viernes, 6 de diciembre de 2013

GENESIS 35:16 al cap. 36: Genealogías



EN EL CAMINO
Al dejar Betel, Jacob siguió su camino hacia el sur, en busca de sus padres, quienes habitaban en Hebrón. Pero en el camino, sucedió algo que trajo tanto alegría como tristeza a Jacob: Raquel dio a luz a su segundo hijo, pero ella murió en el parto.
(Gen. 35:16-18)  Entonces partieron de Betel; y cuando aún faltaba cierta distancia para llegar a Efrata, Raquel comenzó a dar a luz y tuvo mucha dificultad en su parto.  (17)  Y aconteció que cuando estaba en lo más duro del parto, la partera le dijo: No temas, porque ahora tienes este otro hijo.  (18)  Y aconteció que cuando su alma partía, pues murió, lo llamó Benoni; pero su padre lo llamó Benjamín. 

Antes de morir, Raquel llamó a su hijo “Benoni”, que significa: hijo de mi pena.
Sin embargo, Jacob le cambió después el nombre, y le puso “Benjamín”, que significa “hijo de mi mano derecha”.  Así se le llamaba al hijo que estaba dedicado a ser la “mano derecha” del padre; éste permanecía a la par del padre en todo momento y le servía en todo lo que necesitaba.
(Génesis 35:19-20)  Murió, pues, Raquel, y fue sepultada en el camino de Efrata, es decir, Belén.  (20)  Y erigió Jacob un pilar sobre su sepultura; ese es el pilar de la sepultura de Raquel hasta hoy. 

Raquel murió cerca de Belén.  Ese pueblo es muy significativo en la profecía bíblica.
(Miqueas 5:2)  Pero tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que ha de ser gobernante en Israel. Y sus orígenes son desde tiempos antiguos, desde los días de la eternidad.

En ese pueblo nació el rey David, y luego también Jesús, quien es el Rey de reyes y Señor de señores.

EL PODER DE LA LENGUA
En el día del nacimiento de Benjamín y de la muerte de Raquel se cumplieron dos confesiones hechas por Jacob y Raquel:

a.  Raquel confesó que le sería añadido otro hijo.
(Gen. 30:22-24)  Entonces Dios se acordó de Raquel; y Dios la escuchó y le concedió hijos.  (23)  Y ella concibió y dio a luz un hijo, y dijo: Dios ha quitado mi afrenta.  (24)  Y le puso por nombre José, diciendo: Que el SEÑOR me añada otro hijo.

b.  Jacob confesó que moriría quien se hubiera robado los ídolos de Labán.
(Gen. 31:30-32)  Y ahora, ciertamente te has marchado porque añorabas mucho la casa de tu padre; pero ¿por qué robaste mis dioses?  (31)  Entonces Jacob respondió, y dijo a Labán: Porque tuve miedo, pues dije: "No sea que me quites a tus hijas a la fuerza."  (32)  Pero aquel con quien encuentres tus dioses, no vivirá. En presencia de nuestros parientes indica lo que es tuyo entre mis cosas y llévatelo. Pues Jacob no sabía que Raquel los había robado.

La lengua tiene poder; por lo tanto, debemos tener cuidado con lo que decimos y confesamos.
(Proverbios 18:21)  Muerte y vida están en poder de la lengua, y los que la aman comerán su fruto.


EN MIGDAL-EDER
Luego de enterrar a Raquel, Jacob siguió su camino hacia el sur, en busca de sus padres.  Pero antes se quedó por un tiempo cerca de un lugar llamado Migdal-Eder, que quiere decir “Torre del rebaño” (Gen. 35:21).  Probablemente permaneció un tiempo allí para apacentar a sus rebaños en buenos pastos.

Lamentablemente, allí aconteció otra tragedia:
(Gen. 35:22)  Y aconteció que mientras Israel moraba en aquella tierra, Rubén fue y se acostó con Bilha, concubina de su padre; e Israel lo supo. Y los hijos de Jacob fueron doce.

Rubén un grave pecado, contra Dios y contra su padre.  Esa acción le costó su derecho de primogenitura. 
(Gen. 49:3-4)  Rubén, tú eres mi primogénito, mi poderío y el principio de mi vigor, prominente en dignidad y prominente en poder.  (4)  Incontrolable como el agua, no tendrás preeminencia, porque subiste a la cama de tu padre, y la profanaste: él subió a mi lecho.
(1 Crónicas 5:1)  Y los hijos de Rubén, el primogénito de Israel (porque él era el primogénito, mas como profanó la cama de su padre, sus derechos de primogenitura fueron dados a los hijos de José, hijo de Israel; de modo que no está inscrito en la genealogía conforme a los derechos de primogenitura;


REGRESA A LA CASA DE SU PADRE
Después de esto, Jacob decidió no perder más tiempo e ir a la casa de su padre Isaac. Llegó a tiempo, antes que su padre muriera; pero Isaac falleció poco tiempo después, como si estuviera esperando a ver a su hijo para poder descansar en paz.
(Gen. 35:27-29)  Jacob fue a su padre Isaac en Mamre de Quiriat-arba, es decir, Hebrón, donde habían residido Abraham e Isaac. (28)  Y vivió Isaac ciento ochenta años.  (29)  Y expiró Isaac y murió, y fue reunido a su pueblo, anciano y lleno de días; y sus hijos Esaú y Jacob lo sepultaron.


