miércoles, 21 de junio de 2017

EXODO 21:12-34. Leyes de Restitución


La siguiente sección de leyes sociales trata sobre compensación y restitución por causa de daños. Dios quiere que su pueblo aprenda a asumir responsabilidad por sus actos. Según sea el daño, así será la pena. Aquí se presentan los casos más graves primero, y luego los menores.

a. Daño de muerte
Si alguien provoca la muerte de otro, la pena es equivalente: la muerte.
(Exodo 21:12)  El que hiriere a alguno, haciéndole así morir, él morirá

Podríamos preguntarnos si esto aplica también a las muertes accidentales. La Biblia da la respuesta:
(Exodo 21:13)  Mas el que no pretendía herirlo, sino que Dios lo puso en sus manos, entonces yo te señalaré lugar al cual ha de huir.

Sólo en caso de que la muerte haya sido accidental, la ley a una provisión para que el homicida pueda refugiarse. Los detalles de esto se encuentran en Deuteronomio:
(Deu. 19:4-6) Y este es el caso del homicida que huirá allí, y vivirá: aquel que hiriere a su prójimo sin intención y sin haber tenido enemistad con él anteriormente; como el que fuere con su prójimo al monte a cortar leña, y al dar su mano el golpe con el hacha para cortar algún leño, saltare el hierro del cabo, y diere contra su prójimo y éste muriere; aquél huirá a una de estas ciudades, y vivirá; no sea que el vengador de la sangre, enfurecido, persiga al homicida, y le alcance por ser largo el camino, y le hiera de muerte, no debiendo ser condenado a muerte por cuanto no tenía enemistad con su prójimo anteriormente.

La justicia de Dios contempla tanto el lado de la víctima como el de la persona que causó el accidente. Ambos son considerados. [Nota: para más información sobre esta ley y sus consecuencias, les invitó a leer el estudio del capitulo 19 de Deuteronomio: Devarim 19. Ciudad de Refugio. Otra ref.: Números 35:9-29.]

La excepción es para las muertes accidentales, pero si fue adrede, entonces el asesino debe pagar con su muerte, y no podrá refugiarse ni aún en el santuario.
(Exodo 21:14) Pero si alguno se ensoberbeciere contra su prójimo y lo matare con alevosía, de mi altar lo quitarás para que muera. 

b. Ataque a los padres
Dios considera como criminal a alguien que ataca física o verbalmente a sus padres, y le asigna la pena máxima.
(Éxodo 21:15,17) El que hiriere a su padre o a su madre, morirá…Igualmente el que maldijere a su padre o a su madre, morirá. 

El verbo que se traduce como “hiere”, en hebreo es: Naká, que también se puede traducir como: golpear, atacar, y aún matar.

c. Secuestro
Dios también asigna la pena de muerte a los secuestradores y a los traficantes de personas.
(Éxodo 21:16)  Asimismo el que robare una persona y la vendiere,  o si fuere hallada en sus manos, morirá. 

d. Pago por daños personales
Cuando alguien causa una herida a otro (que no sea de muere), éste debe responder pagando una compensación por el tiempo que el otro no pueda trabajar como consecuencia del daño causado.
(Éxodo 21:18-19) Además, si algunos riñeren, y uno hiriere a su prójimo con piedra o con el puño, y éste no muriere, pero cayere en cama; si se levantare y anduviere fuera sobre su báculo, entonces será absuelto el que lo hirió; solamente le satisfará por lo que estuvo sin trabajar, y hará que le curen. 

En el caso de los esclavos, el amo no tiene que darle compensación (pero si será castigado si éste muere).
(Éxodo 21:20-21) Y si alguno hiriere a su siervo o a su sierva con palo, y muriere bajo su mano, será castigado; mas si sobreviviere por un día o dos, no será castigado, porque es de su propiedad. 

