En el episodio anterior leímos sobre los 12 israelitas que fueron enviados a explorar la Tierra Prometida...y en este episodio leeremos sobre su reporte.
(Números 13:25-26) Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días. Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en Cades, y dieron la información a ellos y a toda la congregación, y les mostraron el fruto de la tierra.
(Números 13:25-26) Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días. Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en Cades, y dieron la información a ellos y a toda la congregación, y les mostraron el fruto de la tierra.
Los exploradores no sólo traían información, sino también las pruebas: los frutos de la tierra. Las uvas y demás frutos servían como testimonio de lo buena que era la Tierra Prometida--tal como Dios había dicho.
(Deu. 11:11-12) La tierra a la cual pasáis para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la lluvia del cielo; tierra de la cual Jehová tu Dios cuida; siempre están sobre ella los ojos de Jehová tu Dios, desde el principio del año hasta el fin.
(Deu. 11:11-12) La tierra a la cual pasáis para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la lluvia del cielo; tierra de la cual Jehová tu Dios cuida; siempre están sobre ella los ojos de Jehová tu Dios, desde el principio del año hasta el fin.
Los racimos de uvas eran tan grandes, que necesitaban cargarlas entre dos hombres (Num. 13:23-24). El Ministerio de Turismo de Israel ha usado esta imagen de dos hombres cargando uvas gigantes como su logo, sirviendo como mensaje que habla de una buena tierra.
Dios planeó que entraran a la Tierra Prometida en tiempo de la cosecha, para que pudieran ver lo fértil de la tierra. Además, era importante que tuvieran qué comer cuando entraran, porque el maná iba a dejar de caer tan pronto comenzara la conquista de Canaán.
El plan de Dios era perfecto…pero más adelante veremos que no todos quisieron unirse al plan.
EXPLORADORES PRESENTAN EL REPORTE
El propósito de la misión exploradora era traer un reporte de cómo era Canaán: la tierra, la poblacion, las ciudades. Los exploradores sólo necesitaban presentar la información; sin embargo, ellos decidieron añadir su opinión personal.
Veamos primero cual fue el reporte informativo de la tierra, y luego leeremos sobre las opiniones...
EL REPORTE
Basado en lo que vieron, los exploradores reportaron lo siguiente:
(Números 13:27) Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella.
Sobre la tierra, ellos confirmaron que la tierra era fértil y hermosa. Pero cuando llego el momento de reportar sobre las ciudades y la poblacion. Aquí fue donde se añadió un "pero..." ("mas") al reporte:
(Números 13:28-29) Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac. Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera del Jordán.
(Números 13:28-29) Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac. Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera del Jordán.
Una pequeña palabra cambió la tónica del reporte: "Pero..." da a entender que hay un problema que será difícil o imposible de superar. En hebreo, la palabra que se traduce como "más o pero" en hebreo es "EFES”, que literalmente significa: cero. La implicación es que ellos son “cero”, como nada, en comparación a la población de Canaan, que es fuerte y poderosa.
Tambien hicieron mención de los hijos de Anac y los amalecitas, lo cual provocó miedo entre los israelitas. Los hijos de Anac son los gigantes, que sólo por su gran tamaño tendrían una ventaja enorme sobre sus adversarios. Y los amalecitas son los enemigos que los atacaron inescrupulosamente en el desierto (sin embargo, esa mencion debió animarlos porque Dios les dio la victoria milagrosamente sobre los amalecitas; Exo. 17:8-14; Deut. 25:17-19).
La misión de los doce exploradores era una "misión de reconocimiento". Simplemente debían ver y reportar. Su misión nunca fue dar su opinión personal, ni considerar si era factible conquistar Canaán. El problema fue que no sólo llevaron la informacion (que es lo que se les pidió), sino que dieron su opinión y análisis personal (que no se les había pedido). Con la opinión negativa, se sembró la duda de la posibilidad de conquistar la Tierra. En lugar de animar al pueblo, la descripcion de los enemigos comenzó a intimidar y meter miedo entre la población.
UN EXPLORADOR LLAMA A TENER FE
Al ver la reacción negativa al reporte, uno de los exploradores: CALEB, saltó para calmar los ánimos, porque se estaba perdiendo el propósito de la investigación.