GENEALOGÍA DE JACOB
En este contexto se presenta la genealogía de Jacob.
(Gen. 35:23-26)  Hijos de Lea: Rubén, el primogénito de Jacob, después Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón.  (24)  Hijos de Raquel: José y Benjamín.  (25)  Hijos de Bilha, sierva de Raquel: Dan y Neftalí.  (26)  E hijos de Zilpa, sierva de Lea: Gad y Aser. Estos son los hijos de Jacob que le nacieron en Padán-aram. 





En BETEL fue la última vez que el Señor repitió la promesa de “tierra y descendencia” (zera v’aretz).  [Gen. 12:1-7, 13:14-16, 15:18, 17:7-8, 26:1-5, 28:13]. A diferencia de Abraham e Isaac, TODOS los hijos de Jacob fueron escogidos para formar parte de la nación divina.

Aquí termina el proceso de selección, lo cual implica que todos los hijos de Israel serán elegidos para la promesa divina.  Todos los hijos de Jacob se convertirán en una nación que se llamará ISRAEL.

Dios le prometió a Jacob que su descendencia sería “una NACIÓN y un CONJUNTO DE NACIONES”.  De sus hijos vendría una nación (los judíos, descendientes de Judá, Benjamín y Levi) y conjunto de naciones, (los gentiles creyentes, de las 10 tribus perdidas que fueron asimiladas en las naciones). 
(Gen. 35:11)  Y le dijo Dios: Yo soy Dios Omnipotente; crece y multiplícate; una nación y conjunto de naciones procederán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.


GENEALOGIA DE ESAU
En el capítulo 36 encontramos la genealogía de ESAU.  Él se unió con dos mujeres heteas, y luego con una hija de Ismael.
(Gen. 36:2-3)  Esaú tomó sus mujeres de las hijas de Canaán: a Ada, hija de Elón hitita; a Aholibama, hija de Aná y nieta de Zibeón heveo;  (3)  y a Basemat, hija de Ismael, hermana de Nebaiot.

Dado que él se casó en yugo desigual con mujeres cananeas, eso trajo conflicto con sus padres.
(Gen. 26:34-35)  Y cuando Esaú fue de cuarenta años, tomó por esposa a Judit hija de Beeri heteo, y a Basemat hija de Elón heteo:  (35)  Y fueron amargura de espíritu a Isaac y a Rebeca.

Como si no fuera suficiente, luego Esaú tomó por mujer a la hija de Ismael, con quien Isaac había tenido conflicto en su niñez.
(Gen. 28:8-9)  Vio asimismo Esaú que las hijas de Canaán parecían mal a Isaac su padre;  (9)  Y se fue Esaú a Ismael, y tomó para sí por esposa a Mahalat, hija de Ismael, hijo de Abraham, hermana de Nebaiot, además de sus otras esposas.

El texto no dice si Esaú lo hizo a propósito, para molestar a sus padres, o si lo hizo simplemente por falta de discernimiento.  Lo cierto es que esos matrimonios dispares abrieron una brecha mayor entre Esaú y su familia.

Uno de sus descendientes más sobresalientes de Esaú es Amalec, quien era un hijo ilegítimo del primogénito de Esaú, Elifaz (Gen. 36:12).

Los descendientes de Amalec han tenido una eterna guerra contra los israelitas.  Cuando los israelitas salieron de Egipto, los amalecitas los atacaron en el camino hacia el Monte Sinaí. Este ataque fue sin provocación, pues no estaban ni cerca de donde ellos vivían.  No sólo eso, sino que atacaron a los más débiles, a los niños y ancianos. Muchos años después, un descendiente de Amalec, llamado Hamán, intentó aniquilar a todos los judíos que vivían en Persia en tiempos de Ester, pero Dios los salvó milagrosamente.

Desde el principio, Dios se levantó en contra de Amalec, por lo que hizo a Israel.  El Señor determinó que llegará el día en que borrará el nombre de Amalec por su espíritu anti-Israel.
(Éxodo 17:14-16)  Y Jehová dijo a Moisés: Escribe esto para memoria en un libro, y di a Josué que del todo tengo de raer la memoria de Amalec de debajo del cielo.  (15)  Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová-nisi;  (16)  y dijo: Por cuanto Jehová lo ha jurado: Jehová tendrá guerra contra Amalec de generación en generación.

ESAU SALIÓ DE LA TIERRA PROMETIDA
Luego de la muerte de Isaac, Esaú decidió no quedarse en la Tierra Prometida. 
(Gen. 36:6-8)  Entonces Esaú tomó a sus mujeres, sus hijos y sus hijas y todas las personas de su casa, y su ganado y todas sus bestias, y todos los bienes que había acumulado en la tierra de Canaán, y se fue a otra tierra lejos de su hermano Jacob.  (7)  Porque los bienes de ellos habían llegado a ser tantos que no podían habitar juntos, y la tierra en que moraban no podía sostenerlos a causa de su mucho ganado.  (8)  Y habitó Esaú en la región montañosa de Seir; Esaú es Edom.

Edom


La razón de su salida de la Tierra Prometida es muy similar a la de Lot, cuando se separó de Abraham para buscar “mejores pastos”, terminando en Sodoma.  Aun en su edad adulta, sigue haciéndose evidente el rechazo de Esaú por la herencia que Dios les había dado.


3 comentarios:

  1. Me gusta mucho esta pagina, me ha echo entender muchísimo mas afondo cada capitulo, en este capitulo me dejo impresionada el poder de la lengua, muchas gracias por hacernos mas fácil la comprensión de la biblia.

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  2. me ayudan mucho estos estudios, gracias por tu tiempo aportado en cada uno de ellos.

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