jueves, 13 de agosto de 2026

NUMEROS 24:1-14. Tercera profecía de Balaam

Cuán hermosas son tus tiendas


En el capítulo anterior (Números 23), leímos sobre dos intentos de maldecir a Israel, para lo cual el rey Balac de Moab contrató al profeta Balaam. Aún leímos sobre el lugar del tercer intento, que se hizo desde el desierto.

Ahora comenzaremos el estudio de Números 24, y lo dividiremos en dos partes: En este episodio leeremos sobre la bendición que surgió del tercer intento de maldecir; en el próximo episodio estudiaremos sobre la última profecía que revela sobre el futuro de Israel.

CAMBIO DE PERSPECTIVA
En la historia de Balac y Balaam, hemos visto que lo que el rey de Moab deseaba para mal, al final se convirtió en una bendición para Israel. Balaam se dio cuenta de ese patrón, y cambió su perspectiva.
(Números 24:1-2) Cuando vio Balaam que parecía bien a Jehová que él bendijese a Israel, no fue, como la primera y segunda vez, en busca de agüero, sino que puso su rostro hacia el desierto; 2 y alzando sus ojos, vio a Israel alojado por sus tribus; y el Espíritu de Dios vino sobre él.

Desde un principio, Balaam trató de encontrar alguna falta en los israelitas para poder maldecirlos. Pero en este punto, algo cambió en la perspectiva de Balaam. La Biblia dice que Balaam "alzó sus ojos"; es decir, en lugar de ver para abajo, observando a los hombres, él cambió su perspectiva y vio para arriba. En ese punto, se le abrieron los ojos, y pudo apreciar todo lo bueno que Dios estaba haciendo con el pueblo de Israel. 
(Números 24:3-4) Entonces tomó su parábola, y dijo: Dijo Balaam hijo de Beor, y dijo el varón de ojos abiertos; 4 dijo el que oyó los dichos de Dios, el que vio la visión del Omnipotente; caído, pero abiertos los ojos.

La profecía comienza describiendo a Balaam como un hombre que oía a Dios, y sus ojos fueron abiertos. Pero también lo describe como "caído", que es una referencia a su pecado. Aunque Balaam tenía la capacidad de oír a Dios y profetizar acertadamente, eso no quería decir que fuera "una buena persona". Balaam profetizaba, pero no amaba a Dios ni vivía como Él manda. 

Esto nos enseña que no todo "profeta" es de Dios. Jesús nos advirtió sobre las personas que profetizan y aún hacen milagros, pero no guardan sus mandamientos. 
(Mateo 7:22-23) Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Balaam recibió profecía de Dios no porque él fuera bueno, sino porque Dios quería revelar algo. Esto nos lleva a la tercera bendición que Balaam pronunció a favor de Israel...

HERMOSAS SON TUS TIENDAS
Cuando le fueron abiertos los ojos, Balaam pudo darse cuenta de lo especial que es el campamento de Israel, y comenzó bendiciéndolos así: 
(Números 24:5) ¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob, tus habitaciones, oh Israel!

Balaam se dio cuenta de lo especial del campamento de Israel. No se refería tanto a las telas de las tiendas de campaña, sino a la forma especial en que estaba organizado.

Recordemos que el orden del campamento es un tema central del libro de Números. Desde el primer capítulo, vimos que Dios estableció un orden. Aunque vivían todos juntos, cada tribu tenía su lugar especial. Podríamos decir coloquialmente que "estaban juntos pero no revueltos". Cada tribu vivía aparte, pero habitaban en armonía con las demás tribus (Salmo 133). Lo más importante está en el centro del campamento, y esto es el Tabernáculo. Esto representa que Dios debe estar en el centro de la vida de los israelitas. 

TABERNÁCULO COMO PROTECCIÓN
Al observar el Tabernáculo, Balaam se dio cuenta de la razón por la que no podía maldecir a Israel...
Como estudiamos anteriormente, la maldición no llega sin causa, y la causa es el pecado. Si un israelita pecaba, podría entrar maldición; pero, la diferencia es que en el centro de Israel estaba el Tabernáculo, que es el lugar donde se hacían los sacrificios, cuyo propósito es cubrir los pecados y propiciar el perdón y la restauración. (Esto es sombra de Jesús, que murió como Cordero de Dios como paga por nuestros pecados para reconciliarnos con Dios.)