(Números 13:30) Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos.
La Biblia dice que Caleb "hizo callar" al pueblo; habló recio la verdad para contrarrestar el ruido de la mentira y el miedo. Lo que Caleb dijo no estaba basado en "ideales o fantasías" sino en lo que Dios ya había dicho. El sabía que la voluntad de Dios era conquistar Canán. Caleb no estaba ignorando los hechos, ni las amenazas ni los riesgos. Él sabía que había gigantes en Canaán; la diferencia es que Caleb puso su confianza en Dios.
En hebreo, Caleb repite dos veces el verbo subir: "Aleh N'Aleh". No se traduce literalmente porque sonaría raro, pero lleva un mensaje importante; literalmente dijo: "subamos subiremos", porque él sabía que era algo firme y certero. Caleb tenía fe que si subían, podrían tomar la Tierra. Y su fe no estaba puesta en la capacidad humana sino en la Palabra de Dios, porque El lo había prometido.
Esta es la fe que habla la Biblia, que no está basada en lo que "uno quiere" ni en lo que "uno teme", sino en la Palabra de Dios, en lo que Él ha dicho, y en Su Voluntad. Como dice Pablo:
(Romanos 10:17) Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Los doce espías vieron lo mismo, pero la conclusion fue diferente:
EFECTO DEL MIEDO
El MIEDO es uno de los mayores enemigos de los hijos de Dios, porque les lleva a dejarse llevar por las circunstancias, en lugar de poner su fe en Dios. Los ojos del que tiene miedo sólo pueden ver lo malo y lo natural, y ya no pueden ver lo espiritual. En cierta forma, podemos decir que el miedo es tener "fe en el mal", en lugar de tener fe en lo que Dios quiere para nuestras vidas.
- 2 espías (Josué y Caleb) > creyeron que Dios les ayudaría a conquistar la Tierra Prometida;
- 10 espías (sin fe) > se dejaron llevar por el miedo y perdieron la fe en Dios.
EFECTO DEL MIEDO
El MIEDO es uno de los mayores enemigos de los hijos de Dios, porque les lleva a dejarse llevar por las circunstancias, en lugar de poner su fe en Dios. Los ojos del que tiene miedo sólo pueden ver lo malo y lo natural, y ya no pueden ver lo espiritual. En cierta forma, podemos decir que el miedo es tener "fe en el mal", en lugar de tener fe en lo que Dios quiere para nuestras vidas.
Así como Caleb y Josué, no debemos desanimarnos por las dificultades y retos que enfrentemos en la vida. No se trata de ignorar los hechos, sino de buscar el propósito de Dios en cada circunstancia.
PECADO DE LOS 10 ESPÍAS
En lugar de atenter las palabras de ánimo de Caleb, los otros diez espías siguieron aferrados a su miedo y falta de fe.
Aquí viene el otro "pero"...
(Números 13:31) Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros.
Diez exploradores se dejaron intimidar por los gigantes y las ciudades fortificadas, y perdieron su fe. Creyeron más en las circunstancias que en Dios. Pero eso no fue el único problema. Los diez espías no sólo perdieron su fe, sino que hablaron mal de la Tierra que Dios había prometido entregarles.
(Números 13:32-33) Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.
(Números 13:32-33) Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.
El reporte de los diez comenzó con la presentacion de hechos, pero luego comenzaron a dar su opinión personal. Las cosas se desviaron aún más, y comenzaron a exagerar para enfatizar su opinión. Todos sabemos que la exageración puede facilmente llevar a falacias, y eso fue lo que pasó con el comentario de los 10 espías sin fe.
La tradicion califica a este mal reporte como "el Pecado de los Exploradores" (heb. Jet Ha´Meraglim). La seriedad de este pecado no sólo fue tener miedo por falta de fe, sino distorsionar los hechos y amplificarlo hacia la población, quienes esperaban un reporte imparcial.
La Biblia dice que los 10 espías “infamaron la Tierra", es decir, le dieron mala fama, hablando mal de ella--no sólo con los hechos, sino tambien con fabricaciones de su imaginación, infectada por el miedo. Ellos hablaron mal de una tierra que era buena.
