Balaam y Balac |
En este episodio leeremos sobre otras dos ocasiones en que el rey Balac le pide a Balaam que maldiga a Israel, pero descentro punto de vista...
SEGUNDO INTENTO: CON VISTA DE CERCA
Como estudiamos en la introducción, la Biblia dice que "la maldición no viene sin causa" (Prov. 26:2). Balaam conocía este principio, y por eso su táctica era encontrar alguna falta para poder maldecir.
En el primer intento, Balaam subió a un lugar alto, para tener una perspectiva general de Israel. Pero en lugar de encontrar falta, Dios le mostró razones para bendecir a Israel.
Ya que no pudieron maldecir "de lejos", tal vez les funcionaría cambiando de posición. Para ello, Balac llevó al profeta a otro lugar:
(Números 23:13-14) Y dijo Balac: Te ruego que tengas conmigo a otro lugar desde el cual los veas; solamente los más cercanos verás, y no los verás a todos; y desde allí me los maldecirás. 14 Y lo llevó al campo de Zofim, a la cumbre de Pisga, y edificó siete altares, y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.
El otro lugar lo llaman "Zofim", que significa: vigilantes. Era un lugar alto que servía para vigilar, pero un poco más cercano. Desde allí no podrían ver todo el campamento, sino sólo una parte. Sin embargo, al estar más cerca, tal vez podrían observar más detalles.
Esta nueva posición es equivalente a conocer a una persona de más cerca, pudiendo así ver mejor sus debilidades y fortalezas.
En esa posición más cercana, de nuevo Balac hizo sacrificios mientras Balaam se apartó para consultar a Dios.
(Números 23:15) Entonces él dijo a Balac: Ponte aquí junto a tu holocausto, y yo iré a encontrar a Dios allí.
Mientras Balaam estaba obervando al pueblo de Israel desde Zofim, Dios lo encontró y le volvió a dar un mensaje para el rey de Moab:
(Números 23:16-17) Y Jehová salió al encuentro de Balaam, y puso palabra en su boca, y le dijo: Vuelve a Balac, y dile así. 17 Y vino a él, y he aquí que él estaba junto a su holocausto, y con él los príncipes de Moab; y le dijo Balac: ¿Qué ha dicho Jehová?DIOS NO MIENTE NI SE ARREPIENTE
Dios ya le había advertido a Balaam que El quería bendición para Israel, y no maldicion, y eso le mandó a decir al rey Balac:
(Números 23:18-20) Entonces él tomó su parábola, y dijo: Balac, levántate y oye; escucha mis palabras, hijo de Zipor: 19 Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? 20 He aquí, he recibido orden de bendecir; El dio bendición, y no podré revocarla. Dios no va a cambiar de opinion sólo porque cambien de lugar y de posición. Lo que Dios dice, lo cumple, y su voluntad es bendecir a Israel.
SEGUNDA BENDICIÓN
Aunque Balaam está buscando encontrar faltas en Israel, Dios aclara que "no hay causa" para maldecir. (Números 23:21) No ha notado iniquidad en Jacob, ni ha visto perversidad en Israel. Jehová su Dios está con él, y júbilo de rey en él. 22 Dios los ha sacado de Egipto; tiene fuerzas como de búfalo.
Esto no quiere decir que Israel era "perfecto", porque ningún humano lo es.
La Biblia dice que "no hay justo, ni aún uno". Israel no era "justo", pero si era JUSTIFICADO. Es decir, si alguien en Israel pecaba, tendría la oportunidad de arrepentirse e ir al Tabernáculo a ofrecer un sacrificio para cubrir su pecado. Por eso Dios diseñó el campamento de Israel con el Tabernáculo en el centro, recordando al pueblo que existía la forma de acercase a Dios y mantenerse en orden con Él. Este sistema de sacrificios era tan sólo la sombra, ya que el cumplimiento se completó en el sacrificio de Jesús en la cruz, cuya sangre cubre los pecados de todo aquel que se arrepiente (1 Juan 2:1-2; 1 Juan 4:10; 1 Pedro 1:18-19; 1 Pedro 2:24)
Mientras este orden se mantuviera, los pecados eran cubiertos y las maldiciones no podían pegar.
