lunes, 7 de septiembre de 2026

NUMEROS 25:1-3. Doctrina de Balaam y el pecado con las Moabitas



El capítulo 24 de Números concluyó con la despedida de Balaam. El rey Balac estaba molesto con el profeta porque no hizo lo que esperaba de él; lo contrató para maldecir a Israel, y en su lugar los bendijo. Por ello, el rey despidió al profeta, y no le dio la recompensa prometida.

(Números 24:11) Ahora huye a tu lugar; yo dije que te honraría, mas he aquí que Jehová te ha privado de honra.


Podría parecer que ahí terminó la relación entre Balac y Balaam, pero algo sucedió entre el capítulo 24 y el 25 que no queda claro en el contexto. La explicación la encontramos en otros pasajes bíblicos que estudiaremos a continuación... 


MAL CONSEJO DE BALAAM

En los capítulos 22, 23 y 24, leímos que Balaam no pudo maldecir a Israel porque Dios explícitamente se lo prohibió. Por eso, el rey Balac lo despidió sin pago. Sin embargo, la Biblia nos revela que Balaam no se quedó conforme, y buscó la manera de obtener la recompensa que tanto deseaba.


Balaam no pudo proferir palabras de maldición en contra de Israel, pero él ideó otra forma para quitarles el favor de Dios. Con ese objetivo en mente, Balaam aconsejó al rey Balac que provocara a los israelitas a pecar, y así vendría maldición sobre ellos. 


Como mencionamos en el capítulo 23 (ref. Números 23. Introducción: Principios de Bendición y Maldición), la Biblia nos enseña que "la maldición no viene sin causa" (Proverbios 26:2). No había forma de que viniera maldición en Israel si ellos estaban continuamente poniéndose a cuentas con Dios. Pero si ellos caían en pecado continuo y no se arrepentían, entonces la iniquidad abriría la puerta a la maldición. 


Conociendo estos principios espirituales, Balaam aconsejó al rey de Moab que mandara a mujeres moabitas para seducir a los israelitas, y así llevarlos a pecar. Esto no queda claro en el contexto de Números 24 y 25, pero Moisés lo explica en el capítulo 31, con las siguientes palabras: 

(Números 31:16) He aquí, por consejo de Balaam ellas fueron causa de que los hijos de Israel prevaricasen contra Jehová en lo tocante a Baal-peor, por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová. 


DOCTRINA DE BALAAM

Este consejo maligno que conduce a provocar pecado es lo que se conoce en la Biblia como: "la doctrina de Balaam". La definición más clara la encontramos en Apocalipsis, en el mensaje de Jesús a la iglesia de Pérgamo: 

(Apocalipsis 2:14) Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación.


Balaam le enseñó a Balac la forma en que podría traer maldición a Israel, y esto es: provocarlos a pecar y caer en iniquidad. Lamentablemente, esa doctrina no se limita a Balaam, sino que en la historia se han levantado profetas que han hecho lo mismo, llevando al pueblo a pecar con tal de obtener algún beneficio. 


EL PREMIO DE LA MALDAD

¿Por qué Balaam dio ese consejo maligno al rey de Moab? La razón es porque el profeta deseaba recibir recompensa. Pedro explica esto en su carta, cuando advierte sobre los profetas falsos. 

(2 Pedro 2:15) Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad. 


También Judas advierte sobre los profetas falsos que siguen la doctrina de Balaam, y ofrecen malos consejos con tal de lucrar (y lo menciona a la par de otras rebeliones históricas): 

(Judas 1:11) ¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré.


Estas advertencias bíblicas no sólo hablan del pasado, sino que alertan  sobre la posibilidad de que en cualquier momento se puedan levantar profetas falsos que aconsejen mal con tal de obtener dinero o poder. 


PECADO CON LAS MOABITAS

Regresando a la historia de Números, vemos que efectivamente el rey de Moab siguió el consejo de Balaam, y mandó a mujeres moabitas para seducir a los hijos de Israel. 

(Números 25:1-2) Moraba Israel en Sitim; y el pueblo empezó a fornicar con las hijas de Moab, 2 las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses; y el pueblo comió, y se inclinó a sus dioses.


El pecado no sólo consistía en la fornicación, sino que además iba acompañada de idolatría. La forma en que los cananeos adoraban a sus dioses incluía actos sexuales delante del ídolo con prostitutas de los templos. Además, llevaban comida como ofrenda, la cual comían después del ritual. 


Lamentablemente, muchos israelitas cayeron en la tentación al ser seducidos por las moabitas. Además, participaron en los rituales paganos, y comieron alimentos ofrecidos a ídolos. Era una serie de pecados que contaminaron a los israelitas, y los apartaron de Dios. 