Si la herida es a una mujer embarazada, y ella perdiera al bebé, quien determina la pena es el esposo de la mujer, bajo el consejo de los jueces.
(Éxodo 21:22)  Si algunos riñeren, e hirieren a mujer embarazada, y ésta abortare, pero sin haber muerte, serán penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces. 

OJO POR OJO
La expresión “ojo por ojo, diente por diente” ha sido malinterpretado. No es un concepto de venganza, sino un principio de justicia. Es una norma de compensación y restitución, que determina que lLa persona que ha causado una pérdida, debe pagar conforme a la medida del daño que provocó.
(Éxodo 21:23-25)  Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe. 

Si alguien hace daño a otro, éste debe responder a la medida y compensar el daño que causó.

En el caso de los esclavos, la compensación se maneja de forma diferente por su posición:
(Éxodo 21:26-27)  Si alguno hiriere el ojo de su siervo, o el ojo de su sierva, y lo dañare, le dará libertad por razón de su ojo. Y si hiciere saltar un diente de su siervo, o un diente de su sierva, por su diente le dejará ir libre. 

OTROS DAÑOS
Dios también hace responsable a las personas por accidentes relacionados con los animales de su propiedad. La pena se maneja de forma distinta:
(Éxodo 21:28)  Si un buey acorneare a hombre o a mujer, y a causa de ello muriere, el buey será apedreado, y no será comida su carne; mas el dueño del buey será absuelto. 

Si se descubre que el dueño sabía que el animal era peligroso, pero no hizo nada para evitar la tragedia, entonces la pena será más severa:
(Éxodo 21:29) Pero si el buey fuere acorneador desde tiempo atrás, y a su dueño se le hubiere notificado, y no lo hubiere guardado, y matare a hombre o mujer, el buey será apedreado, y también morirá su dueño. 

El dueño guardará su vida sólo si el juez le impone un “precio de rescate”, es decir, una cantidad que debe pagar como compensación (Exo. 21:30-31). Si la persona que muere es un esclavo, se tendrá que pagar compensación monetaria al amo (Exo. 21:32).

Si la víctima no es una persona, sino otro animal, la pena será diferente:
(Éxodo 21:35-36) Si el buey de alguno hiriere al buey de su prójimo de modo que muriere, entonces venderán el buey vivo y partirán el dinero de él, y también partirán el buey muerto. Mas si era notorio que el buey era acorneador desde tiempo atrás, y su dueño no lo hubiere guardado, pagará buey por buey, y el buey muerto será suyo.

La Ley de Dios también lleva a asumir la responsabilidad por descuidos en la propiedad:
(Éxodo 21:33-34) Y si alguno abriere un pozo, o cavare cisterna, y no la cubriere,  y cayere allí buey o asno, el dueño de la cisterna pagará el daño, resarciendo a su dueño, y lo que fue muerto será suyo. 

Otro ejemplo de esto lo vemos en Deuteronomio:
(Deu. 22:8) Cuando edifiques casa nueva, le harás un muro a tu azotea, para que no traigas culpa de sangre sobre tu casa si alguno se cayera de ella.

Por principio, Dios nos enseña que cada uno somos responsables por nuestros actos y por nuestra propiedad, y parte de ello es prevenir y pagar por los daños causados.

En el próximo capítulo seguiremos estudiando el resumen de las leyes que Dios dio en el Monte Sinaí…

2 comentarios:

  1. Urgentemente Venezuela necesita las luces de la ley de Dios para enfocar las densas tinieblas que nos tienen sumidos en las grandes desgracias nacionales que hoy vivimos. Ciertamente que nuestra nación y nuestros problemas nacionales necesitamos de política y de religión. Pero no políticas ni religiones de hombres sino la política y la religión del cielo dada por Dios en sus leyes a Moisés.

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    1. Así es, de nada nos sirve librarnos de una atadura como el socialismo para caer en otra como el paganismo (por ejemplo, los políticos de la oposición que varios de ellos mencionan a la virgen como su salvación). O reformamos al país de la mano de Cristo o no hacemos nada.

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