martes, 5 de agosto de 2014

HECHOS 20. Final del Tercer Viaje


Luego de haber permanecido en Éfeso por más de dos años, Pablo decidió seguir su camino y avanzar en su Tercer Viaje.  Tal como tenía planeado, se dirigió a Macedonia y Grecia (Hechos 19:21).
(Hechos 20:1-2) Después que cesó el alboroto, llamó Pablo a los discípulos,  y habiéndolos exhortado y abrazado, se despidió y salió para ir a Macedonia. (2) Y después de recorrer aquellas regiones, y de exhortarles con abundancia de palabras, llegó a Grecia.

Pablo permaneció tres meses en Grecia.  Durante su estadía en Corinto, él escribió la carta a los Romanos. Al final de su carta, Pablo cuenta que se hospedó en casa de Gayo.
(Rom. 16:23)  Gayo, hospedador mío y de toda la iglesia, os saluda. Erasto, el tesorero de la ciudad, os saluda, y el hermano Cuarto.

Después de su tiempo en Grecia, Pablo siguió su travesía.  Aunque su plan era regresar a Antioquía por la vía marítima, tuvo que cambiar de planes porque se enteraron que sus enemigos lo querían atrapar en el puerto. 
(Hechos 20:3-6) Después de haber estado allí tres meses, y siéndole puestas asechanzas por los judíos para cuando se embarcase para Siria, tomó la decisión de volver por Macedonia. (4) Y le acompañaron hasta Asia, Sópater de Berea, Aristarco y Segundo de Tesalónica, Gayo de Derbe, y Timoteo; y de Asia, Tíquico y Trófimo. (5) Estos, habiéndose adelantado, nos esperaron en Troas.  (6)  Y nosotros, pasados los días de los panes sin levadura, navegamos de Filipos, y en cinco días nos reunimos con ellos en Troas, donde nos quedamos siete días. 

Pablo regresó a pie a través de Macedonia; luego tomó un barco hacia Asia Menor.  Pero en Asia no se detuvo mas que en dos lugares: Troas y Mileto…

REUNIÓN Y MILAGRO EN TROAS
En Troas, Pablo se reunió con varios líderes de congregaciones de la región (de Berea, Tesalónica, Derbe, Asia Menor). 
(Hechos 20:7) El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.

Algunos comentaristas toman este versículo (20:17) para aducir que los apóstoles cambiaron el día de reunirse del sábado al domingo (primer día de la semana).  Pero esa conclusión es resultado de la ignorancia de cómo funcionaba las congregaciones en esos tiempos.  La realidad es que Pablo se reunió con sus discípulos como solía hacerlo todas las semanas: el sábado, es decir, Shabat, el día de reposo determinado por Dios (Lev. 23:1-3).  La reunión del Shabat comienza el sábado por la mañana, y generalmente termina por la tarde, cuando los que se congregan compartían una comida.  Así cerraban el Shabat (que en hebreo se conoce como “Havdala”), marcando así el inicio del primer día de la semana (domingo), ya que el día hebreo comienza a las 6pm. 

Pablo no cambió el día dedicado al Señor.  Simplemente continuó la reunión, ya que quería aprovechar al máximo su visita en Troas.  Luego de cerrar el Shabat, él siguió enseñando a sus discípulos en la tarde y noche (que ya era considerado bíblicamente el primer día de la semana). 

Pablo estaba partido porque sentía premura por seguir su viaje, pero por otro lado quería tener tiempo para compartir con los creyentes en Troas.  Así que decidió enseñar durante toda la noche.  Los discípulos de Pablo no querían perderse ningún minuto disponible para aprender a los pies del maestro. 

En medio de la vigilia de enseñanza en Troas, sucedió un accidente.  Entre la audiencia había un jovencito que no pudo vencer el sueño…
(Hechos 20:8-9) Y había muchas lámparas en el aposento alto donde estaban reunidos; (9) y un joven llamado Eutico, que estaba sentado en la ventana, rendido de un sueño profundo, por cuanto Pablo disertaba largamente, vencido del sueño cayó del tercer piso abajo, y fue levantado muerto.