Aunque es cierto que había elementos indeseables, pero éstos podían ser eliminados luego de la conquista. Ése era el plan de Dios, pero con el mal reporte quisieron destruir el Plan divino tratando de disuadir al pueblo a no entrar en la Tierra Prometida por las amenazas.
FALACIAS
Analicemos lo que dijeron los diez espías miedosos, y comparémoslo con la realidad:
a. "Es tierra que traga a sus moradores"
> La realidad: Ellos no presenciaron tal cosa. Pero tal vez ellos escucharon la historia de tiempos de Abraham, cuando los reyes del norte pelearon contra Sodoma y Gomorra, y perdieron porque muchos cayeron en pozos de asfalto (Génesis 14). Aun a la fecha se forman cavernas en la región del Mar Muerto, y se debe tener cuidado de no salirse del camino por ese peligro. Pero esto no se replica en todo el territorio, sino sólo en esa región desértica.
> La realidad: Ellos no presenciaron tal cosa. Pero tal vez ellos escucharon la historia de tiempos de Abraham, cuando los reyes del norte pelearon contra Sodoma y Gomorra, y perdieron porque muchos cayeron en pozos de asfalto (Génesis 14). Aun a la fecha se forman cavernas en la región del Mar Muerto, y se debe tener cuidado de no salirse del camino por ese peligro. Pero esto no se replica en todo el territorio, sino sólo en esa región desértica.
b. "Todo el pueblo...son hombres de gran estatura".
> La realidad: Es cierto que habían gigantes, pero no eran todos sino unos pocos. Y aun estos gigantes pueden ser derrotados con la ayuda de Dios. La Biblia habla de Goliat, a quien derribó el joven David; y tambien se mencionan otros gigantes que fueron acabados uno a uno, por hombres valientes a quienes Dios ayudó.
> La realidad: Es cierto que habían gigantes, pero no eran todos sino unos pocos. Y aun estos gigantes pueden ser derrotados con la ayuda de Dios. La Biblia habla de Goliat, a quien derribó el joven David; y tambien se mencionan otros gigantes que fueron acabados uno a uno, por hombres valientes a quienes Dios ayudó.
La "mala fama" no sólo fue sobre la tierra y sus habitantes, sino sobre ellos mismos. Tenían una apreciación distorsionada de sí mismos, pues se veían como langostas.
Vuelven a poner su énfasis en la opinión de los hombres, y no en la opinión de Dios.
c. "éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos".
> La realidad: Aquí, los espías dieron "su opinión", no un reporte objetivo. En cierta forma, ellos lo reconocieron, diciendo: "a nuestro parecer", pues era su opinión personal. Pero exageraron cuando dijeron que "así les parecíamos a ellos". En ningún lugar leemos que los espías hayan conversado con los gigantes.
Seguramente les tenían tanto miedo, que ni se atrevieron a acercarse. Sin embargo, ellos dicen que saben cómo piensan y cómo los ven ellos.
Lo interesante es que la Biblia misma nos revela qué es lo que estaba en la mente de los habitantes de Canaán. Ese reporte llegó cuarenta años cuando Josué envío dos espías a Jericó (Josué 2), y hablaron con los cananeos.
¿Qué es realmente lo que pensaban los cananeos acerca de los israelitas? Leamos lo que ellos mismos dijeron (no lo que los espías "creían que pensaban")...
(Josué 2:9-11) Sé que Jehová os ha dado esta tierra; porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y todos los moradores del país ya han desmayado por causa de vosotros. Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y lo que habéis hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a Sehón y a Og, a los cuales habéis destruido. Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra.
Irónicamente, los cananeos parecían tener más temor del Dios de Israel que los mismos israelitas.
Este fue el reporte de los espías, con la mala opinión de los diez, y la buena opinión de dos: Caleb y Josué. En el próximo capítulo, veremos cómo reaccionó el pueblo ante el reporte y las dos opiniones...
***
Enlace a otros capítulos: NUMEROS
Me encanto este estudio, muy detallado, es excelente.
ResponderEliminar