jueves, 2 de marzo de 2017

EXODO 4:1-19. Otras preguntas de Moisés

EXODO 4:1-19. Otras preguntas de Moisés

En este capítulo seguimos con las preguntas que Moisés le hizo al Señor en el Monte Horeb ante la zarza ardiente :

Pregunta #3: ¿CÓMO VAN A CREERME? (Ex. 4: 1- 9)
Moisés tenía duda si los israelitas lo iban a recibir. Por eso le preguntó al Señor lo siguiente:  
(Éxodo 4:1) Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová.

La duda de Moisés es muy natural. ¿Cómo podían los israelitas confiar en su palabra si no lo conocían bien? Y los que lo conocieron cuarenta años atrás, lo conocían como un príncipe egipcio. Era difícil que creyeran que Moisés era un enviado del Dios de Israel. Pero Dios tenía la solución para disipar las dudas: unas señales divinas. Dios le mostró a Moisés tres señales que él podría mostrar ante pueblo para que creyeran que él traía palabra de Dios:

Señal #1
Para la primera señal, Dios usó algo que Moisés tenía a la mano.
(Éxodo 4:2-3)  Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. Él le dijo: Échala en tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés huía de ella. 

Para aumentar el impacto de esta señal, Dios le mostró cómo revertir el milagro.
(Éxodo 4:4)  Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano. 

Si una persona va a tomar una culebra con la mano, lo lógico es que la agarre por la cabeza, para evitar que lo pique. Pero el Señor instruyó a Moisés que la tomara por la cola como una prueba de fe y para que el milagro fuera doble.

El propósito de esta señal era convencer a muchos que él era un enviado de Dios.
(Éxodo 4:5)  Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. 

Señal #2
El Señor previó que no todos iban a creer con el primer milagro, así que le mostró un segundo…
(Éxodo 4:6-8) Le dijo además Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y cuando la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve. Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a meter su mano en su seno; y al sacarla de nuevo del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne. Si aconteciere que no te creyeren ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la postrera. 

Señal #3
Dios hizo referencia a una tercera señal que Moisés podría realizar, en caso de que todavía dudaran de él…
(Éxodo 4:9) Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río y las derramarás en tierra; y se cambiarán aquellas aguas que tomarás del río y se harán sangre en la tierra. 

Esta señal se convertirá luego en la primera plaga que servirá de testimonio no sólo a los hebreos sino también a los egipcios. Su simbolismo es muy significativo, ya que para los hebreos el río Nilo estaba vinculado al derramamiento de sangre hebrea, ya que en ese río lanzaron a los bebés de los israelitas cuarenta años atrás (en el año en que Moisés nació, y fue salvado milagrosamente—Éxodo 1:22 & cap.2).


Pregunta #4: ¿CÓMO PODRÉ YO? (Ex. 4:10-17)
Las señales ayudaron a Moisés a creer en el poder de Dios, pero Moisés todavía tenía dudas de su propia capacidad para llevar a cabo la misión.
(Éxodo 4:10) Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua. 

Algunos interpretan esto diciendo que Moisés probablemente era tartamudo, o tenía algún otro impedimento de habla. En hebreo literalmente dice: “pesado de boca y pesado de lengua” (heb. Kavad Peh v’Kavad Lashon). Esto podría también interpretarse como alguien que torpe para comunicarse, sin tacto ni diplomacia.

De cualquier forma que esto pueda ser interpretado, al final Dios no ve nada de esto como un impedimento…
(Éxodo 4:11-12) Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar. 

Si Dios puede hacer que un asno hable (Num. 22:28), también puede dar las palabras indicadas a un hombre, o sanar a un tartamudo. Cuando Dios nos encarga una misión, Él da la provisión para hacerlo. El Señor no se limita por las habilidades humanas para cumplir sus propósitos, porque lo que nosotros nos falta, Él lo pone. De hecho, muchas veces el Señor prefiere usar a personas no muy hábiles para que la gloria sea para Él.
(1 Corintios 1:27-29)  …lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia.

RESPUESTA DE MOISÉS
Ante la explicación del Señor, Moisés respondió lo siguiente:
 (Éxodo 4:13) Y él dijo: ¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar. 

En hebreo literalmente dice: “envía en la mano del que enviarás”.
Es una frase difícil de traducir. Algunos comentaristas dicen que Moisés estaba pidiendo que alguien fuera “de su mano”, acompañándole.

Ya sea que Moisés pidiera que alguien le acompañara o que otro fuera en su lugar, lo cierto es que el Señor se molestó, ya que denotaba falta de fe por parte de Moisés.
(Éxodo 4:14)  Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón.

El Señor se enojó con Moisés porque su pregunta denotaba falta de fe. La realidad es que Dios ya tenía todo preparado para llevar a cabo su plan.

Cuando el Señor nos llama a una misión, no siempre nos da todos los detalles de lo que acontecerá; muchas cosas las revela en el camino. Pero ante la duda de Moisés, el Señor le explicó que Aarón lo iba a acompañar, y él actuaría como su vocero, transmitiendo en público las palabras que Dios le hablara a Moisés en privado (Exo. 4:15-17).


Estudios de otros capítulos de este libro: Éxodo

Clase virtual de este libro: Audio de Éxodo

2 comentarios:

  1. Estoy maravillada del estudio! espero con ansias el resto.... bendecida hermana deseo la sabiduría la inteligencia espiritual y el conocimiento de la palabra de Dios.... para regocijarme cada día en estos estudios.

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  2. Poderoso! Yo estoy estudiandolo de aqui claro con mi biblia primero leo el capitulo con calma escudriñando y luego vengo aqui y lo uno y es poderoso.. Que Dios la bendiga mucho y la siga usando para su Gloria pq es de bendicion para muchoss .. Gracia🙌🏻

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