domingo, 23 de abril de 2017

EXODO 13. Levitas como Primicias


CONSAGRACIÓN DE LOS LEVITAS
Un dato interesante acerca de la consagración de los primogénitos es que los hijos de levitas no eran redimidos. La razón de esto es porque los levitas fueron apartados como tribu completa para el Señor.
(Num. 3:11-13) Y Jehová habló a Moisés, diciendo: Y he aquí yo he tomado a los levitas de entre los hijos de Israel en lugar de todos los primogénitos, los primeros nacidos entre los hijos de Israel; serán, pues, míos los levitas. Porque mío es todo primogénito; desde el día que yo hice morir a todos los primogénitos en la tierra de Egipto, santifiqué para mí a todos los primogénitos en Israel, así de hombres como de animales; míos serán. Yo Jehová.

Los levitas no necesitaban ser redimidos ya que debían cumplir su consagración al servicio de Dios. Los levitas tomaron el lugar de los primogénitos como sacerdotes y líderes espirituales del pueblo de Dios.
(Números 8:16-18) Porque enteramente me son dados a mí los levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo aquel que abre matriz; los he tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel. Porque mío es todo primogénito en los hijos de Israel, así de hombres como de animales; desde el día que yo herí todo primogénito en la tierra de Egipto, los santifiqué para mí. Y he tomado los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel.

En el momento en que Dios determinó que los levitas tomarían el lugar de los primogénitos de todas las tribus, se hizo un censo.  Se contó el número de los levitas al igual que de los primogénitos.  Como no eran cabal, se hizo un pago de redención por los que faltaban (Num. 3:40-51).


RECIBEN LAS PRIMICIAS
Como representantes del Señor, los levitas recibían las primicias de todo el pueblo. Dios se las cedió a ellos como parte de su herencia (pues ellos no tenían tierras ni grandes propiedades).
(Números 18:12-15) De aceite, y de mosto, y de trigo, todo lo más escogido, las primicias de ello, que presentarán a Jehová, a ti las he dado. Las primicias de todas las cosas de la tierra de ellos, las cuales traerán a Jehová, serán tuyas: todo limpio en tu casa comerá de ellas. Todo lo consagrado por voto en Israel será tuyo. Todo lo que abriere matriz en toda carne que ofrecerán a Jehová, así de hombres como de animales, será tuyo: mas has de hacer redimir el primogénito del hombre: también harás redimir el primogénito de animal inmundo.

(Números 18:19-21) Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren a Jehová, las he dado para ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo: pacto de sal perpetuo es delante de Jehová para ti y para tu simiente contigo. Y Jehová dijo a Aarón: De la tierra de ellos no tendrás heredad, ni entre ellos tendrás parte: Yo soy tu porción y tu heredad en medio de los hijos de Israel. Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de la congregación.


LO PRIMERO PARA DIOS
Dios pide que le demos lo primero (primeros frutos, el primogénito, etc.).  No es porque Él lo necesite; más bien, somos nosotros quienes lo necesitamos. Necesitamos aprender a poner a Dios en primer lugar en nuestras vidas.

Dar la primicia a Dios es un paso de fe. Al soltar lo primero y ponerlo en las manos de Dios, también estamos soltando la confianza en nosotros mismos y entregamos el control a Dios. Este principio lo enseñó Jesús en el Sermón del Monte:
(Mateo 6:31-33) Por tanto, no os preocupéis, diciendo: "¿Qué comeremos?" o "¿qué beberemos?" o "¿con qué nos vestiremos?" Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas. Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Nuestra seguridad no debe estar puesta en lo que nuestras manos puedan hacer, sino en la bendición que viene de Dios. Si ponemos a Dios primero, Él traerá bendición (Eze. 44:30), y proveerá para lo que necesitemos.
(Proverbios 3:9-10) Honra a Jehová con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia y tus lagares rebosarán de mosto.

(Ezequiel 44:30) Y las primicias de todos los primeros frutos de todo, y de toda clase de ofrenda de vuestras ofrendas, serán para los sacerdotes; también daréis al sacerdote las primicias de vuestras masas para que haga reposar una bendición sobre vuestra casa.


Estudios de otros capítulos de este libro: Éxodo
Clase virtual de este libro: Audio de Éxodo


1 comentario:

  1. Muchas gracias por el estudio y más por compartirlo, que el Señor le continúe bendiciendo.

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