miércoles, 6 de julio de 2016

MATEO 15:1-14. Tradición de los ancianos

A pesar de la tensión entre Jesús y los fariseos, éstos seguían buscándolo para escuchar lo que enseñaba.
(Mateo 15:1-2) Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan. 

Los fariseos sabían que tanto Jesús como los discípulos guardaban los mandamientos de Dios, pero les intrigaba por qué no practicaban muchas de las tradiciones religiosas que los judíos venían haciendo por años. 

Como ya vimos en el estudio del Sermón del Monte (ver: Mateo 5:17-48: Jesús y la Ley), Jesús mismo aclaró que él no vino a derogar la ley:
(Mateo 5:17)  No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir. 

Jesús cumplió la Torá, y vivió según las normas del Reino de Dios. No sólo la cumplió, sino que enseñó la Torá a sus seguidores, y señaló que la Torá no ha perdido vigencia (Mateo 5:18-19).  Jesús se sometió a la Ley de Dios pero no a la tradición rabínica, y eso era lo que confundió a los líderes religiosos de su tiempo.



TRADICIÓN RABÍNICA
Por años los rabinos interpretaron la Torá y los profetas, y sus conclusiones se convirtieron en reglas y normas dentro de la religión judía. Éstas están codificadas en el Talmud y otros escritos, pero no están escritas en la Torá (por ejemplo: los lavamientos de manos y ciertas prohibiciones en el día de reposo). Muchas veces Jesús no coincidía con la interpretación de los rabinos, y por ello no practicó la tradición rabínica.

Los fariseos no entendían por qué Jesús no seguían la tradición rabínica, y por eso le preguntaron: ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan (Mat. 15:1-2).  

Ellos se referían a la costumbre de lavarse las manos antes de comer, conocida en hebreo como: Netilat Yadayim.  Sin duda es una buena costumbre de higiene lavarse las manos; sin embargo, estos religiosos se referían al lavamiento ceremonial que va acompañado de una oración prediseñada, el cual se hace luego del lavamiento normal de manos. Esta ceremonia era una costumbre popular originada de un mandato rabínico, pero no se encuentra en la Torá. La única mención bíblica sobre lavamiento es para los sacerdotes en el contexto de los sacrificios (Exo. 30:17-21).

Ante la pregunta de los fariseos, Jesús les dio vuelta al argumento:
(Mateo 15:3-6)  Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente.  Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición. 

Jesús no habló con sutilezas a los fariseos, sino fue directo al grano. Ellos venían a reclamar a Jesús por no cumplir con la tradición de los ancianos, pero Él los confrontó y les hizo que ver por seguir la tradición muchas veces dejaban de cumplir con la Ley de Dios. Para ilustrar su punto, usó el ejemplo del mandamiento de “honrar a padre y madre”, el cual es uno de los 10 mandamientos (Exodo 20). Jesús señaló que muchos religiosos preferían usar su dinero para comprar ofrendas para el Templo en lugar de cubrir las necesidades de sus padres.

Jesús señaló la hipocresía de acciones como esas, que dan apariencia de ser piadosas, pero en el fondo lo que se busca es impresionar a la gente en lugar de quedar bien con Dios. Para respaldar su punto, Jesús citó al profeta Isaías (Isa. 29:13):
(Mateo 15:7-9) Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. 

LAVAMIENTO
Después de este llamado de atención, Jesús vuelve al punto del “lavamiento de manos”…

En la tradición judía, los rabinos mandan a que uno haga un lavamiento ritual de manos antes de comer alimentos. Aunque es una buena práctica de salud, el problema es que lo catalogan como “una norma” en lugar de “una buena costumbre”, lo cual da un tinte religioso que no debe tener. El problema con “normar” las costumbres es que se añaden mandamientos a los que Dios ha dado, y eso está claramente prohibido.
(Deu. 4:2) No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordene.

