martes, 1 de marzo de 2016

MATEO 4:12-17. De Nazaret a Capernaum


En la segunda parte del capítulo cuatro leemos sobre el inicio del ministerio de Jesús…

MINISTERIO EN GALILEA
Luego de haber hecho la inmersión con Juan y haber ayunado por 40 días, Jesús regresó a Galilea  para iniciar su ministerio (Mateo 4:12). 

Uno podría suponer que Jesús elegiría Jerusalén como la sede de su ministerio, ya que era la capital de Israel y el centro religioso donde estaba el Templo.  Además, Jerusalén es la ciudad que Dios escogió para poner allí Su Nombre (2 Cro. 6:6), y proféticamente es el lugar donde se establecerá el trono del Reino de Dios en la Tierra (Jer. 3:17).  A pesar de esto, Jesús no se estableció allí sino que se fue a Galilea.  ¿Por qué? 



Mateo explica la razón por la que Jesús permaneció en Galilea…
(Mateo 4:12-16) Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea, y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí, para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles; el pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; y a los asentados en región de sombra de muerte, luz les resplandeció.  


Tanto Capernaúm como Nazaret se encuentran en la región de Galilea, que corresponde al territorio asignado a las tribus de Zabulón y Neftalí. Es una región al norte de Israel que cuenta con tierra fértil para cultivos y está a la par del Mar de Galilea (heb. Kinneret).  A través de ese territorio pasaba una de las rutas comerciales más importantes del tiempo bíblico, conocida como “Via Maris”, que conectaba a Egipto con Babilonia.  Isaías la llama: “Camino del Mar”, y se le llamaba así porque bajaba por la costa del Mar Mediterráneo.  Siendo principalmente una región agrícola y comercial, Galilea no se caracterizaba por su espiritualidad; más bien, era conocida como: “Galilea de los gentiles”.  Galilea no sólo tenía un tránsito continuo de gentiles por la Via Maris, sino que fue la región donde se asentaron otros pueblos gentiles tras la invasión asiria (aprox. 740 a.C.), mezclándose con los pocos israelitas que quedaron (ver estudio: Dos Casas de Israel #8 LasDiez Tribus Perdidas). 

En el tiempo de Jesús muchos judíos vivían en Galilea, pero también había presencia de gentiles.  El lago de Galilea (heb. Kinneret, lit. arpa) tenía influencia de ambos: al oeste se encontraban ciudades y pueblos judíos (Tiberias, Magdala, Genesaret, Capernaum); al este se encontraba la región de Decápolis, que en griego significa: diez ciudades.  Cuando Alejandro el Magno conquistó la región, él le asignó esa área al este del lago y del río Jordán a diez de sus fieles soldados, no sólo como herencia sino para que allí establecieran la cultura helénica e influenciaran la región.  

A pesar de la influencia gentil en Galilea, Jesús se estableció allí, cumpliendo así la profecía de Isaías que decía que en el lugar de tinieblas llegaría la luz:
(Isaías 9:1-2)  Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí; pues al fin llenará de gloria el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles.  El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.

La decisión de Jesús de vivir al norte también conlleva un mensaje profético, ya que en esa región vivieron lo que se conoce como “las Tribus Perdidas”, es decir, las diez tribus israelitas del norte que se desvincularon de los reyes del linaje de David (Reino del Sur o Reino de Judá) [ver estudio: Dos Casas de Israel #6 Plan de Jeroboam].  Por eso Jesús dijo:
(Mateo 15:24)…No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.


DE NAZARET A CAPERNAUM
Durante su juventud, Jesús vivió en Nazaret.  Pero cuando inició su ministerio, él se mudó a otro pueblo…
(Mateo 4:13) y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí.

A diferencia de Nazaret que era un pueblo más poblado cerca del Valle de Jezreel, Capernaum era apenas una aldea de pescadores que se encontraba a orillas del Mar de Galilea (que en realidad es un lago, no mar).  A simple vista, ese traslado podría parecer desventajoso, pero había un propósito en ello.

De la misma manera que Juan el Bautista se apartó al desierto, Jesús se asentó en Capernaum.  La gente que quería oírlo, allí llegaban a buscarlo.  De todas partes llegaban a buscarlo.
(Mateo 4:25)  Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.

El nombre “Capernaum” viene del hebreo: Kefar Nahum, que significa: Aldea de consuelo o reposo.  Allí mucha gente encontró consuelo y reposo en Jesús.

Hay una razón importante por la cual Jesús dejó Nazaret, y la explicación la encontramos en el Evangelio de Lucas.  Cuando Jesús regresó a la región de Galilea, fue a Nazaret donde vivían sus padres terrenales, José y María.  Allí él comenzó a enseñar…
(Lucas 4:13-15)  Cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se alejó de El esperando un tiempo oportuno.  Jesús regresó a Galilea en el poder del Espíritu, y las nuevas acerca de Él se divulgaron por toda aquella comarca.  Y enseñaba en sus sinagogas, siendo alabado por todos. 