(Números 25:3) Así acudió el pueblo a Baal-peor; y el furor de Jehová se encendió contra Israel.


Hasta ese momento, Dios había defendido a Israel, y no permitió que Balaam los maldijera. Y no es porque fueran "perfectos", sino porque si pecaban se arrepentían y cubrían su pecado. Pero el pecado con las moabitas fue continuo e impenitente, y eso abrió las puertas a la maldición para el pueblo de Israel, y trajo consecuencias serias. De esto hablaremos en el próximo episodio, pero ahora terminemos éste comentando sobre lo que pasó con Balaam después de esto...


FINAL DE BALAAM

Al leer el capítulo 25, podría parecer que Balaam se desapareció. Sin embargo, la Biblia le sigue la pista, y nos informa sobre lo que hizo para obtener lo que tanto quería. Balaam recibió una gran recompensa por el consejo que le dio al rey de Moab, porque finalmente pudo debilitar al pueblo de Israel. 


En el capítulo 25, leemos sobre las consecuencias que vinieron sobre los israelitas por su pecado con las moabitas. Pero también vendrán consecuencias sobre el profeta falso que lucró a costa del pueblo de Dios. Casi al final del libro de Números, la Biblia se encarga de informar sobre lo que aconteció a Balaam poco tiempo después de su consejo perverso. 

(Números 31:8) Y junto con sus muertos, mataron a los reyes de Madián: Evi, Requem, Zur, Hur y Reba, los cinco reyes de Madián. También mataron a espada a Balaam, hijo de Beor.


También en el libro de Josué se hace mención del fin de Balaam.

(Josué 13:22) Entre los que mataron los hijos de Israel, también dieron muerte a espada al adivino Balaam, hijo de Beor.


Balaam recibió la recompensa que tanto deseaba, pero no le sirvió de nada porque la maldición le alcanzó por el mal que había hecho. Dios hizo justicia con Balaam, como lo menciona el profeta Miqueas. 

(Miqueas 6:5) Pueblo mío, acuérdate ahora qué aconsejó Balac rey de Moab, y qué le respondió Balaam, hijo de Beor, desde Sitim hasta Gilgal, para que conozcas las justicias de Jehová.


CONSECUENCIAS PARA MOAB Y AMÓN

También el pueblo de Moab recibió su parte de la justicia divina como consecuencia por la maldad con que trataron a los israelitas (a pesar que ellos no les hicieron daño en su paso por su territorio). 


En Deuteronomio está escrita la maldición que Dios determinó para los moabitas (y también amonitas) por lo que hicieron con Israel, entre lo cual se hace mención de la contratación de Balaam. 

(Deuteronomio 23:3-6) No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová, ni hasta la décima generación de ellos; no entrarán en la congregación de Jehová para siempre, 4 por cuanto no os salieron a recibir con pan y agua al camino, cuando salisteis de Egipto, y porque alquilaron contra ti a Balaam hijo de Beor, de Petor en Mesopotamia, para maldecirte. 5 Mas no quiso Jehová tu Dios oír a Balaam; y Jehová tu Dios te convirtió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba. 6 No procurarás la paz de ellos ni su bien en todos los días para siempre.


Debemos recordar que los moabitas y amonitas son parientes lejanos de los israelitas, siendo descendientes de Lot (Génesis 19:30-38). Ellos pudieron ser parte del pueblo de Israel, pero decidieron tomar otro camino alejado de Dios, y por eso las consecuencias: No entrarán a la congregación de Dios y no habrá paz con ellos.


NOTA SOBRE UNA MOABITA

El juicio de Dios es fuerte, pero la Biblia también muestra la misericordia de Dios para los que se arrepienten: 


Muchos años después, la Biblia nos habla de una mujer moabita que rectificó el pecado de sus padres. Esa mujer es Rut, quien abrazó al pueblo de Israel y a Jehová como su Dios (Rut 1:16). 


Aunque Rut era moabita, su arrepentimiento abrió la puerta no sólo a ser incluida entre el pueblo de Dios, sino que también a formar parte del linaje de donde viene el rey David y el Mesías (Rut 4:13-22; Lucas 1:5-6,16). 



La justicia de Dios contempla la misericordia al que se arrepiente, pero juicio a quien se rebela y no se arrepiente (Salmo 7:11-12). Dios hizo justicia con Balaam por su traición, y castigó a los moabitas por su enemistad en contra del Pueblo de Dios. Pero también puso en orden a Israel por su pecado, y eso estudiaremos en la segunda parte del capítulo 25...



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Enlace a otros capítulos: NUMEROS


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