miércoles, 6 de noviembre de 2013

GENESIS 35:5-21: En Betel




Respondiendo al llamado de Dios, Jacob dejó Siquem, y se dirigió a Betel con toda su familia.  Allí él tenía un voto que cumplir al Señor. 
(Génesis 35:6-7)  Y Jacob llegó a Luz, es decir, Betel, que está en la tierra de Canaán, él y todo el pueblo que estaba con él.  (7)  Y edificó allí un altar, y llamó al lugar El-betel, porque allí Dios se le había manifestado cuando huía de su hermano. 

Betel quiere decir: “Casa de Dios”
El-Betel significa: “Dios de la Casa de Dios”
El énfasis no está en el lugar, sino en Dios mismo.

En Betel, Dios se le volvió a aparecer a Jacob.  En esta ocasión no fue en un sueño, sino en una visitación. 
(Gen. 35:9)  Y Dios se apareció de nuevo a Jacob cuando volvió de Padán-aram, y lo bendijo. 

Es interesante que la Biblia diga que “volvió de Padán-aram” cuando en realidad venía de Siquem.  Esta es una forma de decir que Jacob debió ir directamente a Betel en su regreso a la Tierra Prometida, en lugar de haberse quedado en Siquem.  Si lo hubiera hecho, seguramente se hubiera ahorrado el gran dolor que su familia acababa de pasar, con la violación de Dina y la venganza de Levi y Simeón. 

¿Acaso no nos pasa lo mismo a nosotros?  A veces nos retrasamos en cumplir la voluntad de Dios porque queremos hacer nuestra voluntad o porque tenemos miedo de tomar el paso; pero la vida se nos puede complicar si no atendemos prestamente la dirección del Señor.   


POR NOMBRE: ISRAEL
En Betel, Dios le dio a Jacob propósito e identidad:

a. Identidad: Le cambió de nombre: de Jacob a Israel.
 (Gen. 35:10)  Y Dios le dijo: Tu nombre es Jacob; no te llamarás más Jacob, sino que tu nombre será Israel. Y le puso el nombre de Israel. 

Algunos traducen el nombre “Israel” (heb. Yisrael) como: “será el príncipe de Dios”.

b. Propósito: Le confirmó la participación de él y su descendencia en el pueblo escogido de Dios (el cual también recibirá el nombre de Israel).
(Gen. 35:11-13)  También le dijo Dios: Yo soy el Dios Todopoderoso. Sé fecundo y multiplícate; una nación y multitud de naciones vendrán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.  (12)  Y la tierra que di a Abraham y a Isaac, a ti te la daré; y daré la tierra a tu descendencia después de ti. (13)  Entonces Dios subió de su lado, en el lugar donde había hablado con él. 

La expresión “una nación y multitud de naciones” es una referencia profética a las Dos Casas: la Casa de Judá (los judíos) y la Casa de Israel (las 10 tribus perdidas, es decir, los creyentes gentiles). [Ver estudio de “Israel: Dos Casas”]

Aquí, el Señor se presentó como “Dios Todopoderoso” (Elohim El-Shadai).  Lo que parecía imposible Él lo hizo, y también lo hará. Así como lo trajo sano y salvo de regreso, también le dará la Tierra Prometida a su descendencia.


PILAR DE TESTIMONIO
Ante este mensaje tan importante, Jacob decidió levantar un pilar, como monumento y testimonio de lo que Dios le había revelado. 
(Gen. 35:14-15)  Y Jacob erigió un pilar en el lugar donde Dios había hablado con él, un pilar de piedra, y derramó sobre él una libación; también derramó sobre él aceite.  (15)  Y Jacob le puso el nombre de Betel al lugar donde Dios había hablado con él. 




En la primera ocasión que Dios le cambió el nombre, Jacob estaba peleando y resistiéndose.  Pero ahora Jacob ya no tendría que luchar más con los hombres ni con Dios.  En Peniel, Jacob luchó con Dios, pero en Betel le encontró.  Allí habló con él.  Esto es lo que explica el profeta Oseas:
(Oseas 12:3-4)  En el vientre tomó a su hermano por el calcañar, y en su madurez luchó con Dios.  (4)  Sí, luchó con el ángel y prevaleció, lloró y le pidió su ayuda; en Betel le encontró, y allí El habló con nosotros,

En Betel, Jacob encontró su reposo en Dios.  Allí recibió su propósito y su nueva identidad.


PARALELOS EN LAS BENDICIONES
Es muy interesante ver que hay un paralelo entre la bendición que Dios le dio a Isaac y la confirmación de la promesa que Dios le dio a Jacob en Betel:




En la próxima entrada terminaremos el capítulo 35, que describe lo que sucedió “en el camino” cuando dejaron Betel.  También estudiaremos las genealogías al final del capítulo, y lo uniremos que la Genealogía de Esaú en el capítulo 36….


4 comentarios:

  1. Me parece un análisis interesante y valioso. Muchas gracias

    ResponderEliminar
  2. EL ESTUDIO ME PARECE CLARO Y PRECISO, GRACIAS LO ESTOY GOZANDO ,NUNCA HABIA ESTUDIADO GENESIS DE ESTA MANERA, GRACIAS ESPIRITU SANTO, GRACIAS HERMANA POR SU DEDICACIÓN.

    ResponderEliminar
  3. realmente es de mucha bendicion ....gracias por hacer este gran trabajo lo estamos estudiando en nuestro ministerio...los bendigo...

    ResponderEliminar
  4. Bendiciones a sido de gran bendicion cada estudio por que estos estudios me Han dado sed por la palabra de mi Dios no puedo de dejar un dia sin poner a leer un estudio bendiciones y que el espiritu Santo la siga guiando.

    ResponderEliminar

Son bienvenidos las dudas y comentarios (con el entendido que se hagan con respeto)...