miércoles, 19 de junio de 2013

GENESIS 31: Pacto de Separación




Luego de 20 años en Harán, Jacob decidió regresar a la Tierra Prometida.  Por la difícil relación que tenía con su suegro Labán, decidió huir a escondidas.  Pero el suegro se enteró, y los persiguió.  Cuando los alcanzó, Labán le reclamó fuertemente a Jacob y aún lo acusó falsamente, pero él se defendió. 

Durante todo el tiempo que Jacob había trabajado con Labán, él trabajó duro y actuó con honestidad.
(Gen. 31:36-42)  Entonces se enojó Jacob y riñó con Labán; y respondiendo Jacob, dijo a Labán: ¿Cuál es mi transgresión? ¿Cuál es mi pecado para que tan enardecidamente me hayas perseguido?  (37)  Aunque has buscado en todos mis enseres, ¿qué has hallado de todos los enseres de tu casa? Ponlo delante de mis parientes y de tus parientes para que ellos juzguen entre nosotros dos.  (38)  Estos veinte años yo he estado contigo; tus ovejas y tus cabras no han abortado, ni yo he comido los carneros de tus rebaños.  (39)  No te traía lo despedazado por las fieras; yo cargaba con la pérdida. Tú lo demandabas de mi mano, tanto lo robado de día como lo robado de noche.  (40)  Estaba yo que de día el calor me consumía y de noche la helada, y el sueño huía de mis ojos.  (41)  Estos veinte años he estado en tu casa; catorce años te serví por tus dos hijas, y seis por tu rebaño, y diez veces cambiaste mi salario.  (42)  Si el Dios de mi padre, Dios de Abraham, y temor de Isaac, no hubiera estado conmigo, ciertamente me hubieras enviado ahora con las manos vacías. Pero Dios ha visto mi aflicción y la labor de mis manos, y anoche hizo justicia. 

Aunque había salido a escondidas, Jacob no se llevó nada que no fuera suyo.  Aun así, Labán no quería reconocer que todo lo que Jacob tenía era de él.  Se acogió a la idea de que él era el patriarca, y por ende creía que todo le pertenecía.
(Gen. 31:43)  Respondió Labán y dijo a Jacob: Las hijas son mis hijas, y los hijos mis hijos, y los rebaños mis rebaños, y todo lo que ves es mío. ¿Pero qué puedo yo hacer hoy a estas mis hijas, o a sus hijos que ellas dieron a luz? 

Labán le sugirió a Jacob hacer un pacto.  Comienza recordándole que sus esposas son hijas de Labán, y con ellas van sus nietos, y que toda la riqueza que ha acumulado proviene de los rebaños de Labán.  Con esto, Labán estaba diciendo que Jacob pertenecía a “su clan”.  Labán le propuso hacer un pacto, pero no era un acuerdo entre iguales, sino un pacto entre un señor y su súbdito.  En la situación tribal de Canaán, cualquier persona que no perteneciera a un grupo se consideraba prácticamente como un suicidio porque quedaba demasiado vulnerable a ataques y robos.  En otras palabras, Labán le está ofreciendo protección si se sometía a su clan. 

PACTO DE SEPARACIÓN
Jacob aceptó hacer un pacto, pero no el que proponía el suegro.  Jacob quería un “pacto de separación”.

Jacob levantó dos señales: una piedra y un majano.

1.    Un MONUMENTO (heb. matzeiva) es un símbolo de un pacto.
2.    Un MAJANO (heb. Gal avanim) es una pila de rocas, lo cual es símbolo de destrucción.  Es lo que queda cuando una casa es destruida.  También representa los límites de una propiedad, es decir, la frontera entre un territorio y otro.

(Gen. 31:44-50)  Ahora bien, ven, hagamos un pacto tú y yo y que sirva de testimonio entre tú y yo.  (45)  Entonces Jacob tomó una piedra y la levantó como señal.  (46)  Y Jacob dijo a sus parientes: Recoged piedras. Y tomaron piedras e hicieron un montón, y comieron allí junto al montón.  (47)  Labán lo llamó Jegar Sahaduta, pero Jacob lo llamó Galed.  (48)  Y Labán dijo: Este montón es hoy un testigo entre tú y yo. Por eso lo llamó Galed;  (49)  y Mizpa, porque dijo: Que el SEÑOR nos vigile a los dos cuando nos hayamos apartado el uno del otro.  (50)  Si maltratas a mis hijas, o si tomas otras mujeres además de mis hijas, aunque nadie lo sepa, mira, Dios es testigo entre tú y yo. 