Los mandamientos de Dios nos ayudan a entender cómo funciona el mundo y también nos llevan a entender la mente de Dios; por el contrario, las normas “extra bíblicas” lo que hacen es alejarnos del corazón de Dios.

Después de su llamado de atención, Jesús va al meollo del asunto, y dice que si de verdad nos importa tanto la contaminación, lo que más nos debería preocupar es el corazón…
(Mateo 15:10)  Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended: No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. 

¿A qué se refería Jesús: al lavamiento de manos o al tipo de comida? Los discípulos tampoco entendieron bien, y por eso le preguntaron:
(Mateo 15:15) Respondiendo Pedro, le dijo: Explícanos esta parábola. 

Muchas veces no entendemos la Palabra del Señor porque la leemos a través de los lentes de nuestros paradigmas. Pero ahora leamos qué explicó Jesús y lo que debe procurarnos limpiar…
(Mateo 15:16-20)  Jesús dijo: ¿También vosotros sois aún sin entendimiento?  ¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina? Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre. 

Jesús nos enseña que la contaminación más grave que podemos tener no es la física sino la espiritual.

Los discípulos se preocuparon un poco por la opinión de los fariseos, porque sabían que no les vino en gracia lo que Jesús les dijo. Pero se preguntaban si Jesús estaba consciente de ello.
(Mateo 15:12)  Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra? 

Jesús si estaba consciente que les habló muy fuerte, pero lo hizo a propósito para abrir los ojos de sus seguidores…
(Mateo 15:13-14)  Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo. 

¿A quién seguimos?                                                                                                                              


Más estudios de este Evangelio en la pestaña: MATEO
También disponible en audio: AUDIO de MATEO  


5 comentarios:

  1. Es por ello que debemos guardar los 10 mandamientos, y uno de ellos, es el Séptimo día, o día Sábado, que muchos quebrantan por seguir costumbres de hombres al cambiarlo por un día que no es, como el domingo.

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    1. Falsa doctrina.... Dios te ayude! Esas son normas de hombres

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  2. El sábado de nuestros tiempos es de nuestro calendario actual, calendario ROMANO. Y nuestro sábado NO cae en el sábado del calendario HEBREO ya que éste comenzaba con la luna NUEVA. 7 días después de LUNA NUEVA es Sabath. Así que los que gueardan nuestro sábado ROMANO no guardan el sábado hebreo pq NUESTRO sábado NO CAE 7 días DESPUÉS DE LUNA NUEVA.

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  3. Recuerden queridos hermanos que si vamos a guardar los mandamientos hay que guardarlos todos no sólo uno o dos . Si vas a guardar el sábado también debes de guardar no adulterarás y me pregunto quién nunca a adulterado Jesucristo dijo oíste que fue dicho no adulterarás más yo os digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicea en su corazón ya adúltero con ella .
    Oíste que fue dicho no robarás y quien de nosotros nunca se ha robado nada ni una moneda ni una devuelta creo que ninguno .
    Oíste que fue dicho no matarás más yo os digo que cualquiera que se enoje con su hermano será culpable del mismo juicio. Primera de Juan dice que el que no ama a su hermano comete homicidio .
    No dirás falsos testimonios.
    Quien nunca a mentido ? Ni si quiera una mentirita blanca que no existe porque para Dios mentira es mentira.
    Quien de nosotros nunca ha desobedecido a sus padres nunca le ha fallado y siempre ha estado hay para ellos aún en lo económico?
    Como podemos ver nadie puede guardar los mandamientos el propósito de la ley es llevarnos a cristo reconocer que somos pecadores y necesitamos un salvador la gracia de Dios es la que nos salva sin nuestras propias justicias el que se justifica a si mismo es como el fariseo de la parábola de Lucas 18 léala y entenderás .
    Dios les bendiga rica y abundante mente .

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  4. Y los diezmos hay darle no lo tengo claro si está en Á.T .... Como se aplica en estos tiempos..

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