Inmediatamente después del nombramiento de Josué como sucesor de Moisés, Dios dio instrucciones sobre una lista de sacrificios.
(Números 28:1-2) Habló Jehová a Moisés, diciendo: 2 Manda a los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, mi pan con mis ofrendas encendidas en olor grato a mí, guardaréis, ofreciéndomelo a su tiempo.
A simple vista, parecería que esto se sale del tema de la historia de Números; sin embargo, al analizarlo nos daremos cuenta que esto era parte importante de la preparación antes de que los israelitas entren a la Tierra Prometida. Algunos comentaristas bíblicos señalan que los sacrificios fueron interrumpidos constantemente mientras los israelitas se trasladaban de un lugar a otro en el desierto; pero ahora que entrarían a la Tierra, debían recordar que su relación con Dios debe permanecer en el centro de sus vidas.
Regresando al versículo, debemos notar que Dios habla de estos sacrificios como algo personal, llamándolos: "Mi ofrenda, mi pan, mi holocausto". La palabra que se traduce como "ofrenda", en hebreo es: Korban, que viene de la raíz Karab que significa: acercarse. Todo aquel que quiera acercarse a Dios, debe hacerlo a través de un sacrificio propiciatorio, el cual muere en lugar de la persona. Esto era una imagen profética del Cordero de Dios cuya muerte en la cruz nos ha permitido acercarnos a Dios.
(Romanos 3:23-25) por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, 25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados.
Por otro lado, el texto dice que estos sacrificios debían ser ofrecidos "a su tiempo", y en hebreo usa la palabra: "Moadim", que significa: "cita divina, tiempo determinado". Esta palabra se usa en la Biblia en relación a las fiestas, incluyendo el día de reposo (heb. Shabat). Cuando los israelitas entren a la Tierra Prometida, también deben sintonizarse con el calendario de Dios, y presentar ofrendas en esos días especiales en que Dios ha hecho cita con Su Pueblo.
Las ofrendas especiales descritas en los capítulos 28 & 29 de Números, deben verse como una unidad. A continuación leeremos en qué consiste cada ofrenda, pero comencemos por mencionar la constancia de los tiempos en que deben presentarse:
* Ofrendas Diarias (Num. 28:3-4)
* Semanales (Num. 28:9-10)
* Mensuales (Num. 28:11-15)
* Anuales (Num. 28:16-31 & Num. 29)
SACRIFICIO DIARIO: Holocausto continuo
La primera ofrenda mencionada es la que se debe presentar en el Tabernáculo todos los días. Se conoce como "holocausto continuo", en hebreo: "Olah Tamid".
"Tamid" literalmente significa: siempre, y se le llama así porque debe presentarse todos los días, sin falta. "Olah" se traduce como: holocausto, y es el sacrificio que se entrega en su totalidad, que se consume por completo en el fuego, y por eso también se conoce como "ofrenda encendida".
(Números 28:3) Y les dirás: Esta es la ofrenda encendida que ofreceréis a Jehová: dos corderos sin tacha de un año, cada día, será el holocausto continuo.
No sólo debía hacerse todos los días, sino que dos veces al día; por eso se piden dos corderos.
(Números 28:4) Un cordero ofrecerás por la mañana, y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde.
Acompañando a este sacrificio, también debía presentarse una ofrenda de trigo y de aceite.
(Números 28:5) y la décima parte de un efa de flor de harina, amasada con un cuarto de un hin de aceite de olivas machacadas, en ofrenda.
También se añadía vino:
(Números 28:7) Y su libación, la cuarta parte de un hin con cada cordero; derramarás libación de vino superior ante Jehová en el santuario.
Las mismas instrucciones del sacrificio de la mañana también aplicaban para el sacrificio de la tarde:
(Números 28:8) Y ofrecerás el segundo cordero a la caída de la tarde; conforme a la ofrenda de la mañana y conforme a su libación ofrecerás, ofrenda encendida en olor grato a Jehová.
MENSAJE PROFÉTICO
Hay un mensaje profético escondido en este sacrificio diario que nos apunta al sacrificio de Jesús en la cruz:
Al momento de escoger la hora en que se ofrecería el sacrificio continuo, se determinó que el primero sería a primera hora del Templo, es decir, a las 9 de la mañana. El segundo se haría a las 3 de la tarde, siendo el sacrificio que cierra la jornada de sacrificios en el Templo, todavía dejando suficiente tiempo para que los sacerdotes pudieran limpiar el área y dejarlo nítido para el día siguiente.