El pacto de paz que hicieron Labán y Jacob no era una alianza de vivir juntos en armonía, sino de respeto viviendo separados de común acuerdo.
(Gen. 31:51-54)  Y Labán dijo a Jacob: Mira este montón, y mira el pilar que he puesto entre tú y yo.  (52)  Testigo sea este montón y testigo sea el pilar de que yo no pasaré de este montón hacia ti y tú no pasarás de este montón y de este pilar hacia mí, para hacer daño.  (53)  El Dios de Abraham y el Dios de Nacor, Dios de sus padres, juzgue entre nosotros. Entonces Jacob juró por el que temía su padre Isaac.  (54)  Luego ofreció Jacob un sacrificio en el monte, y llamó a sus parientes a comer; y comieron, y pasaron la noche en el monte. 

Con este acuerdo, Jacob no creó un lazo con Labán, sino lo contrario…se disolvió la unión que había entre ellos.  En otras palabras, Jacob se “divorcia” del clan de Labán.

MAJANO DE TESTIMONIO
El montón de piedras sirvió como señal de una frontera que no debe ser cruzada.  Esta frontera representa la separación de la Casa de Jacob y la familia de Nacor, Betuel y Labán.

Cada uno llamó el lugar del pacto con un nombre diferente.
(Gen. 31:47-48)  Y lo llamó Labán, Jegar Sahaduta; y lo llamó Jacob, Galaad. Porque Labán dijo: Este majano es testigo hoy entre nosotros dos; por eso fue llamado su nombre Galaad. 

Jegar Sahaduta =    arameo, majano de testimonio
Galaad =                   hebreo, majano del testimonio

Ambas palabras significan lo mismo, pero vienen de dos idiomas diferentes: Arameo, de Harán, y Hebreo, de Israel. 

La pila de piedras marca entonces una FRONTERA, y tendrá diferente significado dependiendo en qué lado esté uno parado.  Aunque los dos nombres signifiquen lo mismo, son vistos desde perspectivas diferentes.  De un lado está el clan de Labán y Harán, y del otro Jacob y la Casa de Israel. 



SE CUMPLE EL MANDATO
Esta es una etapa muy importante en la historia de Israel, ya que finalmente la familia de Abraham terminaron de cumplir un mandato original:
(Gen. 12:1)  Y el Señor dijo a Abram: Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré.

Debemos recordar que los Patriarcas habían considerado a sus parientes en Harán como “familia”.  Servía como refugio si tenían problemas y como fuente de esposas para sus hijos. 

Abraham e Isaac todavía mantuvieron lazos que los unía a su parentela.  Pero la separación final vino por la decisión de Jacob.  Luego de pasar 20 años con ellos, se sella la separación con el pacto entre Jacob y Labán.  De ese momento en adelante cortan todo vínculo entre ellos.  El montón de piedras (Gal) sirve como testimonio de este “divorcio”, marcando una frontera física entre ambas familias. 

A partir de ese momento, en la Biblia ya no se vuelve a oír de la familia de Nacor y Labán.  Luego de cortar con sus raíces familiares, nace la Casa de Jacob, luego llamada Casa de Israel.

CADA UNO POR SU CAMINO
El versículo final del capítulo y el primero del siguiente enfatizan la separación entre las dos líneas familiares.

* LABAN
(Gen. 31:55)   Y Labán se levantó muy de mañana, besó a sus hijos y a sus hijas, y los bendijo.  Entonces Labán partió y regresó a su lugar. 

* JACOB
(Gen. 32:1-2)  Jacob siguió su camino, y le salieron al encuentro ángeles de Dios.  Y dijo Jacob cuando los vio: CAMPAMENTO DE DIOS es este, y llamó el nombre de aquel lugar Mahanaim.


Los dos hombres estaban en el mismo monte, pero cada uno descendió en dirección opuesta. 
Después de ese pacto de separación, cada uno se fue a su lugar, y no volvieron a verse.

4 comentarios:

  1. Considero el capítulo 30 y 31 como los más... extraños en el sentido de haber tomado esas malas decisiones comparadas con las decisiones de Abraham e Isaac y todos los hombres que se mantuvieron en fe hacia Dios.

    Me pone a pensar lo que hizo Jacob de irse sin despedirse, es decir: el no hubiese hecho mal si hubiese preparado sus cosas y se despidiera de Labán, osea, como diciéndole: ¨me voy porque me voy, pero no quiero irme sin antes despedirme para no causarte dolor¨ y si el hubiese confiado en Dios lo suficiente, el sabría que Dios no iba a permitir que Labán le negara la salida o que comenzara una pelea, el trato de separación se pudo haber dado ahí mismo en Harán. Pero como se fue así a diestra y siniestra sin importar las consecuencias, Dios permitió que le pasarán las cosas venideras.

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    1. Mi querido amigo, esto demuestra que estos hombres, aun siendo hombres de fe, cometieron los mismos errores que ta vez hoy en día uno puede cometer. Por eso es bueno conocer la historia, para no repetirla.

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  2. Hola!!!! Amo mucho estos estudios, por favor necesito que suban TODOS los libros de la Biblia explicados así de exelentes. Espero respuesta! Bendiciones.

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    1. Nuestra intención es hacer estudios de todos los libros de la Biblia, pero vamos poco a poco. ...hasta donde Dios nos permita.

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