Jesús era muy respetado y reconocido en Nazaret.  Como buen judío, él iba a la sinagoga todos los días de reposo.  En un Shabat, lo invitaron a subir al estrado (heb. Aliyá) para leer la sección de los profetas que tocaba para ese día (heb. Haftará)…
(Lucas 4:16-19)  Llegó a Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre, entró en la sinagoga el día de reposo, y se levantó a leer.  Le dieron el libro del profeta Isaías, y abriendo el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El espíritu de Jehová está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres.  Me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos, y la recuperación de la vista a los ciegos; para poner en libertad a los oprimidos; para proclamar el año favorable del Señor.

Jesús leyó los primeros versículos del capítulo 61 de Isaías (Isa. 61:1-3).  Pero no fue una lectura como todas las demás, pues todos se le quedaron viendo a Jesús.  Seguramente se sintió una unción especial.   
(Lucas 4:20)  Cerrando el libro, lo devolvió al asistente y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en El. 

Teniendo la atención de todos, Jesús dijo lo siguiente:
(Lucas 4:21)…Hoy se ha cumplido esta Escritura que habéis oído. 

Al principio, todos estaban maravillados por las palabras y por la unción de Jesús.  Pero después lo menospreciaron porque todos lo conocían, y sabían que era “el hijo del carpintero”. 
(Lucas 4:22)  Y todos hablaban bien de Él y se maravillaban de las palabras llenas de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José? 

Por lo que dijo Jesús a continuación, es evidente que él había comenzado a hacer algunos de los milagros descritos en Isaías, pero no los había hecho en Nazaret sino en Capernaum.
(Lucas 4:23)  Él les dijo: Sin duda me citaréis este refrán: "Médico, cúrate a ti mismo"; esto es, todo lo que oímos que se ha hecho en Capernaúm, hazlo también aquí en tu tierra. 

Después Jesús les explicó por qué los milagros no los hizo allí, sino en otros pueblos…
(Lucas 4:24-27)  Y dijo: En verdad os digo, que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra.  Pero en verdad os digo: muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses y cuando hubo gran hambre sobre toda la tierra;  y sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta, en la tierra de Sidón.  Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio. 

La gente de Nazaret no reaccionó bien ante las palabras de Jesús…
(Lucas 4:28-29)  Y todos en la sinagoga se llenaron de ira cuando oyeron estas cosas, y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad para despeñarle. 

En pocas palabras, los hombres de la sinagoga querían matar a Jesús.  No fue tanto porque no hubiera hecho milagros entre ellos, sino porque se estaba declarando como “el Mesías” al decir que en ese día se había cumplido la profecía de Isaías.  Los judíos de Nazaret iban a matar a Jesús en ese momento, pero la mano de Dios no lo permitió, porque no había llegado su tiempo; más bien, su tiempo apenas comenzaba…
(Lucas 4:30)  Pero El, pasando por en medio de ellos, se fue. 

Jesús no sólo se fue de esa sinagoga, sino de la ciudad.  Se mudó a Capernaúm, donde fue bien recibido…
(Lucas 4:31-32)  Y descendió a Capernaúm, ciudad de Galilea. Y les enseñaba en los días de reposo; y se admiraban de su enseñanza porque su mensaje era con autoridad.

En la próxima entrada leeremos sobre la elección de los primeros discípulos de Jesús...


Más estudios de este Evangelio en la pestaña: MATEO 
También disponible en audio: AUDIO de MATEO  

15 comentarios:

  1. Gracias por sus palabras. Nos animan a seguir adelante compartiendo nuestros estudios con el público en general. Toma esfuerzo y tiempo, pero creo que bien vale la pena.
    Bendiciones,
    Ana BC

    ResponderEliminar
  2. Es un gusto saber que nos leen desde Ecuador. Bendiciones a ustedes, y sigan adelante en su estudio y enseñanza de la Palabra de Dios.
    Ana BC (Blog Estudio Biblia)

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias, es de mucha bendición, Dios les bendiga grandemente.

    ResponderEliminar
  4. Dios siga dando entendimiento y comprensión de su Palabra, gracias por el material Dios Le Bendiga

    ResponderEliminar
  5. gracias valioso aporte para mi ministerio.bendiciones desde colombia.

    ResponderEliminar
  6. Es maravilloso el aporte que dan tan claro de comprender. Dios les bendiga grandemente

    ResponderEliminar
  7. Muy buen material, que el Senor Jesucristo lo siga usando,gracias por compartirlo.

    ResponderEliminar
  8. Dios ablo a mi espíritu atravez d este estudio y ministro mi vida con su presencia del señor bendiga la vida de su siervo q atravez d estos estudios nos bendice y ala vez es un material valioso aquellos q no tenemos una formación

    ResponderEliminar
  9. Bendiciones ANA BC,muy agradecido por la enseñanza sin duda ensanchó mi mente,le escribo de México al sur de mi País.

    ResponderEliminar
  10. Muy interesante me ayudó mucho les bendigo desde Chiapas México.

    ResponderEliminar
  11. Muchas gracias por escribir esta explicación y compartirla. Respondió Justo la duda que tenía y bien clarito! Saludos y ánimos desde México 🇲🇽 Atte Cecilia Melo

    ResponderEliminar
  12. En el nuevo testamento en parte será galilea pero el profeta llamó región de los?

    ResponderEliminar
  13. Que maravilla leerla, muchas gracias por este estudio, bendiciones desde España.

    ResponderEliminar

Son bienvenidos las dudas y comentarios (con el entendido que se hagan con respeto)...