domingo, 26 de febrero de 2017

EXODO 3:11-22. Preguntas de Moisés


Antes de aceptar la misión para liberar al pueblo de Israel, Moisés le hizo varias preguntas a Dios:
  • ¿Quién soy yo para ir a Faraón? (Ex. 3:11-12) 
  • ¿Qué les voy a decir a los Hijos de Israel? (Ex. 3:13-22)      
  • ¿Cómo van a creerme? (Ex. 4: 1- 9)  
  • ¿Cómo puedo yo? (Ex. 4:10-17)

Iremos examinando cada pregunta, y cómo la responde Dios…



Pregunta #1: ¿QUIÉN SOY YO? (Exo. 3:11-12)
(Éxodo 3:11) Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? 

Humanamente, Moisés tenía razón al pensar que era imposible llegar a dar órdenes al faraón. Pero esta misión no era un asunto “humano” sino divino, y eso fue lo que el Señor le aclaró:
(Éxodo 3:12) Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte. 

Moisés estaba viendo las cosas desde un punto de vista humano, y por eso vio sus limitaciones; pero Dios le hizo cambiar de perspectiva. Moisés hizo la pregunta equivocada, diciendo: “¿Quién soy yo?” La pregunta correcta debía ser: “¿Quién es Dios?”, a lo cual encontrará como respuesta: Dios es Todopoderoso y no hay nada imposible para Él. Aunque las cosas parecieran imposibles, Moisés iba a tener éxito en esta misión porque el Señor estaría con él.

Por otro lado, Moisés estaba preocupado que el pueblo no lo recibiera como libertador, ya que en el pasado lo habían rechazado, tal como lo recuerda Esteban en su discurso:
(Hechos 7:35)  A este Moisés,  a quien habían rechazado,  diciendo: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez?,  a éste lo envió Dios como gobernante y libertador por mano del ángel que se le apareció en la zarza.

Pregunta #2: ¿QUÉ LES DIRÉ A LOS HIJOS DE ISRAEL?  (Ex. 3:13-22)        
Moisés también tenía una pregunta que él calculaba que surgiría entre los Hijos de Israel:
(Éxodo 3:13) Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? 

Moisés pone esta pregunta en la boca de los israelitas, pero tal vez también él tenía la duda. Dios no comenzó dándole un nombre sino una frase:
(Éxodo 3:14) Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros. 

En hebreo lee: “Ehiye asher Ehiye”, que está escrito en futuro, y dice literalmente: “Yo seré el que seré”. También podría traducirse en presente: “Yo soy el que soy”. Esta frase resume todo lo que Dios es y será. En el siguiente versículo, esta frase se resume en un Nombre: Yehová.
(Éxodo 3:15) Además dijo Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Éste es mi nombre para siempre; con él se me recordará por todos los siglos. 

Yehová es el Nombre del Dios de Israel. Nadie más usa ese nombre. Los judíos no lo pronuncian por respeto, para no profanar Su Nombre (Exo. 20:7); en su lugar dicen: Adonai o el Eterno. Con este nombre el Señor hizo el Pacto con los Patriarcas. El es un Dios que hace pactos y los cumple—y eso necesitaban saber los israelitas en ese momento de desesperanza a causa de la esclavitud.

PASOS DE LA MISIÓN
Dios le indicó a Moisés cuál sería la estrategia y los pasos que debía dar para sacar a Su Pueblo de Egipto:

a. Reunión con los ancianos de Israel
b. Reunión con el rey de Egipto
c. Vendrá oposición
d. Dios hará señales
e. Salida de Egipto

a. Reunión con los ancianos de Israel
La primera reunión que Moisés debía tener era con los líderes del Pueblo de Israel.
(Éxodo 3:16-17) Ve, y reúne a los ancianos de Israel, y diles: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, me apareció diciendo: En verdad os he visitado, y he visto lo que se os hace en Egipto; y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel. 

Moisés les iba a revelar el plan completo, que incluía no sólo librarlos de la esclavitud sino llevarlos a la Tierra Prometida, cumpliendo así el Pacto que había hecho con los patriarcas. Luego de informar a los líderes, éstos debían encargarse de transmitir el mensaje a todo el pueblo.

b. Reunión con el rey de Egipto
Para cualquier israelita, hubiera sido prácticamente imposible obtener una audiencia con el rey de Egipto; pero Moisés tenía acceso por haber sido criado en el palacio del Faraón.
(Éxodo 3:18) Y oirán tu voz; e irás tú, y los ancianos de Israel, al rey de Egipto, y le diréis: Jehová el Dios de los hebreos nos ha encontrado; por tanto, nosotros iremos ahora camino de tres días por el desierto, para que ofrezcamos sacrificios a Jehová nuestro Dios. 

Al faraón no se le iba a informar sobre todo el plan, sino sólo la primera parte.

c. Vendrá oposición
Para que no se sorprendan, Dios les advierte que enfrentarán oposición en el proceso de la liberación.
(Éxodo 3:19) Mas yo sé que el rey de Egipto no os dejará ir sino por mano fuerte. 

El pueblo de Israel no va a ser liberado “por la bondad del faraón”, pues él se opondrá; más bien, será por la mano de Dios. Como veremos más adelante, esa oposición tenía un propósito.

d. Dios hará señales
Dios mostrará su poder a través de señales.
(Éxodo 3:20)  Pero yo extenderé mi mano,  y heriré a Egipto con todas mis maravillas que haré en él,  y entonces os dejará ir. 

Como veremos más adelante, parte de estas señales serán las plagas que probarán el poder de Dios sobre todas las cosas.

e. Salida de Egipto
Finalmente los egipcios reconocerán el poder del Dios de Israel, y dejarán ir a Su Pueblo. Los israelitas no saldrán huyendo, sino con la autorización de los egipcios, y aún con recompensa…
(Éxodo 3:21-22)  Y yo daré a este pueblo gracia en los ojos de los egipcios, para que cuando salgáis, no vayáis con las manos vacías; sino que pedirá cada mujer a su vecina y a su huésped alhajas de plata, alhajas de oro, y vestidos, los cuales pondréis sobre vuestros hijos y vuestras hijas; y despojaréis a Egipto.

Era importante que tanto Moisés como el pueblo supieran que la liberación iba a ser un proceso que tomaría tiempo, pero al final se va a hacer la voluntad de Dios.


En el próximo capítulo terminaremos de examinar las preguntas que Moisés le hace al Señor cuando lo llama a ser el libertador de Israel…


Estudios de otros capítulos de este libro: Éxodo
Clase virtual de este libro: Audio de Éxodo

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