señal eterna que Dios estabeció para aquellos que entren en Pacto con Él.

Después de establecer esta señal, el Señor le entregó a Moisés las Tablas del Testimonio, que llevaban escritas los “Diez Mandamientos”, que es el resumen de la Ley de Dios.
(Éxodo 31:18) Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios


Estudios de otros capítulos de este libro: Éxodo



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