Esta fue una terrible tragedia.  Pero en lugar de un entierro, todos fueron testigos de un gran milagro…
(Hechos 20:10-12) Entonces descendió Pablo y se echó sobre él, y abrazándole, dijo: No os alarméis, pues está vivo. (11) Después de haber subido, y partido el pan y comido, habló largamente hasta el alba; y así salió. (12) Y llevaron al joven vivo, y fueron grandemente consolados.

Después del milagro, comieron a media noche para recuperar las fuerzas.  Luego Pablo siguió enseñando, pues todos querían aprovechar la visita del apóstol hasta el último momento. 

VIAJE POR LA COSTA
Llegada la mañana, Pablo salió de Troas y siguió su camino.  Pero en esta ocasión no hizo su viaje a pie sino en barco, por la costa de Asia Menor (hoy, Turquía). 
Su trayectoria fue la siguiente:
Troas > Asón > Mitilene > Quío > Samos > Trogilio > Mileto 
(Hechos 20:13-15) Nosotros, adelantándonos a embarcarnos, navegamos a Asón para recoger allí a Pablo, ya que así lo había determinado, queriendo él ir por tierra. (14) Cuando se reunió con nosotros en Asón, tomándole a bordo, vinimos a Mitilene. (15) Navegando de allí, al día siguiente llegamos delante de Quío, y al otro día tomamos puerto en Samos; y habiendo hecho escala en Trogilio, al día siguiente llegamos a Mileto.

De nuevo, Pablo decidió no detenerse en Éfeso, ya que iba contra el tiempo…
(Hechos 20:16) Porque Pablo se había propuesto pasar de largo a Efeso, para no detenerse en Asia, pues se apresuraba por estar el día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalén.

Pablo había pasado la Pascua en Macedonia (20:6), pero se propuso pasar la fiesta de Pentecostés en Jerusalén.  Sin embargo, aprovechando que estaba cerca de Efeso, mandó a llamar a los líderes de la iglesia para que se reunieran con él en Mileto, la ciudad portuaria donde había desembarcado, ya que tenía algo importante que decirles…



DESPEDIDA DE PABLO
En Mileto, Pablo organizó una reunión con los líderes de las iglesias de la región.
(Hechos 20:17) Enviando, pues, desde Mileto a Efeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia.

Los reunió porque tenía un mensaje importante que transmitirles…
(Hechos 20:18-21) Cuando vinieron a él, les dijo: Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia, (19) sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos; (20) y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas, (21) testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.

En la introducción de su discurso, Pablo habla del tipo de relación que él ha tenido con los creyentes en la Diáspora; él ha dado desinteresadamente, sin esperar recibir nada de ellos.

Luego, Pablo les cuenta hacia donde se dirige en ese momento: Jerusalén.  Pero también les menciona la razón por la que los llamó: despedirse de ellos, porque presentía que no les vería más (…y así fue).
(Hechos 20:22-24) Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer; (23) salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones.  (24) Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

El Señor le había revelado a Pablo que él sería objeto de más persecución.  Para entonces, él había llegado a un estado de aceptación porque sabía que Dios lo estaba permitiendo por un propósito divino. 
(Hechos 20:25-27) Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro. (26) Por tanto, yo os protesto en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos; (27) porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios.

Muchas veces nos cuesta entender por qué Dios permite que “cosas malas” le sucedan a buenas personas, pero si uno conoce bien a Dios sabe que Él es bueno, Él es justo y pase lo que pase Dios está en control.  A veces Él permite cosas que no entendemos con un propósito. 

A la vez que Pablo se despedía sus discípulos, él también les estaba encargando a estos líderes que se ocuparan de las ovejas, y cuidaran de los creyentes en la región.
(Hechos 20:28-31)  Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. (29) Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. (30) Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. (31) Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno. 

Tanto Jesús como Pedro también advirtieron sobre estos lobos vestidos de ovejas…
(2 Pedro 2:1-3)  Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrá también falsos maestros entre vosotros, los cuales encubiertamente introducirán herejías destructoras, negando incluso al Señor que los compró, trayendo sobre sí una destrucción repentina.  (2)  Muchos seguirán su sensualidad, y por causa de ellos, el camino de la verdad será blasfemado;  (3)  y en su avaricia os explotarán con palabras falsas. El juicio de ellos, desde hace mucho tiempo no está ocioso, ni su perdición dormida.