VISIÓN OPUESTA AL DESIERTO
Regresemos a la profecía de bendición de Balaam...
La siguiente parte es interesante porque es un contraste directo a lo que buscaba. Recordemos que Balaam fue al desierto para observar a Israel desde allí.

En forma simbólica, el desierto representa prueba y tribulación. En los momentos difíciles de la vida, las personas fácilmente pueden enojarse contra Dios y rebelarse. Esto era lo que buscaba Balaam para maldecir a Israel; pero lo que vio fue lo contrario a un desierto, y ésta es la descripción de lo que vio proféticamente sobre Israel: 
(Números 24:6-7) Como arroyos están extendidas, como huertos junto al río, como áloes plantados por Jehová, como cedros junto a las aguas. De sus manos destilarán aguas, y su descendencia será en muchas aguas; enaltecerá su rey más que Agag, y su reino será engrandecido.

En una forma espiritual, lo que el profeta vio es lo siguiente: Aunque el Pueblo de Dios pase por momentos de prueba (simbólicamente un desierto), no sólo sobrevivirá sino que florecerá. 
(Jeremías 17:7-8) Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. 8 Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.

La Biblia nos enseña que Dios usa las pruebas de la vida para edificarnos, en lugar de destruirnos. 
(Santiago 1:2-4) Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, 3 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. 4 Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.

(1 Pedro 1:6-7) ...aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, 7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.

(Romanos 8:35,37) ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 
...37 antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 

TRIUNFO SOBRE SUS ENEMIGOS
La última parte de la bendición habla de cómo Dios dará a Israel la fuerza para vencer a sus enemigos. 
(Números 24:8-9) Dios lo sacó de Egipto; tiene fuerzas como de búfalo. Devorará a las naciones enemigas, desmenuzará sus huesos, y las traspasará con sus saetas. 9 Se encorvará para echarse como león, y como leona; ¿quién lo despertará? Benditos los que te bendijeren, y malditos los que te maldijeren.

Esta última frase es parte de la bendición que Abraham recibió cuando él dejó todo para ir a la Tierra Prometida. 
(Génesis 12:2-3) haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. 3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

REACCIÓN DE BALAC
Como podemos imaginar, el rey Balac estaba muy molesto porque Balaam continuaba bendiciendo a los israelitas, en lugar de maldecirlos (para lo cual lo habían contratado). 

Para colmo, Balaam profetizó que quien los maldijere, será maldito (Num. 24:9). Balac deseaba mal a Israel, pero al final él mismo estaba bajo la amenaza de recibir maldición.
(Números 24:10) Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam, y batiendo sus manos le dijo: Para maldecir a mis enemigos te he llamado, y he aquí los has bendecido ya tres veces.

En ese momento, el rey Balac despidió a Balaam, porque éste no cumplió su parte del contrato.
(Números 24:11) Ahora huye a tu lugar; yo dije que te honraría, mas he aquí que Jehová te ha privado de honra.

Balaam aprovechó para recordarle lo que le había advertido desde el principio:
(Números 24:12-13) Y Balaam le respondió: ¿No lo declaré yo también a tus mensajeros que me enviaste, diciendo: 13 Si Balac me diese su casa llena de plata y oro, yo no podré traspasar el dicho de Jehová para hacer cosa buena ni mala de mi arbitrio, mas lo que hable Jehová, eso diré yo?

Podríamos pensar que aquí se acabó esta historia...pero no. Antes de marcharse, Balaam pronunciará una última profecía sobre Israel (que estudiaremos en el próximo episodio). Y luego veremos que Balaam intentará aún una treta para poder recibir la recompensa que tanto deseaba (lo cual será parte del tema del capítulo 25)...

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Enlace a otros capítulos: NUMEROS



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