Este horario resultó ser profético, como dice Pablo, siendo "sombra de lo por venir; mas el cuerpo es de Cristo" (Colosenses 2:17). No es casualidad que Jesús fue crucificado justamente a las 9 de la mañana (hora tercera de los romanos), y expiró al entregar su espíritu precisamente a las 3 de la tarde (novena hora romana), tal como lo testifica el Evangelio de Marcos (Mar. 15:25; Mar. 15:34-37).
TAL COMO ORDENÓ EN EL MONTE SINAÍ
Regresando a Números, Dios les recuerda que el sacrificio continuo no es algo "nuevo", sino que es el mismo que Dios había ordenado a la generación anterior, cuando oyeron los mandamientos al pie del Monte Sinaí (Éxodo 29:38). Por eso era necesario repetir las instrucciones, porque también la nueva generación que ahora era adulta necesitaba oírlo para ponerlo en práctica.
(Números 28:6) Es holocausto continuo, que fue ordenado en el monte Sinaí para olor grato, ofrenda encendida a Jehová.
En Éxodo no sólo leemos las instrucciones del sacrificio (Éxodo 29:38-39), sino también el propósito y la importancia que Dios le adscribe:
(Éxodo 29:42-46) Esto será el holocausto continuo por vuestras generaciones, a la puerta del tabernáculo de reunión, delante de Jehová, en el cual me reuniré con vosotros, para hablaros allí. 43 Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria. 44 Y santificaré el tabernáculo de reunión y el altar; santificaré asimismo a Aarón y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes. 45 Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios. 46 Y conocerán que yo soy Jehová su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo Jehová su Dios.
Este sacrificio diario es una invitación al pueblo de Dios para reunirse con el Señor diariamente, para hablar (no sólo que las personas le hablen, sino para que Dios hable y el pueblo escuche). Y la Presencia de Dios santificará el lugar y las personas con Su Presencia santa.
OFRENDA SEMANAL: Día de Reposo
Dios también pidió un sacrificio semanal, y escogió un día que Él ya había apartado como cita divina, es decir, el día de reposo (heb. Shabat). Esta es la ofrenda para ese día especial de la semana:
(Números 28:9-10) Mas el día de reposo, dos corderos de un año sin defecto, y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda, con su libación. 10 Es el holocausto de cada día de reposo, además del holocausto continuo y su libación.
Aunque este sacrificio es similar al diario, debe contarse aparte. Como mencionamos, estas ofrendas son sacrificios vinculados con días especiales que Dios está señalando como citas divinas para reunirse con Su Pueblo.
OFRENDA MENSUAL: Inicio del mes
Dios también pidió una ofrenda especial para el inicio de cada mes. A continuación leemos cuales son los elementos que debían ofrecerse en ese día, que incluyen más animales de los que se pedían para el sacrificio diario y semanal:
(Números 28:11-15) Al comienzo de vuestros meses ofreceréis en holocausto a Jehová dos becerros de la vacada, un carnero, y siete corderos de un año sin defecto; 12 y tres décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda con cada becerro; y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda con cada carnero; 13 y una décima de flor de harina amasada con aceite, en ofrenda que se ofrecerá con cada cordero; holocausto de olor grato, ofrenda encendida a Jehová. 14 Y sus libaciones de vino, medio hin con cada becerro, y la tercera parte de un hin con cada carnero, y la cuarta parte de un hin con cada cordero. Este es el holocausto de cada mes por todos los meses del año. 15 Y un macho cabrío en expiación se ofrecerá a Jehová, además del holocausto continuo con su libación.
Nota: La forma en que se reconoce el inicio del mes hebreo es observando la luna. Luego que la luna desaparece tras su ciclo completo, se determina que el primer día del mes es cuando se hace visible la luna. En el Templo se esperaba el testimonio de dos o tres testigos que hubieren visto la uñita de luna para marcar ese día como el inicio del mes. Este ejercicio, junto con la observación de las estaciones, hace que el calendario bíblico sea una combinación de lunar y solar.
En el próximo episodio leeremos sobre los sacrificios que Dios pide para cada fiesta del año, con lo cual terminaremos este capítulo 28, y nos extenderemos al capítulo 29 de Números...
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Enlace a otros capítulos: NUMEROS

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