(Juan 10:7-16)  Entonces Jesús les dijo de nuevo: En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas.  (8)  Todos los que vinieron antes de mí son ladrones y salteadores, pero las ovejas no les hicieron caso.  (9)  Yo soy la puerta; si alguno entra por mí, será salvo; y entrará y saldrá y hallará pasto.  (10)  El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.  (11)  Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas.  (12)  Pero el que es un asalariado y no un pastor, que no es el dueño de las ovejas, ve venir al lobo, y abandona las ovejas y huye, y el lobo las arrebata y las dispersa.  (13)  El huye porque sólo trabaja por el pago y no le importan las ovejas.  (14)  Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas y las mías me conocen,  (15)  de igual manera que el Padre me conoce y yo conozco al Padre, y doy mi vida por las ovejas.  (16)  Tengo otras ovejas que no son de este redil; a ésas también me es necesario traerlas, y oirán mi voz, y serán un rebaño con un solo pastor.

Pablo les encargó que cultivaran su relación con Dios y siguieran estudiando la Palabra para continuar edificando sus vidas.
(Hechos 20:32) Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.

Pablo había sido un gran ejemplo para ellos, y ahora pedía que hicieran lo mismo con los creyentes que les seguían. 
(Hechos 20:33-35)  Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado. (34) Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido. (35) En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.

Este es un mensaje importante, no sólo para estos líderes en Asia Menor, sino para todo líder cristiano (Num. 16:15; 1 Sam. 12:3-5; 1 Cor. 9:12,15; 2 Cor. 11:9; 2 Cor. 12:14,17; 1 Pedro 5:2).

Al final de su discurso de despedida, Pablo oró por ellos, y se despidió por última vez.
(Hechos 20:36-38) Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos. (37) Entonces hubo gran llanto de todos;  y echándose al cuello de Pablo, le besaban, (38) doliéndose en gran manera por la palabra que dijo, de que no verían más su rostro. Y le acompañaron al barco.



9 comentarios:

  1. Muy buenas noches, que Dios les bendiga.
    Veo que están analizando Hechos 20:7, dando una explicación muy acertada para insistir en que en ese versículo no se nos está indicando el cambio del sábado al domingo.
    Tal vez les podría interesar saber que en realidad esos versículos Hechos 20:7 y 1 Corintios 16:2 están mal traducidos del original griego al inglés y al español.
    Les invito a ir a la Biblia Interlineal, copien y peguen las palabras en griego en el traductor de Google, y verán que en realidad lo que dice ahí en esos versículos NO ES "el primer día de la semana", sino "en un día de reposo". ¿Cómo es que hemos aceptado estas malas traducciones? Sólo nuestro Padre sabe. Pero seamos tan nobles como los de Berea, y examinémoslo todo con la ayuda del Espíritu Santo.
    ¡Shalom!

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    1. Gracias por esa explicacion tan clara,ojala hubiera una forma de compartir en el Facebook,para que tantas personas que estan siendo engañados,por falsos maestros pudieran ver I darse cuenta,que el señor Jesús les bendiga,yo soy adventista del séptimo día

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    2. La exégesis del versiculo 7 no esta llevando en cuenta que nadie sabe cual era el calculo cronologico que el autor, el medico Lucas, estaba usando, si era el griego o el judaico. Por lo tanto, esa interpretacion esta condicionada a la doctrina que se quiere creer. Y el enfasis del verso 7 esta en el partir del pan, en la comunion. Siempre es importante tener cuidado con el AFORISMO.

      Dios les bendiga.

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  2. Me hizo llorar las ultimas palAbras de Pablo, y el.amor q le.tenían los hnos que el había discipulado.muchas gracias.

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  3. Me gustaría que estuviera la opción de descargar audio del estudio, ya que muchas veces uno puede escuchar mientras medita o trabaja etc.

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    1. Gracias por su interés. Los audios los tenemos disponibles es los PODCAST de itunes (bajo el nombre de: ESTUDIO BIBLIA) y también se pueden descargar a través de SPREAKER (podcaster: Cita Divina; show: Estudio Biblia)
      https://www.spreaker.com/user/citadivina

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