(Números 23:23) Porque contra Jacob no hay agüero, ni adivinación contra Israel. Como ahora, será dicho de Jacob y de Israel: ¡Lo que ha hecho Dios!Esta profecía de Balaam termina comparando a Israel como un león que se defiende de sus enemigos:
(Números 23:24) He aquí el pueblo que como león se levantará, y como león se erguirá; no se echará hasta que devore la presa, y beba la sangre de los muertos.La mejor defensa de Israel es la obediencia y el arrepentimiento, pues les permite estar protegidos. Y aunque el enemigo los ataque, el Señor les ayudará a defenderse como leones.
Nota: Este versículo inspiró el nombre de dos campañas militares de Israel en las que se defendió de los ataques de Irán: "León Creciente" (Rising Lion, 2025) y "León Rugiente" (Roaring Lion, 2026).
Al oir esta profecía, el rey Balac se enojó, porque Balaam estaba haciendo lo contrario al objetivo por el cual fue contratado:
(Números 23:25) Entonces Balac dijo a Balaam: Ya que no lo maldices, tampoco lo bendigas.
Balaam ya se había cubierto las espaldas al advertirle al rey que él diría sólo lo que Dios le permitiera.
(Números 23:26) Balaam respondió y dijo a Balac: ¿No te he dicho que todo lo que Jehová me diga, eso tengo que hacer?
(Números 23:26) Balaam respondió y dijo a Balac: ¿No te he dicho que todo lo que Jehová me diga, eso tengo que hacer?
TERCER INTENTO: VISTA DESDE EL DESIERTO
El final de este capítulo habla del tercer lugar desde donde intentarán maldecir a Israel.
(Números 23:27-30) Y dijo Balac a Balaam: Te ruego que vengas, te llevaré a otro lugar; por ventura parecerá bien a Dios que desde allí me lo maldigas. 28 Y Balac llevó a Balaam a la cumbre de Peor, que mira hacia el desierto. 29 Entonces Balaam dijo a Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros. 30 Y Balac hizo como Balaam le dijo; y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.
El final de este capítulo habla del tercer lugar desde donde intentarán maldecir a Israel.
(Números 23:27-30) Y dijo Balac a Balaam: Te ruego que vengas, te llevaré a otro lugar; por ventura parecerá bien a Dios que desde allí me lo maldigas. 28 Y Balac llevó a Balaam a la cumbre de Peor, que mira hacia el desierto. 29 Entonces Balaam dijo a Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros. 30 Y Balac hizo como Balaam le dijo; y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.
En esta tercera ocasión, el lugar al que se dirigen es la parte del campamento de Israel que mira hacia el desierto. El rey Balac tiene la esperanza que desde allí tal vez Balaam pueda encontrar algo malo en esa parte de Israel que pueda maldecir.
En un sentido espiritual, el desierto representa momentos de prueba y adversidad. En esos momentos de prueba, la gente tiende a reaccionar de dos formas opuestas: unos claman a Dios, pero muchos se quejan y se pelean contra Dios. En la historia de Israel, sabemos que los israelitas murmuraron muchas veces en contra de Dios, a lo largo de los cuarenta años en el desierto. Viendo a Israel desde una situación de dificultad, tal vez allí Balaam podría encontrar algo que pudiera maldecir.
En un sentido espiritual, el desierto representa momentos de prueba y adversidad. En esos momentos de prueba, la gente tiende a reaccionar de dos formas opuestas: unos claman a Dios, pero muchos se quejan y se pelean contra Dios. En la historia de Israel, sabemos que los israelitas murmuraron muchas veces en contra de Dios, a lo largo de los cuarenta años en el desierto. Viendo a Israel desde una situación de dificultad, tal vez allí Balaam podría encontrar algo que pudiera maldecir.
En el próximo capítulo (Números 24), leeremos sobre la respuesta de Dios ante el tercer intento de maldición en contra de Israel...
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